Libros, poemas, imágenes, miradas, leemos en los objetos cotidianos, nos apropiamos de herramientas con las que construir una realidad más apacible, cómplice y alegre. Te escucho....cuéntame. Leer es partir, es emigrar, una ventana, un aire nuevo en el que envolverse y cubrir lo que nos rodea. Gracias por tus comentarios.
jueves, 20 de septiembre de 2012
lunes, 17 de septiembre de 2012
Obra literaria de Rafik Schami
Rafik Schami
Biografía
Todos los libros y obras de Rafik Schami
2005 (2000) 
1999
1994 
Rafik Schami
¿Es posible transformar una historia manida en una novela sorprendente? Para aquellos que crean en la teoría de las "tramas limitadas" que cierta vez Kurt Vonnegut comentó a Enrique Vila-Matas, no es ésta sino una pregunta retórica. Pero uno apenas es capaz de eludirla cuando se enfrenta, con avidez lectora y ciertas dosis de valentía, a las 827 páginas que componen El lado oscuro del amor, la obra maestra del atípico escritor sirio Rafik Schami.
Nacido en Damasco en 1946, año en el que Siria proclamó su independencia de Francia, Schami es una celebridad en Alemania, sin apenas eco en su tierra natal y con escaso recorrido en el resto de los países que tejen el complejo tapiz de tradiciones de Oriente Próximo. Ariete de la denominada Migratenliteratur o literatura inmigrante, sus libros, escritos en la lengua del país que en 1971 le acogió para doctorarse en Química, siempre han gozado del favor del público. El lado oscuro del amor salió a la luz en 2004, como estrella de la Feria del Libro de Berlín, que tenía la cultura árabe como principal invitada. Desde entonces, la angustiosa -en el sentido unamuniano del término- historia de amor de Farid y Rana -dos jóvenes sirios nacidos en el seno de sendas familias rivales cristianas- ha vendido más de 300.000 ejemplares, sólo en Alemania.
El lado oscuro del amor
Rafik Schami
Traducción de Carlos Fortea
Salamandra. Barcelona, 2008
827 páginas. 25 euros
¿Qué lleva entonces al éxito el sempiterno recurso del amor prohibido, la vieja trama presente en todas las culturas y encarnada por celebérrimos amantes desgraciados como Romeo y Julieta en Occidente, y Maynun y Laila en el imaginario romántico árabe? Quizá la respuesta hay que buscarla en la pericia narrativa de un autor en evidente plenitud, capaz de injertar estilos diferentes, y envolverlos con mimo de pastelero en los grandes dilemas que atribulan al hombre, para contar no sólo la tragedia y el triunfo del amor, sino también para dibujar con un trazo lacerante el tragicómico y errabundo devenir de los árabes a lo largo del siglo XX. En la novela de Schami, a la que el narrador sirio dedicó tres décadas de su vida y numerosos borradores que jamás fueron leídos, se condensan las obsesiones universales que este químico inmigrado esbozó en su primera gran composición, Un puñado de estrellas, novela de tintes políticos aparecida en 1987: en aquel "diario de un joven damasceno", trufado de elementos autobiográficos -recurso que se repite en El lado oscuro del amor-, Schami ya contraponía la amistad y la traición; la acción política y el escepticismo; la corrupción y el falso patriotismo árabe; la censura y los derechos humanos; el conflicto social y la solidaridad vecinal; la rancia moralina y los instintos naturales; el valor y el miedo; el amor en toda su expresión versus el odio irracional tribal. Todos ellos relucen ahora "en la novela de su vida" hilvanados en una sucesión armónica de estilos que se integran con maestría en casillas irregulares, como si de un gran tetris literario se tratase. "En cada una de mis novelas invierto mucho tiempo en encontrar la forma más adecuada para el tema. Pero mi espíritu es el mismo en todas ellas. Se trata de un mosaico compuesto por muchas teselas", explica el autor. EnEl lado oscuro del amor, este gusto del escritor por la diversidad narrativa alcanza el paroxismo argumental y estético. A lo largo de los 300 relatos que integran los 28 capítulos que componen los nueve libros en los que se divide la obra, el lector en ocasiones se siente sumergido en una de las grandes novelas hispanoamericanas, otras cree escuchar los ecos de la narrativa oral de las mil y una noches; los cuadros costumbristas del realismo europeo o el mejor tono de denuncia de la literatura de combate. "Cada tesela debe ser compacta y estar bien delimitada; la poesía emerge al unirlas, al combinar los colores", argumenta Schami.
Es quizá en esta última celdilla reivindicativa del gran panal donde mejor se percibe la madurez compositiva de este autor árabe que ha renunciado a la versatilidad de su lengua materna para enjaular la disección de su cultura de origen en la aparente rigidez del verbo germánico. Su pluma se afila para dibujar una acerada y elegante crítica de la sociedad árabe, alejada de los estereotipos a los que estamos acostumbrados en Occidente. Disfruta del privilegio de la equidistancia que le otorga su propia experiencia como emigrado. La acción sucede en la Siria de la primera mitad de la pasada centuria y en el Damasco del socialismo árabe y los golpes de Estado. Pero igual podría haber sido El Cairo o Bagdad de aquellos mismos días. Su relato rompe tabúes y desciende a la cotidianidad. Los conflictos religiosos quedan relegados y cobran protagonismo las tradiciones ancestrales. Lo que interfiere el amor de Farid y Rana no son las creencias, sino el linaje, "que desde hace dos mil años rige el día a día de los árabes". La corrupción y la sevicia no entienden de dioses, sino que parecen atributos innatos. El honor como principio obsoleto no es patrimonio exclusivo de una comunidad, sino que los árabes, tanto musulmanes como cristianos, lo han colocado entre las piernas de las mujeres, llega a decir el autor en uno de sus mejores pasajes, mientras se dejan manipular por las potencias extranjeras en sus propios países. La desgracia de los árabes reside en su propia incapacidad y su vena cainita. Dotado de una ágil ironía, uno de los personajes de la novela asegura "comprender todas las desgracias de los árabes" cuando "tres sirios ayudan a un francés corrupto y cobarde a torturar a un compatriota".
Pero aun así, Schami insiste en que El lado oscuro del amor es, sobre todo, "una novela de amor". Un ejercicio vital en el que desgrana una obsesión personal: "El gran tema del amor prohibido en la cultura árabe. El pasado y el presente árabe", asegura, "no pueden comprenderse sin tener en cuenta la prohibición del amor". El entorno político, la sucesión de dictadores, la podredumbre de los servicios secretos no parecen más que aditivos llevados al relato con la misma misión que desarrollan en el mundo real, "subvertir. Pero eso no convierte la novela en política... Esta novela pretende hablar del amor cuando éste se encuentra en las peores condiciones. Los militares, las cárceles y los políticos son escenarios y requisitos ineludibles. Del mismo modo que el agua aparece en una novela de pescadores, los partidos y los políticos están presentes en los acontecimientos de mi novela". Si, además, se logra deslizar un barniz didáctico, el círculo se completa. Cuando, sin apenas cansancio, se cierra la tapa del voluminoso libro, permanece la sensación de que es cierta la idea del propio Schami de que con El lado oscuro del amor los lectores "aprenden más de este mundo... que el hombre más poderoso de la Tierra con la ayuda de sus expertos, profesores, politólogos y servicios secretos".
martes, 4 de septiembre de 2012
Elogio del ODIO
Una novela de iniciación, donde el despertar vital de una adolescente siria se trenza con la difícil situación política de su país.
Son las ocho de la tarde de un jueves cualquiera en Aleppo a principios de los años ochenta, y por las callejuelas de la ciudad desfilan cuatro mujeres que proceden de la misma casa, totalmente cubiertas por un velo negro y guiadas por un hombre ciego. Al mirarlas mientras andan como sonámbulas hacia los baños públicos, nadie diría que detrás de esta máscara oscura hay cuerpos con recuerdos y anhelos distintos, pero así es: Maryam, la mayor, anega en rezos el recuerdo de un amor que no fue; Marwa colecciona mariposas muertas y siente aun el olor del hombre que la enloqueció de deseo, y Safa piensa en las camisolas ligeras que vestía antes de marchar a Afganistán con su esposo y compartir con él una chabola de barro.
Cierra la fila una joven sin nombre, que se alimenta de odio para definirse frente a los demás y aceptar que tanta renuncia al placer tiene un sentido. Es ella quien pone voz a esta historia, para recordar sus días de estudiante y activista en una lucha sin reglas claras, mientras los escuadrones de la muerte arrasaban las calles, sus años en la cárcel añorando el perfume de las especias y peleando por llevarse a la boca una manzana podrida, y finalmente el exilio en Inglaterra, un país sin colores y sin oídos.
Actualmente vive en Damasco y trabaja como guionista para el cine y la televisión. Hasta la fecha, ha publicado tres novelas y es uno de los autores más reputados de su país, pero Elogio del odio, su obra más reciente y polémica, no ha sido publicada en Siria por motivos políticos, aunque haya sido traducida ya a muchos idiomas en otros países.
martes, 14 de agosto de 2012
Una forma de vida
Una forma de vida. Amélie Nothomb
Nueva novela de la escritora belga-japonesa residente en París. La número 18 en 19 años (empezó a publicar en 1992), se titula Una forma de vida (Anagrama y Empúries), es la primera que tiene forma epistolar y se lee de un tirón entre sonrisas, asombros y tristezas. Un soldado americano llamado Melvin Mapple y destinado en Irak ha leído todos los libros de una autora famosa, llamada Amélie Nothomb, y empieza a cruzarse cartas con ella. El epistolario arranca animoso pero poco a poco se va enredando hasta convertirse en una trampa para osos y atrapar como una droga letal a los dos redactores, narradores y protagonistas. La fama, la apariencia, el body-art y la identidad, la soledad de los monstruos, la verdad y las mentiras y la necia ligereza contemporánea desfilan ante el lector a toda pastilla, y todo el tiempo se le hace difícil saber si está en un mundo de ficción o en la realidad.
Nothomb bucea entre brumas y veras por los vicios y achaques del presente y radiografía el drama humano de la incomunicación con grácil naturalidad, sin miedo al peligro ni al ridículo. El pavor y la necesidad del otro, la compatibilidad sin amor, los malentendidos y la superación de las fronteras (mentales y físicas) son algunos de los temas del libro, que tiene la rara virtud de olvidarse pronto y regresar de repente desde la médula a la memoria con mucha precisión
.Mi escritura es muy instintiva, pero a la vez es muy cerebral. En cierto modo es automática, porque el pensamiento me va muy rápido. A veces me desprecio porque no tengo la menor relación con la tecnología, y sé que Internet es fantástico, pero no me conviene nada. Tengo una tendencia adictiva y prefiero no entrar en eso”.
Hablamos ahora del cuerpo, tan presente en su vida y en Una forma de vida. “La novela tiene una parte de reflexión sobre el body-art; el problema del cuerpo es muy interesante; escribir es un acto físico y el cuerpo surge siempre en medio de la escritura. Muchos bulímicos y anoréxicos, y otros adictos de todo tipo, me escriben pidiéndome consejo. Una joven escribió su tesis sobre su propia anorexia. A veces funciona convertir el cuerpo en objeto de arte. Es difícil, pero el arte ayuda a resolver esos problemas”, dice. “Yo tuve anorexia desde los 13 años hasta los 21. Es normal que dure mucho tiempo. Por suerte me curé completamente, y es el único mensaje de esperanza que puedo dar a la humanidad. Mi hermana no salió. Es misterioso. Por amor de hermanas, hicimos la enfermedad juntas. Es una especie de rechazo del mundo adulto. Quizá fue porque vivimos en Bangladesh, un sitio con mucha mezcla. O quizá es un problema de feminidad e identidad. No lo sé”.
Sobre la identidad, Nothomb también es una gran especialista. Nómada a la fuerza, reivindica su condición belga. “Es un país raro, donde la identidad es un gran problema, y yo además soy hija de Romeo y Julieta, de valón y flamenca. La crisis del Gobierno belga me ayudó a saber que soy belga, me abrió los ojos a ese principio de dualidad floja, incomprensible, rara. Me siento completamente belga. Y espero que todo el mundo tome ejemplo de los belgas y acepte su identidad rara, porque la identidad no tiene por qué ser sólida”.
Desde 1987, Nothomb vive entre Bruselas y París. “El ambiente literario está en París, hay excelentes escritores belgas pero todos se difunden desde aquí. En Francia la miseria ha avanzado muchísimo con Sarkozy. Hay una precariedad muy grande, y vivo con mucha inquietud la posibilidad de que Marine Le Pen llegue a la segunda vuelta de las presidenciales. Eso significa que algo va muy mal en este país. Sarkozy ha legitimado su discurso, y ese es un error enorme. Estamos viviendo un repliegue nacionalista muy inquietante, espero que no acabe como los años treinta y se rompa Europa, no quiero ni jugar a imaginar eso. ¿Se ha fijado en que los franceses son increíblemente distintos de los belgas? Es más posible que Quebec se parezca más a Francia que Bélgica, nos separa un océano más grande todavía. Los franceses están obsesionados por la seducción. En Bélgica nadie piensa en seducir a nadie. Los políticos franceses intentan seducir a todo el mundo, y el donjuanismo es el principal motor de la sociedad. Es fascinante”.
Pero a la vez es uno de los países del mundo donde más tímidos hay, replico. “En comparación con los italianos son timidísimos, pero en comparación con los belgas no son nada tímidos. He vivido en Asia y en Estados Unidos y he ido dándome cuenta de que hay aspectos de identidad colectivos. Europa es la cultura de la pregunta. En Asia no se hacen preguntas, está mal visto, salvo en los filósofos zen. En Europa las preguntas son bien recibidas, pero no tenemos respuestas. Mucha gente me escribe haciéndome preguntas, pero raramente encuentro respuestas. El mundo es raro. Un arquitecto suizo me buscó locamente y me localizó en el registro de la propiedad de Bruselas para preguntarme cuál es el sentido de la vida. Es un malentendido que me sucede a menudo. Yo siempre contesto que la literatura puede ayudar mucho a entender el sentido de la vida, aunque no sé si la mía lo hace. Creo que es el humor, la pirueta, lo que nos salva casi siempre. Gracias a la broma, a la posibilidad de reír estamos vivos. Ese es el problema inmenso que se le plantea a la narradora de Una forma de vida. Puesta a elegir entre una cita a ciegas improbable y ser ingresada en Guantánamo, elige Guantánamo”.
El otro, la necesidad del otro, las diferencias con el otro, la guerra con el otro, la deriva hacia el otro y la huida del otro. La ruptura de la comunicación, la soledad. La conversación languidece, las preguntas y respuestas se van acortando, pero Nothomb sigue tan lúcida como hace una hora. “La comunicación humana es infinitamente difícil. Mi soledad era más grande antes, pero me queda mucho para resolverla. Proust decía que la maravilla de la lectura es que permite encontrar al otro sentado en un lugar solitario. Esa soledad es maravillosa, pero no todas lo son tanto”. O
Una forma de vida. Amélie Nothomb. Traducción de Sergi Pàmies / Ferran Ràfols. Anagrama / Empúries. Barcelona, 2012. 152 / 112 páginas. 15,90 euros (electrónico: 12,99).
La nieta del señor Linh
NIETA DEL SEÑOR LINH, LA
Autor:
Colección:
Título original:
PETITE FILLE DE MONSIEUR LINH, LA
Traducción:
José Antonio Soriano Marco
ISBN:
978-84-9838-003-3
Núm. pags.:
128
Tipo edición:
Rústica
PVP:
12,50 €
Una fría mañana de noviembre, tras un penoso viaje en barco, un anciano desembarca en un país que podría ser Francia, donde no conoce a nadie y cuya lengua ignora. El señor Linh huye de una guerra que ha acabado con su familia y destrozado su aldea. La guerra le ha robado todo menos a su nieta, un bebé llamado Sang Diu, que en su idioma significa «Mañana dulce», una niña tranquila que duerme siempre que el abuelo tararee su nana, la melodía que han cantado durante generaciones las mujeres de la familia. Instalado en un piso de acogida, el señor Linh sólo se preocupa por su nieta, su única razón de existir hasta que conoce al señor Bark, un hombre robusto y afable cuya mujer ha fallecido recientemente. Un afecto espontáneo surge entre estos dos solitarios que hablan distintas lenguas, pero que son capaces de comprenderse en silencio y a través de pequeños gestos. Ambos se encuentran regularmente en un banco del parque hasta que, una mañana, los servicios sociales conducen al señor Linh a un hospicio que no está autorizado a abandonar. El señor Linh consigue, sin embargo, escapar con Sang Diu y adentrarse en la ciudad desconocida, decidido a encontrar a su único amigo. Su coraje y determinación lo conducirán a un inesperado desenlace, profundamente conmovedor.
Tras el enorme éxito de Almas grises, Philippe Claudel ha vuelto a causar un gran impacto con esta exquisita fábula sobre el exilio y la soledad, o lo que es lo mismo, la lucha por preservar la identidad. Su estilo narrativo extremadamente depurado, casi minimalista, marca un punto de inflexión en la trayectoria de Claudel, ganador del Premio Renaudot 2003. La nieta del señor Linh ha sido recibida con entusiasmo en Francia, donde permanece en las listas de los libros más vendidos desde su aparición. Elogiada unánimemente por la crítica y el público, se han vendido más de 200 mil ejemplares y se publicará en once idiomas.
Tras el enorme éxito de Almas grises, Philippe Claudel ha vuelto a causar un gran impacto con esta exquisita fábula sobre el exilio y la soledad, o lo que es lo mismo, la lucha por preservar la identidad. Su estilo narrativo extremadamente depurado, casi minimalista, marca un punto de inflexión en la trayectoria de Claudel, ganador del Premio Renaudot 2003. La nieta del señor Linh ha sido recibida con entusiasmo en Francia, donde permanece en las listas de los libros más vendidos desde su aparición. Elogiada unánimemente por la crítica y el público, se han vendido más de 200 mil ejemplares y se publicará en once idiomas.
jueves, 9 de agosto de 2012
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