Libros, poemas, imágenes, miradas, leemos en los objetos cotidianos, nos apropiamos de herramientas con las que construir una realidad más apacible, cómplice y alegre. Te escucho....cuéntame. Leer es partir, es emigrar, una ventana, un aire nuevo en el que envolverse y cubrir lo que nos rodea. Gracias por tus comentarios.
domingo, 26 de septiembre de 2010
Victor Herendia ( II PARTE)
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Café Hafa en Tánger
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miércoles, 22 de septiembre de 2010
Independencia no es liberación

EL HADJI AMADOU NDOYE
Facultad de Letras, Universidad Ckeikh Anta Diop de Dakar 14/04/2010
Sentir las cadenas que arrastran los años
que arrastran las historias
que arrastramos
Blas Jiménez, poeta dominicano
El 13 de febrero del 2010, se anunció en Dakar el lanzamiento de las ceremonias que deben acompañar durante el año la celebración del 50° aniversario de la independencia de Senegal que tuvo lugar el 4 de abril de 1960.
Aparentemente, Senegal goza de los atributos externos de la soberanía:himno, bandera, representación diplomática en la Onu y otros países,…etc. En la realidad, todo parece más complicado. ¿Qué significa independencia cuando la moneda que dependía ayer del franco francés depende hoy del euro y la agricultura cuenta con precipitaciones no siempre seguras? Al cabo de cincuenta años de independencia,observamos más éxodo rural. Dakar es la cabeza de Goliat y el tejido industrial, concentrado en un 33% del territorio nacional, sigue débil. En las ciudades de Senegal, el 95% de los empleos, lo provee el sector informal. El que llega a nuestro país nota inmediatamente una hipertrofía del sector terciario con enjambres de vendedores ambulantes que “acosan” al extranjero, sorprendido por tanta “agresividad” en el centro de la ciudad de Dakar, cuyas calles y aceras están ocupadas por mercancías importadas de fuera cuando estanca el sector industrial.
Como varios varios países antiguamente colonizados, Senegal se ha enterado de que el camino que lleva a la “independencia” está alfombrado de trampas. La Francia del General De Gaulle ocupada por Hitler y sus tropas se sirvió de los africanos para resistir contra el nazismo. Se apoyó en los recursos agrícolas, minerales y humanos de sus colonias de entonces para que el invasor alemán saliera vencido. Instaló su gobierno en el centro de Africa, donde organizó una conferencia en Brazzaville, en 1944. Una Francia invadida y liberada gracias al sacrificio de soldados africanos no pensó en quienes habían vertido su sangre para ayudar a derrotar al enemigo alemán. La voluntad de los galos de seguir imperando en sus colonias se expresa en esa declaración de Brazzaville de 1944: “Los fines de la obra de civilización realizada por Francia en las colonias descarta cualquier idea de autónomía, cualquier posibilidad de evolución fuera del bloque francés del imperio, la constitución eventual, incluso histórica, de un autogobierno debiendo descartarse”.
Cuando termina la guerra,unos soldados africanos desmovilizados y repatriados a Dakar reclaman sus pagos antes de volver a sus distintos territorios de origen (Guinea, Dahomei, Alto Volta,…etc).La masacre de Thiaroye del 1° de diciembre de 1944 y el encarcelamiento de los dirigentes del movimiento de protesta es la respuesta de las autoridades coloniales francesas para que no germinara en la cabeza de ningún “indígena” la idea de liberar a su pueblo con las armas.Pero Francia había olvidado que el oficio de las armas no se olvida tan fácilmente.
Unos ex soldados que habían empujado las armas por la liberación de Francia del yugo nazi empezaron a pelear por la liberación de su propio suelo. Iniciaron el proceso los Indochinos en 1945. Lo hicieron ms tarde Cameruneses y Argelinos con la UPC (Unión de las Poblaciones de Camerún y el FLN (Frente de Liberación Nacional) de Argelia. La conferencia de Bandung (Indonesia) tiene lugar en 1955 y Gana, Liberia, Marruecos, Túnez y Libia se independizan en 1956.
¿Qué hace la potencia colonial francesa que había unificado sus territorios en dos grandes conjuntos: el AOF (Africa Occidental Francesa) y el AEF (Africa Ecuatorial Francesa).Concede la autónomía interna con la ley del 23 de junio de 1956 a los distintos territorios que integraban a la AOF y la AEF para debilitar las nuevas entidades. Se crean de este modo gobiernos locales (Sékou Touré es presidente de un Consejo de Guinea, Mamadou Dia lo es en Senegal y Modibo Keïta en el Sudán Francés). Así empezaron los reinos de taifas. Ese peligro que se iba a denominar bajo el concepto de “balcanización”,lo ha visto claramente Valdiodio Ndiaye, Ministro senegalés de Interior e Información, cuando dirigiéndose al General De Gaulle, de visita en Dakar el 26 de agosto de 1958 le dijo: “Para empezar por quebrar la unidad del AOF,la unidad del AEF que nos parecen hoy no solo imprescindibles, sino todavía insuficientes,será para el Africa un retraso de medio siglo cuando todo le pide que vaya hacia adelante”.
El vaticinio de Valdiodio Ndiaye era certero. Cincuenta años después de las “independencias”, los países africanos siguen buscando la unidad entre zozobras, pesadillas y tinieblas .Muchos africanos bregaron por conseguir la independencia: partidos, sindicatos, movimientos de mujeres, estudiantes y jóvenes. El Reagrupamiento Democrático Africano (RDA), el PAI (Partido Africano de la Independencia, de tendencia marxista leninista y fundado en 1957) contribuyeron con sus luchas a despertar la conciencia nacional y la movilización de la vanguardia de los pueblos africanos en el la lucha antiimperialista y anticolonialista por alcanzar la soberanía nacional. Pusieron en movimiento sus tropas para decirle “no” al proyecto de “comunidad francoafricana” propuesto por el General De Gaulle en 1958. Al respecto, la FEANF (Federación de los Estudiantes del Africa Negra en Francia) en sus congresos de 1957, 1958 y 1959 proclamó que “la independencia debe conquistarse, no por una adición de reformas ilusorias sino por una lucha revolucionaria de las masas populares africanas”.
Francia consiguió imponer sus reformas. El único país africano que le dijo “no” al proyecto de comunidad francoafricana en el referéndum de 1958 fue la Guinea de Sékou Touré. Francia se encargaría más tarde de sabotear las bases de la economía de aquel país considerado como “rebelde”. Pudo decir un analista senegalés :”Francia confió nuestro destino a quienes no querían la independencia de nuestro país y quienes se habían movilizado en 1958 para que se mantuviera su dominación colonial”. Lo que pasó en Senegal pasó también en Madagascar. Los nacionalistas de la isla como Rabemananjara fueron arrinconados y un “títere” coma Tsiranana fue apoyado. Se organizó un golpe de estado contra Sylvanus Olympio de Togo, asesinado en 1963 y se favoreció la ascensión de un militar, Eyadema. Leopold Sédar Senghor estaba en el gabinete de Edgar Faure cuando ese ministro galo pronunció la disolución de la Union de las Poblaciones de Camerún, en mayo de 1955.
La independencia no ha sido sinónimo de liberación. Muchos jóvenes senegaleses que se montan en cayucos piensan que es mejor vivir en tierra ajena que en la propia. Sufrimos la mundialización en vez de participar en su dinámica. Hoy, como ayer, pero de manera menos directa, la ex potencia colonial gala explota todavía las materias primas africanas para alimentar las industrias francesas y usa las ex colonias como mercados para los productos fabricados por sus firmas. El maní senegalés se consume en Francia cuando el soja está vendido a los senegaleses. La zona franco y su moneda, el franco CFA constituyen el único sistema monetario colonial que haya sobrevivido a la colonización en el mundo. Hay 12 millones de euros perteneciendo al Banco Central de los Estados Africanos del Oeste (BCEAO) y al Banco de los Estados Africanos del Centro (BEAC) .Están en una cuenta del Tesoro Público Francés, como reservas de cambio de dichos bancos. Francia paga intereses a dichos bancos y dichas sumas figuran en el el apartado “Ayuda Pública al Desarrollo”. Francia puede ganar dinero colocando parte de dichas reservas que almacena en otros bancos o entidades financieras. Así los países africanos están privados de la mitad de sus recetas. El presidente de Senegal desea que se repatríen dichas reservas. Sobre este tema, el presidente Sarkozy hace oídos de mercader.Al cabo de 50 años de independencia, Francia mantiene bases terrestres, navales y aéreas en varios territorios africanos( Senegal, Gabón, Chad). Es que a pesar de lo escrito en las fachadas de sus edificios (Libertad, Igualdad, Fraternidad),Francia sigue con sus sueños imperiales y su mentalidad colonialista.Mientras tanto,hay africanos que siguen creyendo en palabras como “la secular amistad francoafricana”
http//www.guinguinbali.com/index.php?lang=es&mod=news&task=view_news&cat=11&id=276
Articulo muy interesante en el que se muestra como la independencia de los estados africanos de las fuerzas coloniales europeas no supone la liberación.
Referencias a libros sobre escritores africanos:
http://http//www.guinguinbali.com/blog/paginasafricanas/
Facultad de Letras, Universidad Ckeikh Anta Diop de Dakar 14/04/2010
Sentir las cadenas que arrastran los años
que arrastran las historias
que arrastramos
Blas Jiménez, poeta dominicano
El 13 de febrero del 2010, se anunció en Dakar el lanzamiento de las ceremonias que deben acompañar durante el año la celebración del 50° aniversario de la independencia de Senegal que tuvo lugar el 4 de abril de 1960.
Aparentemente, Senegal goza de los atributos externos de la soberanía:himno, bandera, representación diplomática en la Onu y otros países,…etc. En la realidad, todo parece más complicado. ¿Qué significa independencia cuando la moneda que dependía ayer del franco francés depende hoy del euro y la agricultura cuenta con precipitaciones no siempre seguras? Al cabo de cincuenta años de independencia,observamos más éxodo rural. Dakar es la cabeza de Goliat y el tejido industrial, concentrado en un 33% del territorio nacional, sigue débil. En las ciudades de Senegal, el 95% de los empleos, lo provee el sector informal. El que llega a nuestro país nota inmediatamente una hipertrofía del sector terciario con enjambres de vendedores ambulantes que “acosan” al extranjero, sorprendido por tanta “agresividad” en el centro de la ciudad de Dakar, cuyas calles y aceras están ocupadas por mercancías importadas de fuera cuando estanca el sector industrial.
Como varios varios países antiguamente colonizados, Senegal se ha enterado de que el camino que lleva a la “independencia” está alfombrado de trampas. La Francia del General De Gaulle ocupada por Hitler y sus tropas se sirvió de los africanos para resistir contra el nazismo. Se apoyó en los recursos agrícolas, minerales y humanos de sus colonias de entonces para que el invasor alemán saliera vencido. Instaló su gobierno en el centro de Africa, donde organizó una conferencia en Brazzaville, en 1944. Una Francia invadida y liberada gracias al sacrificio de soldados africanos no pensó en quienes habían vertido su sangre para ayudar a derrotar al enemigo alemán. La voluntad de los galos de seguir imperando en sus colonias se expresa en esa declaración de Brazzaville de 1944: “Los fines de la obra de civilización realizada por Francia en las colonias descarta cualquier idea de autónomía, cualquier posibilidad de evolución fuera del bloque francés del imperio, la constitución eventual, incluso histórica, de un autogobierno debiendo descartarse”.
Cuando termina la guerra,unos soldados africanos desmovilizados y repatriados a Dakar reclaman sus pagos antes de volver a sus distintos territorios de origen (Guinea, Dahomei, Alto Volta,…etc).La masacre de Thiaroye del 1° de diciembre de 1944 y el encarcelamiento de los dirigentes del movimiento de protesta es la respuesta de las autoridades coloniales francesas para que no germinara en la cabeza de ningún “indígena” la idea de liberar a su pueblo con las armas.Pero Francia había olvidado que el oficio de las armas no se olvida tan fácilmente.
Unos ex soldados que habían empujado las armas por la liberación de Francia del yugo nazi empezaron a pelear por la liberación de su propio suelo. Iniciaron el proceso los Indochinos en 1945. Lo hicieron ms tarde Cameruneses y Argelinos con la UPC (Unión de las Poblaciones de Camerún y el FLN (Frente de Liberación Nacional) de Argelia. La conferencia de Bandung (Indonesia) tiene lugar en 1955 y Gana, Liberia, Marruecos, Túnez y Libia se independizan en 1956.
¿Qué hace la potencia colonial francesa que había unificado sus territorios en dos grandes conjuntos: el AOF (Africa Occidental Francesa) y el AEF (Africa Ecuatorial Francesa).Concede la autónomía interna con la ley del 23 de junio de 1956 a los distintos territorios que integraban a la AOF y la AEF para debilitar las nuevas entidades. Se crean de este modo gobiernos locales (Sékou Touré es presidente de un Consejo de Guinea, Mamadou Dia lo es en Senegal y Modibo Keïta en el Sudán Francés). Así empezaron los reinos de taifas. Ese peligro que se iba a denominar bajo el concepto de “balcanización”,lo ha visto claramente Valdiodio Ndiaye, Ministro senegalés de Interior e Información, cuando dirigiéndose al General De Gaulle, de visita en Dakar el 26 de agosto de 1958 le dijo: “Para empezar por quebrar la unidad del AOF,la unidad del AEF que nos parecen hoy no solo imprescindibles, sino todavía insuficientes,será para el Africa un retraso de medio siglo cuando todo le pide que vaya hacia adelante”.
El vaticinio de Valdiodio Ndiaye era certero. Cincuenta años después de las “independencias”, los países africanos siguen buscando la unidad entre zozobras, pesadillas y tinieblas .Muchos africanos bregaron por conseguir la independencia: partidos, sindicatos, movimientos de mujeres, estudiantes y jóvenes. El Reagrupamiento Democrático Africano (RDA), el PAI (Partido Africano de la Independencia, de tendencia marxista leninista y fundado en 1957) contribuyeron con sus luchas a despertar la conciencia nacional y la movilización de la vanguardia de los pueblos africanos en el la lucha antiimperialista y anticolonialista por alcanzar la soberanía nacional. Pusieron en movimiento sus tropas para decirle “no” al proyecto de “comunidad francoafricana” propuesto por el General De Gaulle en 1958. Al respecto, la FEANF (Federación de los Estudiantes del Africa Negra en Francia) en sus congresos de 1957, 1958 y 1959 proclamó que “la independencia debe conquistarse, no por una adición de reformas ilusorias sino por una lucha revolucionaria de las masas populares africanas”.
Francia consiguió imponer sus reformas. El único país africano que le dijo “no” al proyecto de comunidad francoafricana en el referéndum de 1958 fue la Guinea de Sékou Touré. Francia se encargaría más tarde de sabotear las bases de la economía de aquel país considerado como “rebelde”. Pudo decir un analista senegalés :”Francia confió nuestro destino a quienes no querían la independencia de nuestro país y quienes se habían movilizado en 1958 para que se mantuviera su dominación colonial”. Lo que pasó en Senegal pasó también en Madagascar. Los nacionalistas de la isla como Rabemananjara fueron arrinconados y un “títere” coma Tsiranana fue apoyado. Se organizó un golpe de estado contra Sylvanus Olympio de Togo, asesinado en 1963 y se favoreció la ascensión de un militar, Eyadema. Leopold Sédar Senghor estaba en el gabinete de Edgar Faure cuando ese ministro galo pronunció la disolución de la Union de las Poblaciones de Camerún, en mayo de 1955.
La independencia no ha sido sinónimo de liberación. Muchos jóvenes senegaleses que se montan en cayucos piensan que es mejor vivir en tierra ajena que en la propia. Sufrimos la mundialización en vez de participar en su dinámica. Hoy, como ayer, pero de manera menos directa, la ex potencia colonial gala explota todavía las materias primas africanas para alimentar las industrias francesas y usa las ex colonias como mercados para los productos fabricados por sus firmas. El maní senegalés se consume en Francia cuando el soja está vendido a los senegaleses. La zona franco y su moneda, el franco CFA constituyen el único sistema monetario colonial que haya sobrevivido a la colonización en el mundo. Hay 12 millones de euros perteneciendo al Banco Central de los Estados Africanos del Oeste (BCEAO) y al Banco de los Estados Africanos del Centro (BEAC) .Están en una cuenta del Tesoro Público Francés, como reservas de cambio de dichos bancos. Francia paga intereses a dichos bancos y dichas sumas figuran en el el apartado “Ayuda Pública al Desarrollo”. Francia puede ganar dinero colocando parte de dichas reservas que almacena en otros bancos o entidades financieras. Así los países africanos están privados de la mitad de sus recetas. El presidente de Senegal desea que se repatríen dichas reservas. Sobre este tema, el presidente Sarkozy hace oídos de mercader.Al cabo de 50 años de independencia, Francia mantiene bases terrestres, navales y aéreas en varios territorios africanos( Senegal, Gabón, Chad). Es que a pesar de lo escrito en las fachadas de sus edificios (Libertad, Igualdad, Fraternidad),Francia sigue con sus sueños imperiales y su mentalidad colonialista.Mientras tanto,hay africanos que siguen creyendo en palabras como “la secular amistad francoafricana”
http//www.guinguinbali.com/index.php?lang=es&mod=news&task=view_news&cat=11&id=276
Articulo muy interesante en el que se muestra como la independencia de los estados africanos de las fuerzas coloniales europeas no supone la liberación.
Referencias a libros sobre escritores africanos:
http://http//www.guinguinbali.com/blog/paginasafricanas/
Novelas de una autora de benin: Agnes Agboton

Mas allá del mar de arena
AGNES AGBOTON
ED Lumen
Novela autobiográgfica de la autora sobre su infancia en Benin y su viaje a Barcelona. Un libro para disfrutar de otra mirada haciala emigración desde el que parte y escribe para sus hijos.
Para empezar a leer:
http://http//books.google.es/books?id=WdO-0oWPlvgC&printsec=frontcover#v=onepage&q&f=false

Ña Miton
2006
ED RBA
Este libro narra cuentos y leyendas africanas. Na Mitón en su lengua significa "nuestra madre", forma en que nombran a la diosa de la fertilidad.
http://http//www.internetwebsolutions.es/libro/Na-Mit%C3%B3n/isbn/978-84-7871-229-8
martes, 21 de septiembre de 2010
Una vaca europea recibe dos euros al día, un africano vive con menos de uno.
El problema de la inmigración en Canarias
El Hadji Amadou Ndoye, profesor de Literatura de la
Universidad de Dakar: "Una vaca europea recibe dos euros
al día; un africano vive con menos de uno"
DANIEL MILLET / SANTA CRUZ DE TENERIFE
Nacido en Senegal en 1947, presentó su tesis doctoral en 1998 con el título La
novela canaria de los años 70 (1970-1985). Ha hecho otros trabajos sobre los
autores isleños, conoce a la perfección la literatura canaria y viaja con regularidad a las Islas.
Recién llegado de Dakar para participar en el ciclo Fetasianos, de CajaCanarias,
El Hadji Amadou Ndoye viene con recortes de periódicos de su país bajo el
brazo relacionados con la inmigración.
- ¿Está llegando información a Senegal de lo que sucede con los cayucos?
- Lo vivimos en directo. De allí están saliendo nuestro hermanos, nuestros sobrinos, nuestros amigos... La prensa se hace eco. Aquí tenemos titulares de periódicos senegaleses [muestra algunos recortes]: "Apresados más de doscientos candidatos, entre ellos 74 senegaleses", "Diez días de prisión para los clandestinos", "Los pescadores se ven obligados a meterse en el negocio de la inmigración"... Son personas a las que no se les da esperanza y que piensan que la solución es salir cómo sea. Es un problema complejo. ¿Qué le puede llevar a una persona a arriesgar el pellejo? Fíjese este otro periódico , que titula en primera página que 1.500 clandestinos murieron ahogados en la ruta a Canarias y que España despliega buques de guerra para vigilar sus costas.
- ¿Qué se habla en Senegal?
- Esto no es nuevo. Nos dolió mucho lo que hizo Marruecos. Tenemos una idea de
la unidad africana y no nos gustó que compatriotas fueran esposados y expulsados
al desierto. Hay que ver cómo está evolucionando el fenómeno. ¿Qué pasa? La
juventud, que es la inmensa mayoría de la población de estos países y de los
vecinos, no encuentra trabajo, porque los políticos no siempre consiguen las
soluciones para encontrar salida. Pero el mal no se queda ahí; es muchísimo más
profundo.
- ¿Con qué tiene que ver?
- Tiene que ver con la historia o con la estructura de la economía, que es
dependiente y desarticulada. África es un continente que todavía no pertenece a
los africanos. Le voy a dar ejemplos: Costa de Marfil es el primer productor del
mundo de cacao, pero no fija el precio de su cacao; Nigeria es el sexto productor
del mundo de petróleo, pero los mismos nigerianos tienen que romper los tubos y
robar su parte. En la cumbre de la OMC de diciembre, uno de los problemas que se
planteó fue el del algodón. Senegal o Mali producen algodón de buena calidad y
estos productores se unieron para plantear sus demandas en el foro. ¿Qué sucede?
Unos 55.000 algodoneros norteamericanos reciben subvenciones; 14 millones de
africanos no reciben nada. ¿Cómo pueden competir? Cuando no se venden los
productos o cuando se venden a precio de desesperación, ¿cómo hace esta gente
para subsistir? ¿Quién gana? ¿Quién pierde? Está todo bastante claro.
- ¿Cuánto tardó el avión de Dakar?
- Una hora y cincuenta minutos.
- Entonces, ¿por qué en Canarias se desconoce tanto lo que pasa en África?
- Le voy a leer algunas frases de este libro: "La situación política estaba fatal;
recibí leña por todos lados. Era necesario irme", "Me embarqué por el hambre; me
fui porque no tenía trabajo", "Embarqué para ayudar a mis padres; allí se pasaban
muchos trabajos y no ganaba uno lo suficiente", "Yo tenía dieciséis años cuando
me embarqué y me lo pagó mi padre"... Estas son palabras de los canarios que se
embarcaron en el Telémaco hacia Venezuela a mitad del siglo pasado, como
tantos en otros barcos clandestinos. Exactamente lo mismo dicen ahora los
senegaleses, los marfileños y toda la gente que se está yendo. Las personas
parecen olvidadizas. En la historia de la Humanidad, ¿quién emigra? Emigra el que
tiene hambre. Lo hicieron los canarios en el siglo XVI cuando se hundió la caña de
azúcar, en el siglo XVII cuando se hundió el vino, en el XIX cuando se hundió el
cultivo de la cochinilla y emigraron hasta los setenta, hace muy poco.
- Los inmigrantes cuentan desde España maravillas de su vida, pero no parece ser
esa la realidad. ¿Qué opina?
- Muchos se equivocan porque Europa tiene sus propios problemas. Pero debemos
recordar que el mundo es nuestro y que si siguen reinando estas leyes leoninas del
comercio y estas leyes por las que nosotros no fijamos el precio de nuestros
productos, ¿qué va a hacer la gente? Producimos café, algodón, cacao, petróleo,
diamantes, minerales, madera, pesca, etc; es decir, no somos pobres, pero no
dominamos los mecanismos. Los africanos somos 780 millones. El comercio de
África sólo representa el dos por ciento en el mundo. Mire el caso de mi país.
Senegal tiene 700 kilómetros de playa y tenemos pescado. Hay acuerdos con la
comunidad europea que fijan que los barcos pesqueros de Europa pueden venir a
pescar a nuestras aguas, pero nosotros no tenemos el derecho de ir a las suyas.
Los pescadores artesanales senegaleses se negaron a aceptar las condiciones y
denunciaron el expolio de los recursos. En el acuerdo 2002-2006, la contrapartida
de Europa fue de 18 millones de euros, sumas que los pescadores no han visto.
Todo va al gobierno. Algunos de esos pescadores se están haciendo pasadores
clandestinos porque conocen el mar. Ahí es donde todo se relaciona. Una cosa
lleva a la otra.
- ¿Por qué no lo queremos ver?
- Porque no interesa. Aquí se habla mucho del cómo y del cuándo, pero nunca del
porqué. Ahí está la corrupción y el hecho de que muchos de esos gobiernos
africanos no son libres, porque las líneas las ponen el Banco Mundial y el Fondo
Monetario Internacional. Tú haces esto y lo otro porque si no, no te doy dinero. El
esquema colonial no se ha roto. Las estructuras coloniales siguen ahí y vienen de
la época en la que, por ejemplo, todo el Congo belga -con minerales, diamantes,
petróleo... todo lo que se pueda imaginar- pertenecía a un sólo hombre, Leopoldo
II, y de los tiempos en que aquel que se opusiera al poder era torturado,
marginado, aniquilado. Lo colonial se ha embellecido, se ha hecho más balsámico
con discursos sobre derechos humanos, pero ¿dónde están los derechos humanos
cuando la gente no tiene ni siquiera para comer? Un ciudadano medio de Senegal,
Mauritania o Mali vive con menos de un euro al día. Una vaca europea recibe más
de dos euros de subvención al día.
- El presidente del Gobierno senegalés, Abdoulaye Wade, ha pedido inversión para
pantanos. ¿Por qué?
- En Senegal, el gobierno está tratando de detener a la gente con represión y con
penas de cárcel condicional. Funcionará un mes, dos meses, tres meses, pero los
problemas de fondo, el desempleo y la desesperación de la juventud, seguirán ahí.
Wade pidió pantanos porque quiere desarrollar la agricultura. Es un país que sólo
tiene lluvia tres meses al año. El 70 por ciento de la población viene del campo,
pero sólo cuenta con las lluvias. Y si no llueve no hay dinero. Pero aún si
lográramos pantanos y consiguiéramos desarrollar la agricultura, seguiríamos sin
fijar los precios. Donde más problemas hay es donde más materias primas hay.
Hay infinidad de casos de multinacionales y gobiernos que financian los
enfrentamientos internos en África para expoliar con más facilidad.
"Canarias no puede olvidar que es África"
L os primeros canarios vinieron del norte de África y vivimos en África, pero la
despreciamos bastante. ¿Por qué?
- Es fundamental el conocimiento recíproco. Yo llevo muchos años, desde el 85,
yendo y viniendo para decir a los canarios que tienen un mundo al lado. Nosotros
hemos hecho el esfuerzo de traducir a sus escritores Agustín Millares, Pedro
Lezcano o Pedro García Cabrera, entre otros. Pero los canarios se deberían
interesar por nosotros para saber quiénes somos, cuáles son nuestras etnias, cuál
es nuestra historia Los canarios saben que ya no sólo sus aborígenes eran
africanos, sino que siempre hubo africanos entre ellos. Ha habido esclavos aquí
hasta el siglo XIX. Canarias era un centro de almacenamiento y de reexportación
de esclavos. Y la Cámara de Comercio de entonces no quiso que terminara la
esclavitud porque no le interesaba. Había en Adeje un sitio, la Casa Fuerte,
destruida en 1902. Ahí eran almacenados los esclavos. En el siglo XVII, de cada
tres canarios uno era esclavo. Canarias no puede olvidarse que es África por una
doble razón: el origen de los aborígenes y la geografía. Hay canarios que tienen
sangre negra sin saberlo, porque estuvieron en Cuba o en Venezuela y se
mezclaron con negros. Dice Einstein que los prejuicios son más difíciles de romper
que el átomo.
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AFRICA,
entrevistas,
SENEGAL
viernes, 17 de septiembre de 2010
Agnes Agbotton
Agboton, AgnesCanciones del poblado y del exilio
Editorial Viena, S.L
Páginas 94
Año 2006
Precio 10,80 €
EAN9788483303733
Agnès Agboton (Porto-Novo, Benin) cursó sus estudios primarios y secundarios en Benin y costa de Marfil, y vive en Barcelona desde 1978. Es licenciada en filología hispánica por la Universidad de Barcelona. Interesada por las culturas de tradición oral y por la gastronomía, especialmente por la cocina de África Occidental, publicó su primer libro La cuina africana en 1989, al que siguieron África des dels fogons (2001) y Las cocinas del mundo (2002). Desde 1990 recorre escuelas y bibliotecas, para narrar leyendas y cuentos tradicionales de su pueblo, y ha publicado Contes d´arreu del món (1995), Abenyonhú (2003) y Na Miton. La mujer en los cuentos y leyendas africanos (2004). En su último libro, Más allá del mar de arena (2005), describe una trayectoria vital que se mueve entre su cultura de nacimiento y su cultura de adopción. Con Canciones del poblado y del exilioha ganado el XXX Premi Vila de Martorell de Poesía 2005.
Hace un par de semanas Agnès Agboton, gentilmente dio respuesta a varias preguntas realizadas
AMP.:¿Qué importancia tiene la cocina, en el legado cultural del continente madre, para la gente de la diáspora africana?
AA.: -La cocina, lo que hoy se conoce con el nombre de «gastronomía», tiene a mi entender una considerable importancia cuando se trata de conocer, y de transmitir, una cultura determinada. El «otro» y, por lo tanto, el «peligro», puede distinguirse de varios modos. Por el color de la piel, claro está, o por las creencias religiosas, pero también -y no poco- por lo que come.
Recuerdo ahora la desconfianza de algunos de mis amigos barceloneses ante el plato beninés que yo les servía: «¿Qué es esto?», me preguntaban no sin cierta prevención ante aquellos ingredientes desconocidos, aquel olor que les era extraño. Y recuerdo también su alivio cuando, tras un prudente bocado, exclamaban «¡Está bueno!», casi con extrañeza. Confesaré que
para mis amigos europeos suelo ser muy prudente con el picante. Pero, con picante o sin él, la prevención inicial y el alivio posterior resumen, creo, bastante bien, la importancia de la cocina
cuando se trata de relacionarse con culturas que nos son extrañas. Lo desconocido está siempre para los hombres lleno de amenazas y aquel «está bueno» indicaba, hasta cierto punto, el final de ese desconocimiento. Hace muchos años que vivo en Barcelona, pero todavía recuerdo que mi lenta adaptación a la ciudad, al país, anduvo a la par con mi aceptación de aquellos sabores que me resultaban ajenos. ¡Qué extrañas me eran las ensaladas, por ejemplo! No soy una especialista, no soy socióloga ni nada parecido; no creo, tampoco, que pueda incluírseme en lo que llaman ustedes la «diáspora» africana porque mi «emigración» se debió a razones muy distintas y se hizo en condiciones que nada tuvieron que ver con ese monstruoso escándalo de mafias, cayucos y fronteras cerradas. Pero no me es difícil advertir, atendiendo simplemente a lo que siento cuando puedo degustar los sabores que acompañaron mi infancia, qué importante
debe de ser para esos hombres que se lanzan al desarraigo en busca de la supervivencia, recuperar los sabores de sus pueblos respectivos y sentir, de ese modo, que no están solos, que pertenecen a una rama de ese tronco global que es la humanidad.
AMP.:¿Las nuevas generaciones de africanos y descendientes de africanos, en España, tienen conciencia de lo importante que resulta conocer y conservar las raíces culturales?
AA.: Vivir en Cataluña desde hace más de treinta años me ha hecho ser muy prudente, eso sí, con los planteamientos identitarios que, lo queramos o no, suponen siempre cierta tendencia al inmovilismo, a considerar el hombre, la humanidad, como algo concluso acabado para siempre y no como una evolución continuada, como un proceso vital. «Conocer y conservar las raíces culturales» es algo difícil hoy no sólo para las «nuevas generaciones africanas» sino también para los europeos y, lo supongo, para los asiáticos, los americanos, los... La globalización que han puesto en marcha ciertos poderes, eminentemente económicos, tiende a terminar con todo lo que no sea una posibilidad de mercado y, desde este punto de vista, a convertir la cultura en «producto cultural», el libro en «best-seller» y la música en «canción del verano». Y este planteamiento de partida deja poco espacio a la «conciencia de las raíces». De cualquier modo, todo mi trabajo está dirigido, precisamente, a la recuperación de un bagaje cultural que, puesto que es de tradición oral, está hoy desapareciendo. No citaré ahora a Amadou Hampaté Ba, y su célebre frase, pero es cierto que hay todo un modo de contemplar la vida, toda una mirada específicamente africana, tal vez, que está desapareciendo. Y es cierto, también, que esa desaparición supone una importante pérdida no sólo para las «nuevas generaciones de africanos» sino para la humanidad en general.
AMP.:¿Cuáles son las temáticas más importantes dentro de tu obra poética?
AA.: -Creo que en mi obra poética (¡y qué pedante me siento hablando de ese modo!), como en la de cualquier poeta, los dos temas fundamentales son el amor y la muerte. Porque ésos son los dos polos que tensan la vida de cualquier hombre o cualquier mujer. Dicho esto, no me es difícil admitir que -poema a poema- vayan apareciendo en mis escritos matices o estremecimientos directamente vinculados a cierta nostalgia de mis años africanos, de la tierra en la que descansan mi padre y mis abuelos y a la que regreso poco para mi gusto.
Pero no hay una voluntad específica, lo que en los años cincuenta o sesenta podía llamarse un intento de «literatura comprometida». Los estremecimientos brotan y se hacen palabras día tras día y, ahora, al releerlas para intentar responder a su pregunta, advierto que esa voluntad de compromiso a la que me he referido era del todo inútil porque, lo quiera o no, el escritor
es fruto de su tiempo y de sus circunstancias, sus escritos -lo quiera o no, ya lo he dicho- están impregnados, de un modo u otro, de la realidad en la que se mueve.
Releo mis poemas: ahí está el amor que siento, el horror que siento, la tristeza que siento. La melancolía de algunas tardes, la ternura que, a veces, me invade. Ya lo he dicho: el amor y la muerte.
AMP.:¿Hasta qué punto cambia la mentalidad de la mujer africana, cuando ésta vive en España, y cómo esto repercute en la sociedad del país madre?
AA.: -Siento auténtico pánico ante las generalizaciones. Estoy segura de que «la mujer africana» no existe, como no existen «los catalanes». Por lo tanto, la mentalidad de cierta mujer africana, cuando vive en España, cambiará de un modo distinto a la de otra mujer africana que viva, también, en España. Aunque, pensándolo bien, la mentalidad de esa misma mujer africana, si no viviera en España, también cambiaría a medida que los años fueran pasando y los acontecimientos se acumularan en su memoria y las cicatrices fueran llenando su piel o su alma, el «ka» de mis antepasados. Sí, las generalizaciones me aterran; no puedo responder a esta pregunta sin el convencimiento de que mentiría, dijera lo que dijese. La mujer africana es una abstracción, una noción ambigua, un concepto manipulable como todos los conceptos y treinta años viviendo en Barcelona me han enseñado que también España es un concepto que admite múltiples interpretaciones y matices. ¿Cambia del mismo modo una «mujer africana» viviendo en Barcelona o en Jerez de los Caballos?
¿Una mujer nacida en la pequeña burguesía de Porto-Novo evoluciona del mismo modo (en España o en Pernambuco) que una mujer nacida en Soweto? Generalizaciones, grandes palabras. Nada. La vida es un proceso dialéctico en el que los contrarios se concilian hasta edificar una síntesis (es casi un proceso alquímico) que pronto producirá su contrario. Y el hombre y la mujer,ya lo he dicho, siguen, estremecidos, entre ambos polos: el amor y la muerte.
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