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Me enseñaron que es más importante ser virgen que estar viva'
La historia de Ayaan Hirsi, activista somalí que lucha contra la mutilación del clítoris en niñas.
Por: CARLA MANDIOLA G. | 7:56 p.m. | 8 de diciembre de 2014 En el 2005, Ayaan Hirsi Ali fue escogida por la revista 'Time' como una de las personas más influyentes.
Foto: AFP
En el 2005, Ayaan Hirsi Ali fue escogida por la revista 'Time' COMO una de las personas más influyentes.
Ese día, Theo van Gogh tenía que andar con guardaespaldas. Habían pasado dos meses DESDE el estreno de su cortometraje Submission, sobre la violencia contra las mujeres musulmanas, y había recibido amenazas de muerte. Pero él no quería seguridad.
El lunes 2 de noviembre del 2004, Theo se fue temprano en su bicicleta negra a su oficina en Ámsterdam. Detrás de él, Mohammed Bouyeri, un extremista islámico de 26 AÑOS, lo seguía. En medio de una ciclovía, le disparó. Van Gogh cayó de su bicicleta, aún vivo. Bouyeri lo miró en el suelo, disparó cuatro veces más, le cortó la garganta y le enterró, con un cuchillo, una carta en el pecho.
Las cinco páginas, escritas en holandés, estaban dirigidas a Ayaan Hirsi Ali, la guionista de Submission. Theo van Gogh la conoció en el 2003 y después de un año consiguió su número: la llamó hasta convencerla de hacer un corto juntos. La diputada y ACTIVISTA somalí se declaraba feminista, atea y crítica del islam.
Según escribió Mohammed Bouyeri en la carta, ella sería la siguiente en morir: “Liberaste un búmeran y sabes que es solo cuestión de tiempo antes de que este búmeran selle tu destino (...). PERO no te culpo. Como un soldado del diablo, estás solo haciendo tu TRABAJO. Señorita Hirsi Ali, apuesto mi vida a que estás sudando con terror mientras lees esto”.
Un rito
Un grupo de niñas y mujeres jóvenes discuten acerca de la mutilación genital femenina en Somalia, país con los niveles más altos de ESTA práctica en el mundo. Foto: AFP
Ayaan Hirsi Ali nació prematura en Mogadiscio, la capital de Somalia, en 1969. Pesó 1,5 kilos y su madre y su abuela se preocuparon de cuidarla.
Su casa tenía patio y un gran árbol, donde la familia rezaba PARA que Hirsi Magan Isse, el padre de Ayaan, saliera de la cárcel. Él había sido una de las figuras principales en la revolución somalí y por su oposición al dictador Mohamed Siad Barre fue encarcelado.
“No tengo muchos recuerdos de mi padre. Mi abuela y las otras mujeres de mi familia estaban constantemente cuidándonos y diciéndome a mí y a mi hermana que no hiciéramos cosas, que cruzáramos las piernas, que no nos subiéramos a los árboles, que no riéramos, que BAJÁRAMOS la mirada. Pero mi hermano y los otros niños podían hacer lo que quisieran”.
Una de las tradiciones más radicales en Somalia era la mutilación del clítoris de las mujeres, para que las niñas “consiguieran la pureza”. El padre de Ayaan se oponía a esa práctica, pero seguía en la cárcel cuando su abuela decidió que era el momento de Ayaan. Ella tenía 5 años y su hermana, Haweya, 6. La mutilación se hizo en la pieza de su abuela, en manos de un desconocido, con tijeras y sin anestesia.
“CUANDO crecí me enseñaron que es más importante permanecer virgen que estar viva, mejor morir que ser violada. Mi abuela pensaba que no iba a encontrar marido si no estaba purificada”.
Una fractura
La familia de Ayaan –su madre, abuela, hermana y hermano– tenía que moverse por el desierto buscando pasto para sus rebaños. Vivieron en Somalia, Etiopía, Arabia Saudita y Kenia.
Ayaan tenía 8 AÑOS cuando llegaron a Arabia Saudita. Por primera vez se sorprendió con la radical opresión a las mujeres: se tenían que cubrir de pies a cabeza, no podían manejar ni salir de sus casas sin un hombre que las acompañara.
El padre de Ayaan, Hirsi Magan Isse, se escapó de la cárcel de Somalía en 1976, y por años se vieron de manera intermitente. “Comencé a ir a clases y no podía distinguir mi colegio de las clases de Corán, por toda la religión que nos enseñaban”.
Un año después se fueron a vivir a Etiopía. Después vino Kenia, donde vivieron por 10 años. Los colegios eran mixtos y la madre de Ayaan no quería que su hija estuviera cerca de hombres. Por eso, contrató a un profesor particular somalí, que le enseñaba lo mismo que Ayaan ya había aprendido antes. Cuando el profesor sentía que Ayaan se rebelaba o perdía la atención, le pegaba. Un día, después de azotarla contra la PARED de su sala, le fracturó el cráneo.
En Kenia, entró al Instituto Nairobi de Jóvenes Musulmanas, donde por primera vez pudo cuestionar su manera de vivir la religión: ¿Por qué las mujeres no podían hacer lo mismo que los hombres? Aunque AHORA podía preguntar, todas las respuestas aludían a Alá.
Una mentira
El esposo de Ayaan iba a ser un hombre al que ella nunca había visto, un primo lejano en Canadá. Su padre había arreglado el matrimonio, práctica a la que muchos musulmanes se someten. Ayaan tenía 23 AÑOS.
“Una vez que una musulmana se casa, con o sin su consentimiento, ella tiene que serle fiel a su marido, al que nunca le dirá su primer nombre, solo rajel (mi señor). En el caso de DIVORCIO o de quedar viuda, el trabajo de monitorear sus actividades sexuales es asumido por sus nuevos guardianes: sus hijos, si son adultos, o el padre de su esposo y su linaje masculino. Esos hombres pueden seleccionar a su nuevo esposo”, dice Ayaan en su libro Nómade.
Cuando llegó el momento de casarse, Ayaan huyó a Ámsterdam. Sin embargo, decir que estaba escapando de un matrimonio forzado no era razón suficiente para conseguir asilo en Holanda. Con ese argumento, la podían enviar de regreso a África. “Tenía que decir que estaba siendo perseguida en Somalia por mis pensamientos políticos o por mi clan. No era verdad, pero eso fue lo que dije”. Ayaan consiguió el ‘A Status’, que le permitía estar y viajar por Holanda. Comenzó a vivir en un centro para refugiados. Le dieron una tarjeta de identificación y la opción de PEDIR UN CRÉDITO
bancario. Por primera vez, iba a manejar su dinero.
Del 2001 al 2006, su familia perdió CONTACTO con Ayaan. “Se alejaron de mí porque abandoné el islam. Me decían que estaban decepcionados. Ellos intentaron rezar por mí, se enojaron, trataron de persuadirme. Lo único que decían era que yo era una infiel, PERO no se daban un minuto PARA escuchar mi lado de las cosas, no me hablaban”.
Después de luchar con el idioma, entró a la universidad para estudiar Ciencias Políticas.
–¿CÓMO fue el proceso de convertirse en atea?
–Fue largo y gradual. Cuando ocurrió el atentado contra las Torres Gemelas, todos trataban de analizar qué pasó y qué motivó a estos hombres a cometer estas atrocidades. Para mí fue claro. Mientras más trataba de explicar las convicciones de los secuestradores, más me preguntaba: ‘¿Creo en lo que ellos creen?’. Mientras me hacía estas preguntas, llegué a una importante respuesta: no hay vida después de la muerte. Si tú no crees en la vida después de la muerte, si crees que esto es todo, no PUEDES ser un musulmán, por definición.
Dejó el islam y, luego de criticar públicamente la religión, recibió sus primeras amenazas de muerte. Se fue a vivir un tiempo a ESTADOS Unidos, y a su regreso el PARTIDO Popular por la Libertad y la Democracia, el ala más liberal de la derecha holandesa, invitó a Ayaan a unírsele. En enero del 2003, salió elegida diputada.
Empezó a acercarse a su compañera de partido Rita Verdonk, que era ministra de Inmigración e Integración. La relación política fue estable, hasta que Verdonk quiso postularse para ser presidenta de su partido y le pidió a Ayaan que la apoyara públicamente. Ella le respondió que no. “Mi vida en Holanda terminó abruptamente en mayo del 2006. Aunque en ese momento era una prominente miembro del Parlamento, la ministra Verdonk me quitó mi ciudadanía”, recuerda.
A pesar de sus intenciones, la presión política y mediática hicieron que Verdonk tuviera que rectificar. Mientras perdía y recuperaba la ciudadanía, los vecinos del condominio de Ayaan dijeron que sus vidas estaban en peligro por tenerla como vecina. “No me dijeron nada directamente, pero fueron al Gobierno y pidieron que me echaran. Les dijeron que no y llevaron el tema a la corte”. Sin asilo y sin apartamento, Ayaan quiso volver a escapar.
–¿Dónde estaría hoy si hubiese seguido la vida musulmana?
–Mi media hermana hizo exactamente lo que mi padre le dijo. Ahora vive en el islam de Londres, viviendo de los beneficios sociales. La última vez que hablé con ella, en el 2008, me dijo que tenía el sueño de ir a la universidad a estudiar psicología. No pasó. Tenía el sueño de encontrar un TRABAJO. No pasó. Tiene dos hijos con alguien que no sabe si le gusta o no. Creo que mi vida no habría sido diferente.
En el 2008, el padre de Ayaan estaba hospitalizado en Londres, por una leucemia. Ella fue a verlo, a pesar del constante rechazo que sufrió en los últimos 16 años. “Él ya no podía hablar, pero cuando puse mi mano sobre la de él, la apretó. Eso cambió mi vida, porque quedaban atrás los años en que lo hice enojar y ser infeliz. Creo que me perdonó”. Ayaan retomó CONTACTO con su familia, a pesar de que todo su entorno cercano sigue creyendo ciegamente en el islamismo conservador.
Un NOMBRE
En mayo del 2010, Ayaan fue a la gala de la revista Time en NUEVA York con un ceñido vestido de seda azul. Había sido escogida en el 2005 como una de las personas más influyentes del año y eso le valió la invitación.
Ahí también estaba Niall Ferguson, historiador, profesor de Oxford y Harvard, y una de las personas más influyentes del 2004, según Time. El historiador notó el vestido. Un año después se casaron. Tuvieron a su primer hijo, Thomas. Ayaan por fin pudo frenar su vida nómada y asentarse en NUEVA York.
“PUEDO decir que estoy felizmente casada y que tengo un pequeño niño al que adoro, pero no puedo decir más, por el tema de la seguridad”, dice Ayaan por teléfono, quien ha escrito cinco libros y da charlas sobre la emancipación de la mujer musulmana.
DESDE hace 10 años convive con sus guardaespaldas y con la amenaza de grupos terroristas musulmanes. “La gente generalmente me pregunta cómo es vivir con guardaespaldas. La respuesta corta es que es mejor eso que estar muerta”.
Primero, el director de ‘Submission’; luego, ella
Una mujer cubierta de pies a cabeza con una túnica negra le habla a Alá. La imagen se intercala con la de una mujer tirada en el suelo y con el Corán tatuado en la espalda. Y con otra, vestida de novia y con el cuerpo con heridas.
El documental ‘Submission’, de Theo van Gogh, dura 17 MINUTOS y todas las frases, en árabe y en inglés, las escribió Ayaan Hirsi Ali.
La cinta se mostró en la TV holandesa en el 2004 y ese mismo año Van Gogh fue asesinado por un extremista islámico.
En la carta que este dejó clavada en el cuerpo del director se leía, en mayúsculas: “Ayaan Hirsi Ali, te romperás en PARTES por el islam”.
Desde ese MOMENTO, ella comenzó a tener, día y noche, guardaespaldas. Sobre la muerte de su amigo, Ayaan le dijo a un diario local: “Estoy triste, porque Holanda perdió la inocencia”.
En noviemb
re se cumplió una década de la muerte de Van Gogh y su asesino PAGA cadena perpetua.
CARLA MANDIOLA G.
El Mercurio (Chile)
Libros, poemas, imágenes, miradas, leemos en los objetos cotidianos, nos apropiamos de herramientas con las que construir una realidad más apacible, cómplice y alegre. Te escucho....cuéntame. Leer es partir, es emigrar, una ventana, un aire nuevo en el que envolverse y cubrir lo que nos rodea. Gracias por tus comentarios.
martes, 17 de febrero de 2015
Ayaam Hirsi Ali
Ayaan Hirsi Ali sigue en la lucha
Alicia Delibes
Ayaan Hirsi Ali estuvo en Madrid el pasado mes de abril para presentar su último libro, Nómada. Del Islam a Occidente, un itinerario PERSONAL
y político, publicado en ESTADOS
Unidos con el título Nomad. From Islam to America. A Personal Journey Through the Clash of Civilizations.
No era la primera vez que la exdiputada holandesa de origen somalí visitaba la capital de España, ya lo hizo en el año 2006, con motivo de la presentación de su primer libro en español, Yo acuso.
Ayaan Hirsi Ali, cuyo auténtico nombre es Ayaan Hirsi Magan, nació en la ciudad somalí de Mogadiscio en 1969. Su infancia y adolescencia transcurrieron entre Somalia, Etiopía, Arabia Saudí y Kenia. Cuando tenía 23 años, su padre quiso casarla con un pariente que vivía en Canadá. Ayaan debía viajar a Alemania para, desde allí, volar a Canadá y reunirse con el que sería su marido y el dueño de su vida. Pero la joven decidió no acudir a ese ENCUENTRO
, no estaba dispuesta a entregar su libertad a un desconocido. Ayaan tomó un tren hacia Ámsterdam y, al llegar, pidió asilo político.
Para que Holanda le concediera el estatus de refugiada política, Ayaan Hirsi Magan dijo haber llegado huyendo de la guerra civil de Somalia, una mentira que entonces le resolvió la vida pero que más tarde le haría perder la nacionalidad holandesa. El conocimiento de idiomas, una buena formación y el empeño decidido de aprovechar la oportunidad que Europa le ofrecía para organizar su propia vida permitieron a Hirsi Ali abrirse camino en Holanda. Trabajó como intérprete de los refugiados musulmanes, estudió Ciencias Políticas en la Universidad de Leiden y, en el año 2001, empezó a TRABAJAR
para un think tank próximo al partido socialdemócrata holandés, el PvdA. Sin embargo, no tardarían en surgir desavenencias entre Hirsi Ali y sus compañeros de partido. El feminismo militante y las declaraciones públicas de la joven somalí no SÓLO
irritaban y escandalizaban a la comunidad musulmana holandesa, sino que chocaban abiertamente con la defensa del multiculturalismo que hacía el PvdA.
En la Universidad de Leiden, Ayaan había estudiado las teorías liberales y leído con enorme interés a los liberales de la escuela austríaca. Ello le había permitido elaborar un pensamiento político propio con el que abordar la cuestión que más le preocupaba y que llegaría a convertirse en el leit motiv de su incesante ACTIVIDAD
política, la defensa de la libertad de la mujer musulmana. Sus diferencias con el PvdA le hicieron darse cuenta de que su forma de entender los problemas de la inmigración musulmana en Europa encajaba más con las ideas que defendían los liberales del VvD. Comenzó a colaborar con ellos a finales del 2002, y en enero del 2003 se incorporó al Parlamento holandés como diputada del partido liberal.
ESTE
crimen produjo una gran conmoción en Holanda. La cuestión de la integración de los musulmanes en Europa volvió a ocupar las primeras páginas de los periódicos y un lugar principal en las preocupaciones de los políticos.
Ayaan Hirsi Ali no se dejó vencer por el miedo, la fetua islámica contra ella le dio nuevos argumentos para CONTINUAR
luchando por lo que, desde su llegada a Europa, consideraba un derecho inalienable de las personas y un inapreciable valor de la sociedad occidental al que no estaba dispuesta a renunciar, la libertad de expresión.
Pero lo que no pudo hacer la amenaza islámica lo logró esa sociedad libre que tanta admiración había despertado en ella. Una serie de intrigas y luchas internas en el VvD hizo que Rita Verdonk, responsable de inmigración y compañera de partido de Hirsi Ali, denunciara la mentira de la que ÉSTA
se había servido para lograr el asilo político, provocando así que le fuera retirada la nacionalidad. En Nómada, Hirsi Ali relata con detalle las razones que movieron a actuar de esa FORMA
a la que hasta entonces había sido su amiga y principal aliada política. La presión de la opinión pública forzó a que Holanda devolviera a Hirsi Ali la nacionalidad y el acta de diputada, pero era ya demasiado tarde: la somalí había tomado la decisión de abandonar Europa.
En Nómada, la exdiputada holandesa completa el periplo de su vida a partir de su llegada a los Estados Unidos. Nos CUENTA
su fichaje por el American Entreprise Institute (AEI), un think tank contra el que sus amigos holandeses le habían prevenido, dada su fama de "ultraconservador", pero en el que dice haber encontrado la posibilidad de estudiar, de luchar por sus convicciones y de expresar sus pensamientos con absoluta libertad.
Hirsi Ali está satisfecha con su TRABAJO
y su nueva vida en Norteamérica. Desde su "club archiconservador", escribe y participa en todo tipo de debates y conferencias para convencer a los occidentales, y en particular a los norteamericanos, de que, si quieren preservar los valores de su civilización, deben encontrar una fórmula que les permita integrar mejor a sus inmigrantes musulmanes. "Las familias problemáticas, como la mía propia –escribe Ayaan–, serán CADA
vez más habituales, a menos que las democracias occidentales aprendan a integrar mejor a los recién llegados a sus sociedades e ideen modos más eficaces de convertirlos en ciudadanos".
La mayoría de los musulmanes ha emigrado a Occidente en busca de una vida mejor, para ellos y, sobre todo, para sus hijos. Una prosperidad que, según Hirsi Ali, sólo podrán lograr si aprenden a "desprenderse de algunos de sus hábitos, dogmas y prácticas" y a "sustituirlos por otros nuevos". De ahí que la escritora somalí considere perversa la defensa del multiculturalismo, que crea en los inmigrantes musulmanes la falsa expectativa de que "PUEDEN
regirse por sus normas tribales y al mismo tiempo convertirse en ciudadanos normales", pues, según ella, de esa manera lo único que se consigue es "prolongar el proceso de su transición a la modernidad".
Sin embargo, es optimista. Cree que la integración puede llegar a hacerse bien si las sociedades occidentales hacen buen uso de su sistema de educación pública, de sus organizaciones feministas y de sus comunidades cristianas. Para Hirsi Ali, hacer buen uso de estas instituciones significa que la educación pública cumpla la misión que los Ilustrados le confirieron: instruir a los ciudadanos, elevar su nivel cultural y desarrollar su espíritu crítico; que el movimiento feminista luche abierta y decididamente para que las mujeres musulmanas lleguen a disfrutar de la misma libertad e igualdad de derechos que las mujeres occidentales; y, finalmente, que el cristianismo sea presentado a los musulmanes como una religión "de amor y tolerancia" que les puede permitir el paso HACIA
la modernidad.
Hirsi Ali abandonó definitivamente la religión de Mahoma tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, y en múltiples ocasiones ha confesado su ateísmo, una decisión PERSONAL
de la que no pretende hacer apostolado.
He encontrado muchos musulmanes que afirman necesitar un anclaje espiritual en sus vidas. He tenido el placer de conocer cristianos cuyo concepto de Dios ESTÁmuy alejado del de Alá. Practican un cristianismo reformado y en parte secularizado, que podría resultar sumamente útil en la batalla contra el fanatismo islámico. El Dios cristiano moderno es sinónimo de amor. Sus representantes en la tierra no predican el odio, la intolerancia ni la discordia; su Dios es misericordioso. No anhela el poder estatal y no concibe la ciencia como un rival. [...] El cristianismo del amor y de la tolerancia sigue constituyendo uno de los antídotos más potentes que Occidente posee frente al Islam del odio y de la intolerancia.
DESDE
sus años de estudiante en Leiden, Ayaan Hirsi Ali se ha sentido atraída por los principios de lo que suele llamarse liberalismo clásico. Está convencida de que una sociedad abierta se asienta necesariamente sobre la defensa de la libertad, la responsabilidad individual y la limitación del poder de los gobiernos. Cree en ello tan profundamente que considera imposible que las gentes de buena voluntad que han vivido en sociedades libres no lo entiendan así. Desde su recién estrenada ciudadanía norteamericana, Hirsi Ali ha dado un paso más, ha incorporado a su apostolado liberal la prédica del cristianismo como religión integradora del mundo musulmán en Occidente. No es extraño que Hirsi Ali haya tenido que emigrar de una Europa que, a pesar de ser cuna de la Ilustración, y a pesar de sus raíces cristianas, no ALBERGA
en ella a muchos ciudadanos dispuestos a defender abiertamente los principios liberales y, mucho menos, los valores morales del cristianismo.
AYAAN HIRSI ALI: NÓMADA. Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores (Barcelona), 2011, 440 páginas.
Ayaan Hirsi Ali presenta su libro "Nómada"
Desde Islam a Occidente, un itinerario personal y político
Ha tenido lugar, en el Centro Cultural de Círculo de Lectores, situado en la calle O´Donnell número 10 de Madrid, la presentación del nuevo libro de Ayaan Hirsi Ali, Nómada, del Islam a Occidente, un itinerario PERSONAL
y político, en la que han participado, junto a la autora, Xavier Cisa, traductor e intérprete, y Joan Tarrida, Director Editorial del Círculo de Lectores, que ha coordinado el acto.
En Nómada, Hirsi Ali relata su llegada a Estados Unidos para construir una nueva vida lejos de las amenazas de muerte, de disputas políticas y de su propio conflicto interior. Es la historia de su transición de una mentalidad tribal que impide a las mujeres pensar y actuar por sí mismas, hasta convertirse en una ciudadana libre en el seno de una sociedad abierta. En sus páginas, la autora narra los NUMEROSOS
giros que dio su vida tras romper con su familia, sus dificultades para adaptarse a su sociedad de acogida, la reconciliación con su padre después de que éste la repudiara por haber abandonado los preceptos del Islam, la difícil relación con su madre y con sus primos en Somalia y en Europa...
Pero Nómada es también un mensaje de alerta a Occidente ante el error de subestimar al Islam radical, un llamamiento a instituciones clave, las universidades, el movimiento feminista, las iglesias cristianas, para que ayuden a otros inmigrantes musulmanes a superar los desafíos que ella misma tuvo que afrontar, y a resistir el fatal atractivo que, tanto DESDE
el exterior como en el seno de nuestras sociedades, ejercen el fundamentalismo y el terrorismo.
En el interesante debate que se suscitó con los medios de prensa la atractiva Ayaan dijo que:" Occidente y la cultura occidental estás amenazados, y cada vez más, y además está claro que el poder de occidente es AHORA
más débil, pero el concepto de los derechos humanos universales permanece y eso es muy importante".
El multiculturalismo, en opinión de Hirsi: "ha muerto, es un fracaso, como han reconocido Cameron Merkel y Sarkozy". Reconoce también que hay musulmanes que TRABAJAN
en conseguir renovaciones, pero el Islam actualmente no comparte las ideas y valores que propugna occidente.
Con respecto a la inmigración, afirmó: "es absolutamente voluntaria y es necesario que cuando se llega a otro país de acogida no SÓLO
se aprenda su lengua sino que también se deben aceptar sus reglas y cumplir una serie de obligaciones. Eso se debe hacer por pura lealtad y Occidente debería dejar eso bien claro". "Sin embargo- continuó- hay musulmanes ortodoxos, radicales y otros que no ejercen COMO
tales, y el Islam como teología tiene unas normas que pretenden gobernar la familia, la casa, el barrio y la ciudad, controlar todo y he de reconocer que en ese aspecto no es nada democrático".
Sobre los recientes acontecimientos acaecidos en Francia, con relación al burka, Ayaan Hirsi, afirmó que:"El burka representa la actitud que tiene el Islam con respecto a la sexualidad y a la mujer, pero debería ser el punto de partida de un amplio debate sobre la actitud, la FORMA
de vivir y comportarse en general en la sociedad en que viven".
En relación a la denominada "violencia de género", Harsi opina que:"Si bien en Occidente, un hombre que maltrata a una mujer está muy mal considerado socialmente, se le detiene y se le castiga si se DESCUBRE
su falta, en el Islam, sin embargo, no ocurre así. Allí cuando un hombre maltrata y pega a una mujer, se considera normal su comportamiento e incluso hasta los familiares de ella se preguntan qué habrá hecho la mujer para que la trate así su marido".
Nómada es, en suma, una celebración de la libertad de expresión y de la democracia, una importante contribución a la historia de las ideas y, por encima de todo, un entusiasta llamamiento a la acción.
«Este libro no versa únicamente sobre mi errática vida por Occidente, sino también sobre las vidas de muchos otros inmigrantes, sobre las dificultades filosófica y materialmente reales de personas, sobre todo mujeres, que viven en una cultura musulmana tradicional y profundamente cerrada, situada a su vez en el seno de una cultura abierta. Analiza la colisión ENTRE
los ideales islámicos y los ideales occidentales. Aborda el choque de civilizaciones que yo y millones de personas hemos vivido y seguimos viviendo.»
Ayaan Hirsi Ali nació en Mogadiscio, Somalia, en 1969. Hija de Hirsi Magan Isse, líder político que se enfrentó al dictador Siad Barre, Ayaan recibió una educación islámica ortodoxa y sufrió asimismo la traumática experiencia que como un mal endémico se ceba en la mayoría de las mujeres musulmanas en su más tierna infancia: la ablación. Con apenas veintidós años, y huyendo de una boda concertada con un primo lejano, recaló en Holanda, donde inició los trámites de asilo, aprendió el idioma en un tiempo récord y cursó estudios de Ciencias Políticas.
En el 2001, Ayaan se incorporó a la Fundación Wiardi Beckman, tutelada por el PvdA, el partido socialdemócrata. A partir de entonces, empezó a labrarse una reputación en pro de la defensa de los derechos de la mujer en el ámbito musulmán y a verter sus críticas hacia el islam y sus preceptos, que sumen a la mujer musulmana en un ESTADO
de opresión y sumisión que raya en la esclavitud. La elocuencia y claridad de sus ideas causaron un enorme revuelo en todo el mundo islámico, e hicieron pesar sobre ella amenazas de muerte.
"Desde entonces"- declaró- "llevo escoltas, sin que PUEDA
precisar nada más, por obvias razones de seguridad".
En la rueda de prensa declaró que Decidió abandonar las filas del PvdA para ingresar en el VVD, el partido liberal. Elegida en el 2003 diputada al Parlamento, siguió denunciando la opresión de la que es objeto la mujer musulmana, hasta que en junio del 2006 dejó su escaño.
Antes de que se desatara el debate en torno a su ciudadanía neerlandesa ?que le fue retirada y posteriormente devuelta, lo que trajo como consecuencia la caída del gobierno?, había decidido trasladarse a Estados Unidos, donde actualmente colabora con el American Enterprise Institute, un think tank de tendencia liberal conservadora. En el 2007, impulsó la creación de la Fundación Ayaan Hirsi Ali, con el objeto de defender los derechos de las mujeres en Occidente frente al islamismo militante.
Yo acuso - En el 2006, Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores publicó recopilación de sus discursos y ensayos.
Mi vida, mi libertad - En el 2007, autobiografía en la que relataba el periplo que la llevó desde su infancia en Somalia a los Países Bajos, donde se convertiría en una de las más significativas y reconocidas figuras del panorama político holandés. Es también autora del relato Adán y Eva, publicado en el 2009 por este sello editorial.
José Belló Aliaga
Ha tenido lugar, en el Centro Cultural de Círculo de Lectores, situado en la calle O´Donnell número 10 de Madrid, la presentación del nuevo libro de Ayaan Hirsi Ali, Nómada, del Islam a Occidente, un itinerario PERSONAL
Nómada
En Nómada, Hirsi Ali relata su llegada a Estados Unidos para construir una nueva vida lejos de las amenazas de muerte, de disputas políticas y de su propio conflicto interior. Es la historia de su transición de una mentalidad tribal que impide a las mujeres pensar y actuar por sí mismas, hasta convertirse en una ciudadana libre en el seno de una sociedad abierta. En sus páginas, la autora narra los NUMEROSOS
Mensaje de alerta a Occidente
Pero Nómada es también un mensaje de alerta a Occidente ante el error de subestimar al Islam radical, un llamamiento a instituciones clave, las universidades, el movimiento feminista, las iglesias cristianas, para que ayuden a otros inmigrantes musulmanes a superar los desafíos que ella misma tuvo que afrontar, y a resistir el fatal atractivo que, tanto DESDE
En el interesante debate que se suscitó con los medios de prensa la atractiva Ayaan dijo que:" Occidente y la cultura occidental estás amenazados, y cada vez más, y además está claro que el poder de occidente es AHORA
"El multiculturalismo es un fracaso"
El multiculturalismo, en opinión de Hirsi: "ha muerto, es un fracaso, como han reconocido Cameron Merkel y Sarkozy". Reconoce también que hay musulmanes que TRABAJAN
Con respecto a la inmigración, afirmó: "es absolutamente voluntaria y es necesario que cuando se llega a otro país de acogida no SÓLO
"El burka debería ser el punto de PARTIDA
de un amplio debate"
Sobre los recientes acontecimientos acaecidos en Francia, con relación al burka, Ayaan Hirsi, afirmó que:"El burka representa la actitud que tiene el Islam con respecto a la sexualidad y a la mujer, pero debería ser el punto de partida de un amplio debate sobre la actitud, la FORMA
"Violencia de género"
En relación a la denominada "violencia de género", Harsi opina que:"Si bien en Occidente, un hombre que maltrata a una mujer está muy mal considerado socialmente, se le detiene y se le castiga si se DESCUBRE
Llamamiento a la acción
Nómada es, en suma, una celebración de la libertad de expresión y de la democracia, una importante contribución a la historia de las ideas y, por encima de todo, un entusiasta llamamiento a la acción.
«Este libro no versa únicamente sobre mi errática vida por Occidente, sino también sobre las vidas de muchos otros inmigrantes, sobre las dificultades filosófica y materialmente reales de personas, sobre todo mujeres, que viven en una cultura musulmana tradicional y profundamente cerrada, situada a su vez en el seno de una cultura abierta. Analiza la colisión ENTRE
Ayaan Hirsi
Ayaan Hirsi Ali nació en Mogadiscio, Somalia, en 1969. Hija de Hirsi Magan Isse, líder político que se enfrentó al dictador Siad Barre, Ayaan recibió una educación islámica ortodoxa y sufrió asimismo la traumática experiencia que como un mal endémico se ceba en la mayoría de las mujeres musulmanas en su más tierna infancia: la ablación. Con apenas veintidós años, y huyendo de una boda concertada con un primo lejano, recaló en Holanda, donde inició los trámites de asilo, aprendió el idioma en un tiempo récord y cursó estudios de Ciencias Políticas.
Siempre lleva escoltas
En el 2001, Ayaan se incorporó a la Fundación Wiardi Beckman, tutelada por el PvdA, el partido socialdemócrata. A partir de entonces, empezó a labrarse una reputación en pro de la defensa de los derechos de la mujer en el ámbito musulmán y a verter sus críticas hacia el islam y sus preceptos, que sumen a la mujer musulmana en un ESTADO
"Desde entonces"- declaró- "llevo escoltas, sin que PUEDA
Diputada en el Parlamento holandés
En la rueda de prensa declaró que Decidió abandonar las filas del PvdA para ingresar en el VVD, el partido liberal. Elegida en el 2003 diputada al Parlamento, siguió denunciando la opresión de la que es objeto la mujer musulmana, hasta que en junio del 2006 dejó su escaño.
Actualmente en ESTADOS
Unidos
Antes de que se desatara el debate en torno a su ciudadanía neerlandesa ?que le fue retirada y posteriormente devuelta, lo que trajo como consecuencia la caída del gobierno?, había decidido trasladarse a Estados Unidos, donde actualmente colabora con el American Enterprise Institute, un think tank de tendencia liberal conservadora. En el 2007, impulsó la creación de la Fundación Ayaan Hirsi Ali, con el objeto de defender los derechos de las mujeres en Occidente frente al islamismo militante.
Libros de Ayaan Hirsi en Galaxia Gutenberg/Circulo de lectores
Yo acuso - En el 2006, Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores publicó recopilación de sus discursos y ensayos.
Mi vida, mi libertad - En el 2007, autobiografía en la que relataba el periplo que la llevó desde su infancia en Somalia a los Países Bajos, donde se convertiría en una de las más significativas y reconocidas figuras del panorama político holandés. Es también autora del relato Adán y Eva, publicado en el 2009 por este sello editorial.
José Belló Aliaga
jueves, 5 de febrero de 2015
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