Amin Maalouf:
Nacido en 1949 en el seno de una familia greco-católica del Líbano -país en el que convivían pacíficamente más de una quincena de comunidades culturales- exiliado a causa de la guerra civil, siente que tratar de disipar los malentendidos entre las civilizaciones, y contribuir al conocimiento -en primer lugar- del otro, es un deber moral. Hoy Amin Maalouf está comprometido en las actividades de El legado andalusí, complejo y fascinante proyecto cuyo corazón es Granada, que hace suyas las palabras de al-Zubaidi, el preceptor del califa al-Hakam II -dueño de la mayor biblioteca de Europa en toda la Edad Media-: «Todas las tierras, en su diversidad, son una, y los hombres todos son vecinos y hermanos».
PREGUNTA.- ¿Qué es para usted el Islam?
RESPUESTA.- No es fácil dar una respuesta. Yo me preocupo poco del contenido teológico de las religiones. Mi interés se centra mucho más en la civilización musulmana que en la religión. Durante los primeros 27 años de mi vida viví en un ambiente árabe y musulmán, dentro de poco hará 19 que vine a vivir a Francia y siempre me ha extrañado el desconocimiento mutuo entre unos y otros, cristianos y musulmanes. Siempre tengo la impresión de que tanto unos como otros nos basamos excesivamente en los prejuicios. Desde que vivo en Occidente he defendido que el deber de quienes estamos a caballo entre dos civilizaciones es tratar de disipar algunos de estos malentendidos.
P.- Samuel Huntington, de la Universidad de Harvard, afirma que el origen de los próximos conflictos internacionales no radicará en causas económicas o ideológicas sino en causas culturales... Vaticina un choque entre civilizaciones. R.- No creo en la fatalidad. Es posible que los grandes conflictos sean entre civilizaciones pero no admito que esto sea inevitable. Creo que la humanidad debe tender hacia el encuentro y la unidad. La aparente unidad del mundo se ha hecho demasiado deprisa. Pero en 100 ó 150 años tendremos un país, un pueblo, con las diferencias culturales que se quieran... Ese es nuestro destino.
P.- ¿Es Al-Andalus un símbolo de encuentro de culturas y de tolerancia?
R.- Efectivamente, es un espacio simbólico. Creo que fue un momento privilegiado de la Historia. Siempre que una serie de civilizaciones conviven surgen tensiones, es inevitable. Pero cuando, con perspectiva histórica, se ve que fueron capaces de convivir se sabe que algo importante ocurrió. Al-Andalus ha sido uno de los grandes momentos de la civilización. Hubo allí grandes personalidades, como Averroes o Maimónides, que supieron dar un impulso al pensamiento, a todas las manifestaciones culturales. Tenemos verdadera necesidad de construir algo en torno a este mito, un mito positivo. Hay tantos mitos negativos a lo largo y ancho del Mediterráneo que tenemos necesidad de mitos positivos. Por esta razón estoy decidido a apoyar el proyecto El Legado andalusí. La idea de la unidad de las culturas es la idea principal cuando se ve lo que ocurre en el mundo. Constituye el verdadero antídoto del que tenemos necesidad. Se trata de buscar un sueño aglutinante para tender puentes. Hay que mostrar la importancia de esos momentos de encuentro que se dan ocasionalmente en la Historia, como Al-Andalus, y no sólo señalar los momentos de ruptura.
P.- Usted ha conseguido evocar en su novela aquella Granada andalusí de modo tan creíble, con tanta fuerza, tan palpable... ¿Cuándo estuvo en Granada?
R.- Fui allí para impregnarme de la atmósfera que quería dar a mi novela hace 15 años. Después he vuelto una segunda vez. Cuando se escribe sobre un lugar se siente necesidad de callejear, por ejemplo por el Albaicín, de visitar lugares como la Alhambra, de ver el color de la tierra, conocer por dónde discurre el río...
P.- ¿Qué significado tiene Granada para usted?
R.- Granada es para mí también un símbolo de hechos históricos que en un momento determinado terminaron. Hubo un corte desastroso. Naturalmente, aquello no empezó en 1492, pero 1492 fue definitivo. Antes ya habían cambiado algunas cosas, pero esa ruptura entre dos mundos fue determinante.
P.- ¿Sueña con cambiar la Historia?
R.- Tal vez, porque la Historia no hace más que cambiar y lo importante es determinar la dirección del cambio. Sueño con mostrar los lugares donde han existido encuentros entre culturas. Mire, no es una casualidad que los lugares que han sido encuentros entre culturas se vean hoy en día amenazados. Hay más cultura amenazada que en el pasado. Somos bárbaros a pesar de nuestros aviones y nuestras televisiones. No es casualidad que Sarajevo esté amenazada. No es casualidad que se ponga dinamita allí donde la convivencia se ha demostrado posible y que Sarajevo se encuentre en guerra. A mí me gustaría ayudar a cambiar todo esto. Esta es la metáfora de La Roca de Tanios. Tanios es un bastardo, como lo son todas las sociedades en las que las culturas se mezclan. Tanios sufre, como esas sociedades, el castigo por su mezcla. Desde hace unos veinte años hay sociedades que sufren un castigo por haber hecho posible la coexistencia. Como si existiera una forma de presión o de ideología dominante que les dijera: «No, os equivocáis, lo que hacéis no es posible, es un problema que conviváis, es mejor que cada uno viva por su lado». Se piensa que si cada uno va por su lado, si cada uno se instala en su pequeño territorio, las cosas irán mejor: será la paz. Eso no es cierto: el Líbano lo ha demostrado. Cada vez que una civilización ha ido por su lado a continuación ha hecho la guerra con sus vecinos para delimitar el territorio y, además, ha habido una guerra civil dentro del propio territorio... En Yugoslavia tenemos lo mismo.
P.- ¿En qué medida un proyecto cultural, como El Legado andalusí, puede hacer algo que vaya justamente en la dirección opuesta?
R.- Hace tiempo que pienso que el mundo sólo se salvará por la cultura. La única acción capaz de cambiar verdaderamente el sentido de los acontecimientos son las actuaciones culturales, porque éstas inciden en el foco de las tensiones entre las civilizaciones. De ahí la importancia de los proyectos culturales, la necesidad de los mitos positivos para contrarrestar los mitos negativos. Los mitos positivos son los que implican la coexistencia de comunidades diferentes y la capacidad de estas comunidades de inventar proyectos conjuntos de civilización. Uno de esos momentos importantes, para mí tal vez el más importante porque lo he asumido como propio, es el mito de Al-Andalus: el mito de la convivencia entre cristianos, judíos y musulmanes, el mito de una civilización que provocó hechos extraordinarios en la Historia. (Inmaculada Vilardebó)
Libros, poemas, imágenes, miradas, leemos en los objetos cotidianos, nos apropiamos de herramientas con las que construir una realidad más apacible, cómplice y alegre. Te escucho....cuéntame. Leer es partir, es emigrar, una ventana, un aire nuevo en el que envolverse y cubrir lo que nos rodea. Gracias por tus comentarios.
jueves, 10 de junio de 2010
MI NOMBRE ES KHAN, y no soy terrorista
My name is Khan.Duración: 165 min .
Nacionalidad: India .
Director: Karan Johar .
Música: Shankar / Ehsaan / Loy .
Reparto: Shah Rukh Khan, Kajol Devgan, Tanay Chheda, Steffany Huckaby, Christopher B. Duncan
.Página Web: http://www.minombreeskhan.es/ .
Género: Drama .
Sinopsis:
Rizwan Khan, un musulmán indio que padece el síndrome de Asperger, se enamora locamente de la bella Mandira, una madre soltera hindú que vive en San Francisco. Los atentados del 11-S sacuden Estados Unidos, provocando una oleada de odio y rechazo contra la población árabe. Khan es detenido, acusado de terrorismo por la conducta sospechosa que le provoca su enfermedad. Tras los traumas vividos, busca entrevistarse con el Presidente de Estados Unidos para limpiar su imagen y recuperar a su amada.
"Mi nombre es Khan y no soy terrorista". Así es como decide presentarse el protagonista de esta película, a raíz del choque frontal que surgió entre el Islam y el Mundo Occidental tras los atentados del 11-S. Esa dicotomía, y sus nefastas consecuencias para la convivencia cultural, sirvieron de inspiración para el guión, utilizando, eso sí, una dulce y dramática historia de amor como hilo conductor. Producida con capital indio y rodada en distintos escenarios de Estados Unidos y Bombay, "Mi nombre es Khan" ha sido dirigida por Karan Johar, responsable de títulos de Bollywood como "Sometimes Happiness, Sometimes Sorrow".
Los protagonistas del filme (Shahrukh Khan y Kajol) también son auténticas estrellas de Bollywood, llegando a compartir cartel a las órdenes del propio Johar en "Kuch Kuch Hota Hai". Él es un héroe urbano que intenta superar todas las dificultades en pos del amor y la compasión; ella, una belleza hindú que parece integrada en la sociedad occidental. Dos curiosidades más en cuanto al elenco: se precisaron centenares de extras para algunas escenas y el norteamericano Christopher B. Duncan fue el encargado de encarnar al mismísimo Barack Obama.
"Mi nombre es Khan y no soy terrorista". Así es como decide presentarse el protagonista de esta película, a raíz del choque frontal que surgió entre el Islam y el Mundo Occidental tras los atentados del 11-S. Esa dicotomía, y sus nefastas consecuencias para la convivencia cultural, sirvieron de inspiración para el guión, utilizando, eso sí, una dulce y dramática historia de amor como hilo conductor. Producida con capital indio y rodada en distintos escenarios de Estados Unidos y Bombay, "Mi nombre es Khan" ha sido dirigida por Karan Johar, responsable de títulos de Bollywood como "Sometimes Happiness, Sometimes Sorrow".
Los protagonistas del filme (Shahrukh Khan y Kajol) también son auténticas estrellas de Bollywood, llegando a compartir cartel a las órdenes del propio Johar en "Kuch Kuch Hota Hai". Él es un héroe urbano que intenta superar todas las dificultades en pos del amor y la compasión; ella, una belleza hindú que parece integrada en la sociedad occidental. Dos curiosidades más en cuanto al elenco: se precisaron centenares de extras para algunas escenas y el norteamericano Christopher B. Duncan fue el encargado de encarnar al mismísimo Barack Obama.
UNA PELICULA MUY RECOMENDABLE PARA entender la mirada de una persona con Asperger y el mundo musulman, desde una perpectiva de tolerancia y paz.
domingo, 6 de junio de 2010
Malika Mokkeddem DEBO TODO A TU OLVIDO

Malika Mokeddem nació en Kenadsa, Argelia (1949), en el seno de una familia nómada. Tras luchar en su adolescencia por el acceso a la enseñanza, logró estudiar medicina en Orán y luego en el exilio, en París. En 1977 dejó Argelia, evitando así un matrimonio arreglado entre familias. Instalada ya en Montpellier como nefróloga cualificada, en un momento dado abandona el ejercicio de su especialidad para atender a los inmigrantes y a los excluidos de un barrio pobre. Actualmente vive en Perpiñán, donde combina el ejercicio de la nefrología con el de la literatura. Entre sus obras más premiadas se cuentan Los hombres que caminan (1990), El siglo de las langostas (1992), Sueños y asesinos (1995), La prohibida (1993), La nuit de la lézarde (1998) y N'zid (2001).
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Autor: Malika MokeddemISBN: 9788420651620
Editorial: ALIANZA
Número de Páginas: 152
Lengua: Castellano
Año de Edición: mayo 2010
Medidas: 160mm x 230mm"
Debo Todo A Tu Olvido" de Malika Mokeddem.
Una noche, Selma Mufid, doctora en un hospital de Montpellier, se despierta tras una pesadilla. Se ha visto a sí misma, con tres o cuatro años de edad, presenciando una escena de extrema violencia: su madre asfixiaba con una almohada a un recién nacido en presencia de su tía Zahia, la madre de la criatura. Esta visión, que no sabe si es real u onírica, fruto del estrés laboral, la empuja a volver a su desierto natal, en Argelia, a visitar a su madre, a la que no ve desde hace años. El viaje, en el que rememora momentos del pasado que quería olvidar, actuará a modo de catarsis: se enfrentará a los viejos fantasmas y entenderá por qué el sentimiento de culpa ha reprimido sus recuerdos durante tantos años. Debo todo a tu olvido es una novela emotiva y apasionante sobre las relaciones madre-hija en un contexto límite como es la vida en el desierto. Un marco físico y cultural en el que se entremezclan el sometimiento de las mujeres, el rechazo a los cambios y a los nuevos tiempos, los tabúes, el machismo, el ambiente opresivo, la rebeldía sofocada... Situaciones dramáticas, especialmente para las mujeres, tratadas en toda su crudeza y sin concesiones por una escritora que, como Malika Mokeddem, las conoce de primera mano.
Una noche, Selma Mufid, doctora en un hospital de Montpellier, se despierta tras una pesadilla. Se ha visto a sí misma, con tres o cuatro años de edad, presenciando una escena de extrema violencia: su madre asfixiaba con una almohada a un recién nacido en presencia de su tía Zahia, la madre de la criatura. Esta visión, que no sabe si es real u onírica, fruto del estrés laboral, la empuja a volver a su desierto natal, en Argelia, a visitar a su madre, a la que no ve desde hace años. El viaje, en el que rememora momentos del pasado que quería olvidar, actuará a modo de catarsis: se enfrentará a los viejos fantasmas y entenderá por qué el sentimiento de culpa ha reprimido sus recuerdos durante tantos años. Debo todo a tu olvido es una novela emotiva y apasionante sobre las relaciones madre-hija en un contexto límite como es la vida en el desierto. Un marco físico y cultural en el que se entremezclan el sometimiento de las mujeres, el rechazo a los cambios y a los nuevos tiempos, los tabúes, el machismo, el ambiente opresivo, la rebeldía sofocada... Situaciones dramáticas, especialmente para las mujeres, tratadas en toda su crudeza y sin concesiones por una escritora que, como Malika Mokeddem, las conoce de primera mano.
lunes, 31 de mayo de 2010
MI MARRUECOS

Mi Marruecos, primera novela de Abdelá Taia, recoge el relato autobiográfico de la infancia y adolescencia del escritor. Como documento vital no está exento de interés, al permitir atisbar la vida de un muchacho de clase humilde que se crió en las últimas décadas del pasado siglo, pero en un país y una cultura islámicos. Las diferencias no pasan, sin embargo, de ser superficiales, pues la esencia de la infancia siempre es la misma: el colegio, la familia, los amigos con los que corretear por las calles, el primer amor y, sobre todo, el deseo de crecer, de aprender.
Pero Mi Marruecos es, principalmente, un lamento nostálgico que apunta no sólo a la infancia perdida, sino también al país abandonado. Taia, que escribe desde Francia, se sirve de esta narración para recorrer de nuevo su barrio, su casa, la imagen de su madre e incluso sus comidas preferidas. La añoranza marca las páginas de la novela, de cada historia que se cuenta, y es fácil adivinar que ponerlas en palabras es la manera de la que se sirve el autor para fijarlas en su memoria.
De esta manera, asistimos a un desfile de parientes, amigos, compañeros de clase… cada uno de ellos ligado a una historia que se entrelaza con la del escritor: un niño fascinado por Bruce Lee y, más tarde, por Paul Bowles. Y es que la literatura, los libros (entre los que su padre, funcionario de la Biblioteca General de Rabat, le paseaba cuando sólo era un bebé), se presentan como la gran pasión de Abdelá Taia. Una pasión que se describe con el mismo gozo con el que se habla del primer amor, si éste además durase para siempre.
Como la de cualquier niño, la infancia del niño Abdelá giró alrededor de su madre: M’Barka, una mujer enérgica, abnegada, imbuida de una gran religiosidad; pero a la vez, algo anacrónica, aferrada a un modo de vida que no puede ser ya el del tiempo de su hijo. Y, en el fondo, esa relación con M’Barka no es sino un trasunto de la relación de Taia con el propio Marruecos. El vínculo que lo une a su madre, pero también a su país, es puramente emocional —y, desde ese punto de vista, muy vigoroso—; pero, intelectualmente, Taia y M’Barka, Taia y Marruecos, se encuentran a siglos de distancia, en posiciones casi siempre opuestas, aunque no irreconciliables.
http://www.solodelibros.es/08/01/2010/mi-marruecos-abdela-taia/
viernes, 21 de mayo de 2010
domingo, 16 de mayo de 2010
WELCOME
Título original:Welcome
Duración:
111 min
Nacionalidad:
Francia
Director:
Philip Lioret
Música:
Nicola Piovani / Wojciech Kilar / Armand Amar
Reparto:
Vincent Lindon, Firat Ayverdi, Audrey Dana, Derya Ayverdi, Thierry Godard, Selim Akgül, Firat Celik, Murat Subasi, Olivier Rabourdin, Yannick Renier
Página Web:
http://www.golem.es/welcome/
Género:
Drama
Sinopsis:
Bilal, un joven kurdo de 17 años, ha cruzado el Oriente Próximo y Europa para reunirse con su novia recién emigrada a Inglaterra. Pero su recorrido se detiene bruscamente cuando, en el lado francés, le impiden cruzar el Canal de la Mancha. Decide cruzarlo a nado. Para cumplir su objetivo, empieza a entrenarse en la piscina municipal. Allí conoce a Simon, un profesor de natación en pleno proceso de divorcio. Simon está dispuesto a hacer lo que sea para recuperar a su mujer y lo arriesga todo ofreciendo protección a Bilal.
lunes, 10 de mayo de 2010
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