martes, 8 de mayo de 2018

lunes, 7 de mayo de 2018

Creatividad, mujeres y disidencia


LA cara oculta de Eva: La mujer en los países árabes

LA CARA OCULTA DE EVA: LA MUJER EN LOS PAISES ARABES

 (En papel)

NAWAL EL SAADAWI

, 2017
  • Nº de páginas: 448 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editorial: KAILAS
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788416523733
«La principal feminista árabe y la primera en denunciar en sus libros la mutilación de las mujeres»,El País
«La figura más destacada sobre la situación de las mujeres en el mundo árabe»,The Guardian
«Un relato doloroso sobre los abusos que sufren las mujeres en el mundo árabe»,London Review of Books
«La feminista y la iconoclasta más importante del mundo árabe», Fedwa Malti-Douglas
La cara oculta de Eva, un clásico de la literatura árabe moderna, denuncia la opresión que sufren las mujeres en el mundo islámico y, con unos nuevos prólogo y epílogo, mantiene toda su vigencia más de veinticinco años después de su publicación.
Nawal El Saadawi relata de manera impactante la violencia y la injusticia que se han extendido por la sociedad en la que vive. Su experiencia como médico rural en distintas zonas de Egipto, como testigo de la prostitución, de los asesinatos por razones de honor y de los abusos sexuales, además de la ablación, que ella misma sufrió de niña, la impulsaron a dar testimonio de todo este sufrimiento.
Con claridad y precisión detecta y analiza las causas de esta situación, y describe el papel histórico de la mujer árabe en la religión y la literatura.
Para la autora, el velo, la poligamia y la falta de igualdad ante la ley de ...

Almas con pies desnudos

Maram al-Masri (*). Almas con pies desnudos, Editorial Nausicaa, 2016
Traducción: M. Guillermo. E. Castejón. Revisión poética de J. Marín
Madre: Anna
Padre: Jerzy
Edad: 38 años
Profesión: actriz Todo lo que necesito
es una habitación,
una habitación con una ventana
para que el universo pueda entrar.
La luna,
             el sol
                        y las estrellas,
y con ellos la conversación del mundo.
Un techo que me proteja de las lluvias
y paredes para colgar las fotos
y mi sombra para no estar sola
Una habitación, por pequeña que sea.
Podría agrandarla dando vueltas por ella
y haciendo giros al bailar
Una habitación
donde pudiera acechar la llegada
del tiempo de las cerezas
donde pudiera soñar dichosa
y dibujar de nuevo mis sonrisas
Una habitación
que acogiese
mi libertad.
--
(*) La autora es una poeta de Siria que vive en Francia y ha tratado con mujeres que han sufrido maltrato. El título es el nombre de la mujer en que se basa la poesía.

Desnuda va la libertad



DESNUDA VA LA LIBERTAD

¿Qué puede hacer la poesía, esa realidad frágil como el perfume del jazmín, frente a los tanques?
Bien es sabido que en todas las épocas los poetas y la poesía han estado en el punto de mira de las dictaduras, desde el asesinato de Calístenes por Alejandro Magno hasta nuestros días, pues la palabra tiene una fuerza formidable que todas ellas temen. Muchos piensan que la poesía es cuestión de imaginación y que describir imágenes del mundo real es una tarea trivial. Me vuelve a la memoria lo que hizo Bertolt Brecht durante la Segunda Guerra Mundial escribiendo su ABC de la guerra, en donde en cada cuarteta comenta una fotografía de actualidad recortada de la prensa. No para glorificar la guerra sino para mostrar a sus contemporáneos y a las generaciones futuras, que la guerra es la más horrible de las realidades. Lo sorprendente para mí, es que empecé este libro antes de descubrir el de Brecht…
Retener un instante con palabras, iluminar un «detalle» «congelando» así la imagen, es una manera de extraer el movimiento del video y de trasladarlo al papel, fijar el instante y ponerlo en perspectiva. Con palabras, el poema introduce un movimiento en la imagen y le da un sentido que, por supuesto, coincide con mi interpretación. Bajo mi punto de vista, también es eso la poesía.
Traductor
Colección
LV - LITERATURA ARABE CONTEMPORANEA
Materia
LITERATURA
Idioma
  • Castellano
EAN
9788490456071
ISBN
978-84-9045-607-1
Depósito legal
GR. 1550/2017
Páginas
76
Ancho
13,5 cm
Alto
20,5 cm
Edición
1
Fecha publicación
16-01-2018
Tapa blanda
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Sobre MARAM AL-MASRI

  • MARAM AL-MASRI
    MARAM AL-MASRI, hoy una de las grandes voces de Oriente-Medio, nació en Lataquia (Siria) y se graduó en literatura inglesa en la universidad de Damasco. En 1982 se exilió a Francia y se instaló en París donde reside desde entonces dedicada a la literatura y a la traducción. Su ob... Ver más sobre el autor

Contenidos

Introducción (Bajo la perfusión de las imágenes)
1 [En el muro de un colegio]
2 [Una mujer se queja frente al sultán]
3 [¡Soy un hombre no un animal!]
4 […?Selmieh selmieh]
5 [¿Lo habéis visto?]
6 [«Mi hijo es hermoso]
7 [Sí, eso es]
8 [A cuatro patas]
9 [Sujeta tu rostro]
10 [Los brazos abatidos]
11 [Cuando los veáis]
12 [Como barcos ebrios]
13 [Ella]
14 [En las sienes]
15 [Cajas de madera, cajas de madera]
16 [No es del vientre de su madre]
17 [Yo no quiero]
18 [Los niños de Siria]
19 [Una habitación de hospital sórdida]
20 [Un hombre cubierto de polvo]
21 [En una pequeña camioneta Suzuki]
22 [Tengo la sensación]
23 [Nosotros, los exiliados]
24 [—?¿Dónde está Hassan?]
25 [La reportera demasiado maquillada]
26 [Escena cotidiana]
27 [Cuéntame un cuento]
28 [En una foto de recuerdo]
29 [Estudia mucho, hija mía]
30 [Los niños de la libertad]
31 [Admito que estoy triste]
32 [¿Qué hacéis, hermanas mías]
33 [¿Qué se llevan]
34 [—?¿De dónde eres?]
35 [Desnuda va la libertad]
36 [¡Tápalo, tápalo!]
37 [Estaba caminando, cansada]
38 [Siria, para mí]
39 [La muerte-pesada cae]
40 [En el edificio de mi infancia]
41 [Los poemas no han servido de nada]
42 [Quiero preparar un mundo]
43 [Vuestro rostro, el pan blanco y redondo]
44 [Sobre los puestos del mercado del mundo]
45 Carta de una madre árabe a su hijo
Archivos de una vida incierta

Otra visión del feminismo islámico



“El feminismo islámico es una redundancia, el islam es igualitario”

La granadina Sirin Adlbi Sibai acaba de publicar 'La cárcel del feminismo', una reflexión sobre las mujeres musulmanas y el patriarcado

Sirin Adlbi Sibai, autora de 'La cárcel del feminismo', fotografiada en Madrid el lunes.
Sirin Adlbi Sibai, autora de 'La cárcel del feminismo', fotografiada en Madrid el lunes.
La escritora Sirin Adlbi Sibai (Granada, 1982) acaba de publicar un libro con el provocativo título de La cárcel del feminismo (Akal). El ensayo surgió como respuesta a la pregunta de un profesor de la Universidad Autónoma de Madrid, que le espetó a la granadina: "¿Para qué una mujer musulmana con hiyab [pañuelo] hace una tesis doctoral?". La respuesta de Adlbi fueron diez años de trabajo investigador sobre el islam, las mujeres y el feminismo (en España y Marruecos) que se concretan ahora en el volumen. Su tesis es que el feminismo incluye una colonización cultural, por lo que aboga por superar ese concepto para llegar a lo que denomina el pensamiento islámico decolonial. La autora, hija de exiliados sirios en España que llegaron a finales de los años 70, ha vivido la mayor parte de su vida en Madrid, donde responde a esta entrevista. El 6 de febrero presenta su libro en la Casa del Libro de Gran Vía (Madrid) y el 7 de febrero lo hará en Casa Árabe de la capital.
Pregunta. ¿Qué es para usted el feminismo?
Respuesta. Un movimiento que aboga por los derechos de las mujeres y lucha contra la situación de desigualdad, y por la igualdad de hombres y mujeres, es decir, por la igualdad de todos.
P. ¿Por qué cree que en el feminismo hay una cierta colonización cultural?
R. Porque el feminismo hegemónico ha estado imponiendo una serie de discursos, ha ido dirigido hacia un sujeto determinado, que son las mujeres blancas, occidentales, burguesas… como ya dijo Chandra Talpade Mohanty, este tipo de feminismo ha excluido a todas esas mujeres del llamado tercer mundo, por lo que parte de una exclusión, es decir, pide la igualdad de los hombres y las mujeres occidentales y nunca ha incluido a las mujeres de otras culturas o civilizaciones.
P. ¿En qué se traduce esta visión?
R. Eso se ve claramente en los discursos sobre las mujeres musulmanas, claramente racistas e islamófobos, donde se representa lo que en mi libro denomino “la mujer musulmana con hiyab” como un mero objeto de estudio, nunca como un sujeto en sí misma. Se representa a la mujer musulmana como subdesarrollada, analfabeta, pasiva, sexualmente reprimida, etcétera. La construcción de esta mujer como objeto pasivo es la que nos conduce a la posibilidad de construir los discursos del oximorón, es decir, la supuesta incompatibilidad entre feminismo e Islam y la negación del feminismo islámico. Y nos lleva, además, a ver el islam como una religión opresiva, antidemocrática y contraria a los derechos de las mujeres. Esa visión, en suma, responde a las agendas coloniales. Por ejemplo, cuando EE UU invadió Irak dijo que se disponía a liberar a las mujeres iraquíes. La cuestión de las mujeres es trasversal a toda esa construcción del islam que esconde los intereses geopolíticos de Occidente respecto a los países de mayoría de población musulmana. Además, esa visión puede llevar a pensar que ya está todo hecho en el campo de la igualdad en Occidente, y eso no es cierto, aquí también hay que luchar contra el patriarcado.
P. El tema del velo ha estado presente en el feminismo árabe. Wassyla Tanzali, una feminista argelina, dijo en diciembre que “ser feminista es incompatible con llevar velo”.
R. En mi opinón, Wassyla Tanzali es una persona profundamente colonial y sus discursos son islamófobos. Tanzali, como otras feministas, ha mantenido una tesis de que el Corán es incompatible con el feminismo. Pero cualquier persona que tenga un conocimiento básico del árabe y del islam sabe que eso no es cierto. Respecto a la cuestión del hiyab, hay que decir que se ha utilizado muchas veces en Occidente para esconder agendas sociopolíticas coloniales, mientras que en sectores patriarcarles de las sociedades islámica se ha pretendido secuestrar. Tantos unos como otros, los que lo quieren vetar y los que lo quieren imponer, debemos comprender el significado del hiyab: muchas mujeres musulmanas entendemos el hiyab desde una espiritualidad determinada, y le damos un significado liberatorio.
“El feminismo islámico es una redundancia, el islam es igualitario”
P. Pero las propias feministas árabes también se han rebelado contra la imposición del velo a las mujeres. Pienso por ejemplo en Huda Saharawi quitándose el velo a su llegada a El Cairo, en 1924.
R. Huda Saharawi se quitó el velo que cubre la cara por completo, no el hiyab [que solo cubre el pelo], y eso simbolizaba una lectura totalmente nueva. Los musulmanes somos más de 1.600 millones de personas, hay diferentes visiones sobre cómo llevarlo a la práctica, diferentes lenguas y culturas. La mayoría de los discursos sobre el islam, lo primero que hacen es homogeneizar ese pluralismo para convertirlo en algo colonizable. Saharawi estaba en un contexto muy diferente donde surge también el pensamiento islámico reformista, que en mi opinión es también colonial, porque utiliza las bases epistemológicas de la modernidad occidentalocéntrica. Y utiliza los binarismos de esta tendencia, modernidad/tradición, islam/secularización… lo que yo denomino en mi libro la cárcel epistemológica existencial.
P. ¿Qué peligros entraña esta “cárcel”?
R. Que invisibilicemos las voces plurales de las mujeres musulmanas, porque quién tiene derecho a decir que las mujeres que hablamos de los derechos de las mujeres en el islam no tenemos derecho a hacer nuestras propias lecturas. Esa visión es profundamente sexista, y da por hecho que los sectores patriarcales del mundo islámico son los que tienen el monopolio de la interpretación del islam. La cárcel epistemológica-existencial nos dice de qué temas se puede hablar y quién puede hablar. Eso tiene un objetivo, la creación de un sujeto: el hombre blanco occidental capitalista y patriarcal. Cualquier expresión que se salga de esta construcción de la normalidad foucaultiana es silenciada por el sistema.
P. En cualquier caso, este debate solo se puede plantear en países en los que existe libertad religiosa.
R. Los casos donde se exige una determinada vestimenta a las mujeres son Arabia Saudí e Irán. Pero los musulmanes somos 1.600 millones. No se habla de los otros casos. Hasta hace poco, en Turquía las mujeres no podían ir con hiyab a la universidad, y tampoco en Túnez.
P. No se puede negar que el patriarcado también existe en los países árabes y musulmanes.
R. Yo no niego que existan unas estructura patriarcales brutales en las sociedades de mayoría árabe y musulmana. Pero hay que analizar en profundidad la realidad sociopolítica: no se puede decir que las situaciones de machismo son intrínsecas a las sociedades musulmanas, porque eso es racista. En este análisis, sostengo que no podemos comprender el patriarcado en las sociedades musulmanas sin comprender antes cómo la colonización ha colonizado el patriarcado. Fatima Mernissi en El harén en occidente dice que tenemos diferentes tipos de patriarcado en todas las sociedades, que mientras en las sociedades occidentales el patriarcado se mueve en términos temporales, en las sociedades árabes se mueve en términos espaciales. Lo que yo digo es que Mernissi no ha tenido en cuenta el proceso de colonización del patriarcado occidental sobre el resto de patriarcados en todo el mundo. Y lo que ha hecho el patriarcado occidental ha sido reforzar las estructuras patriarcales de las sociedades colonizadas.
P. Los medios de comunicación pagados por Irán y Arabia Saudí están imponiendo una visión del islam más extremista.
R. Por eso necesitamos un pensamiento islámico decolonial, como el que yo propongo. Un pensamiento que haga un trabajo múltiple de desnudar los discursos coloniales, y también los discursos patriarcales que llegan de Irán y Arabia Saudí, que tienen lecturas reaccionarias del islam. En mi opinión, estas lecturas son la otra cara del capitalismo neoliberal, forman parte del mismo sistema neoliberal que produce fundamentalismos en todos los niveles. (El presidente de EE UU, Donald) Trump no es un antisistema, es el sistema al desnudo.
P. ¿Por qué no se considera usted feminista islámica?
La autora ante los Teatros del Canal. ampliar foto
La autora ante los Teatros del Canal.
R. Me defino como pensadora musulmana decolonial. Si bien comparto muchas de las producciones de las feministas islámicas, no utilizo esta denominación porque considero que es una redundancia hablar de feminismo islámico: el islam es igualitario de todos los seres humanos y defiende los derechos de todos. El islam no es una religión, la religión es un concepto colonial a través del cual se ha ido construyendo la realidad. Para mí, es una forma de ser, de estar en el mundo.
P. Algunos pasajes del Corán son patriarcales: “los hombres son prominentes sobre las mujeres [...] y de aquellas que teméis sus extravíos, rehuilas en el lecho y golpeadlas” ¿Cómo encajan con su visión igualitaria de esta civilización?
R. En lo referente a estas aleyas (versículos), hombres y mujeres han revisado las traducciones que se han hecho y han demostrado cómo estas interpretaciones son falsas, hechas por hombres sexistas. En las ciencias islámicas se entiende un concepto según cómo se emplea en el conjunto del Corán, y en todo el Corán el verbo “daraba” se utiliza como “alejarse” o “alejarlas” ¿Por qué específicamente aquí tiene que ser “golpeadlas”? Eso es legitimar una lectura patriarcal. Si se hace una lectura seria del Corán en árabe no se puede extraer que sea un libro patriarcal, sino que es claramente igualitario. No existe ninguna aleya que vaya contra las mujeres.
P. ¿Y qué me dice de la poligamia, permitida solo para hombres?
R. El Corán tiene algunas aleyas que fueron reveladas para todo tiempo y lugar, y otras que tienen una interpretación más abierta, y hay que interpretarlas en el tiempo que estamos. Obviamente, la sociedad árabe del año 622 no es la sociedad contemporánea, ni España es la Península Arábiga de entonces.
P. En su libro habla de feminismos alternativos. ¿A cuáles se refiere?
R. Los feminismos chicanos, los negros, los islámicos. De todos ellos se aprende que no podemos entender la situación de todas las mujeres basándonos tan solo en el género, porque también influyen la raza, la civilización, la clase social.
P. Llama la atención en el debate público que muy pocas veces se dé voz a las mujeres musulmanas.
R. Se habla sobre las mujeres musulmanas, pero no se las deja hablar. Y, si hablan, sus discursos son reinterpretados, es decir, no dejamos que digan lo que quieren decir, sino lo que queremos escuchar.
“El feminismo islámico es una redundancia, el islam es igualitario”
P. ¿Qué opina usted sobre la prohibición del burkini en algunos lugares de Europa?
R. Entra dentro de lo que Ángeles Ramírez llama “La trampa del velo”, es decir, una excusa para tener el control patriarcal de los cuerpos de las mujeres, tanto para imponer que se vistan como que se desnuden. Lo destacable es que todo esto entra en las agendas sociopolíticas de cómo se está tratando con el islam y con los musulmanes en Occidente. Hay una deriva fascista que está llegando a su apogeo con Trump que asusta mucho. Nos estamos dirigiendo a un Holocausto musulmán. Es realmente terrible. Yo abogo por la libertad de las mujeres y hombres de vestirse como les dé la gana.
P.¿Y qué deberíamos hacer con países como Arabia Saudí, que imponen esta vestimenta?
R. Deberíamos dejar de apoyar y venderles armas a dictaduras, sin ninguna duda. Tanto a Arabia Saudí como a la dictadura siria. La situación de las mujeres empeora en el contexto de dictaduras, donde no hay libertades en general.
P. El título La cárcel del feminismo es muy provocador. ¿Qué busca provocar?
R. El debate, que nos cuestionemos el orden de las cosas, los conceptos que utilizamos, un shock para sacudir estos discursos que parten de una base racista e islamófoba y que nos cuestionemos el lugar desde el que hablamos y cómo hablamos.
P. El Orientalismo, esa determinada visión de ver a Oriente de la que hablaba Edward Said, afecta a las sociedades islámica. ¿Por qué cree que afecta más a las mujeres que a los hombres?
R. Porque el sistema es intrínsecamente patriarcal y sexista. Por eso digo que no hace falta que hablemos de islamofobia de género, con decir islamofobia ya se entiende que es patriarcal. Porque todos los dispositivos del poder que construyen esta islamofobia actúan desde estructuras también machistas y patriarcales: por ejemplo, se construye a esa “mujer musulmana con hiyab” para representar a los millones de mujeres musulmanas. Y porque la visibilidad del hiyab afecta más a las mujeres que a los hombres.
P. ¿Y qué piensa sobre la eterna cuestión de si se puede compatibilizar islam y democracia?
R. Hay que trascender ya estos discursos, porque parten de unos planteamientos de racismo cultural y epistemológico. Hay que trascender estos discursos para llegar a un pensamiento islámico decolonial, tenemos muchas civilizaciones y es racista pensar que solo podemos articular un proyecto progresista o igualitario desde la sociedad occidental. El capitalismo occidental ha destrozado el mundo, se ha cargado la naturaleza y ha sido injusto con las mujeres. Otras tradiciones son respetuosas con la naturaleza y con todos los seres humanos y tienen derecho a pensar desde sus términos, sus conceptos y su visión del mundo.

Ultimo libro de Fátima Mernissi


Reflexiones sobre la violencia de los jóvenes . Prólogo de Maria-Àngels Roque

Reflexiones sobre la violencia de los jóvenesEditorial
Icaria editorial
Materia
Sociología
Colección
Antrazyt
Encuadernación
Tapa blanda o Bolsillo
Nº páginas
144
ISBN
978-84-9888-714-3
EAN
9788498887143
Dimensiones
233 x 150 mm.
Fecha publicación
06-04-2016
Precio
17.00€ (16.35€ sin IVA)


Sinopsis

Fatema Mernissi (dir) «En Marruecos, en estos últimos tiempos, se ha dado un fenómeno particular conocido como “charmil”. Se trata de una conducta individual y colectiva que esencialmente se da en los grandes centros urbanos, afecta a adolescentes y a jóvenes adultos y se manifiesta en numerosas facetas. A pesar de la gran inflación mediática, no siempre justificada, que ha tenido el fenómeno, merece una reflexión con un enfoque multidisciplinario y multiaxial. Dicho de otro modo, el fenómeno debe ser tratado de distintas maneras por distintos especialistas de manera global e integral. Porque más allá de este movimiento concreto, nos cuestionamos todas las expresiones de la violencia cometida por jóvenes, incluidas la de los campos de fútbol y otras.» «La violencia entre los jóvenes marroquíes: el caso charmil, opinión de psicólogo», de Jallal Toufiq Así nació Reflexiones sobre la violencia de los jóvenes, obra dirigida por Fatema Mernissi y con la colaboración de Khadija Alaoui, Abderrahim El Atri, Réda Dalil, Fatna El Bouih, Ahmed Ghayet, Youssef Madad, Hanane El Ouadrhiri y Jallal Toufiq. Fatema Mernissi nació en Fez en 1940 y murió en Rabat en 2015. Alumna de una de las primeras escuelas mixtas creadas por los Ulemas (autoridades religiosas), siempre ha compaginado su faceta de socióloga con la de escritora. Desde 1975 fue profesora de sociología en la Universidad Mohamed V de Rabat. Como escritora, pudo hacer realidad su sueño: comunicarse con el planeta. Sus novelas Sueños en el umbral, El harén político. El Profeta y las mujeres, Las sultanas olvidadas y El poder olvidado. Las mujeres ante el islam en cambio, publicado también por Icaria, han sido traducidas a numerosas lenguas y han alcanzado gran proyección internacional.

Voces desde Argelia

“Es incompatible ser feminista y llevar velo”

Wassyla Tamzali, activista argelina por los derechos de las mujeres, critica la mirada "etnicizada" de Occidente al mundo musulmán

Wassyla Tamzali, en la Fundación Tres Culturas de Sevilla.
Wassyla Tamzali, en la Fundación Tres Culturas de Sevilla.
Tras el pelo blanco de Wassyla Tamzali, está la historia reciente de Argelia. Nació durante la colonización francesa en Bugía, una ciudad de la Cabilia, en 1941. Durante la Guerra de Independencia (1954-1962) su padre fue asesinado por un militante del Frente de Liberación Nacional. Creció con su madre (una española convertida al islam) como burguesa, francófona y laica rotundamente contraria al velo. Ejerció como periodista y abogada mientras iba desarrollando el que ha sido hasta ahora su principal ámbito de actuación: el activismo feminista. El mismo que vertebró sus 20 años en la UNESCO como directora del programa de derechos de las mujeres y sus diversos ensayos, de los que están traducidos al castellano El burka como excusa, Carta de una mujer indignada y Mi tierra argelina. En una charla con Planeta Futuro antes de participar en un foro en la Fundación Tres Culturas de Sevilla, Tamzali carga contra el feminismo islámico, que considera un oximorón; contra el código de familia de su país; contra la mirada occidental al islam.
"Llevar velo no es una elección, es un consentimiento", sentencia la activista y escritora. "El velo es uno de los primeros elementos que construye la feminidad siguiendo criterios patriarcales, sobre todo, y religiosos. El problema es que hoy en día no se debate sobre qué es el velo, sino sobre el derecho o no a llevarlo. Y es un signo absoluto de dominación". Pese a la rotundidad de su discurso, Tamzali admite que el hiyab es también un elemento de identidad que, en un contexto de creciente islamofobia, supone para muchas mujeres una reafirmación de su derecho a mostrarse publicamente como musulmanas. "Lo que estamos presenciando ahora en la población son las últimos etapas de la descolonización, la recuperación de la identidad. En poblaciones que han estado tan discriminadas y humilladas, el hecho de ir velada hoy es poder decir sin esconderse 'soy musulmán', como el judío que se pone la kipá", argumenta.
Ahora bien, matiza, una cosa es llevar hiyab y otra muy distinta considerarlo compatible con la lucha por la liberación de la mujer. "Yo no estoy en contra del velo, estoy en contra del discurso del velo. Si alguien lo lleva y asume su papel como mujer en la sociedad, yo no estoy en contra, porque asumo que no todas las mujeres abrazan el feminismo, que es un pensamiento político. Pero es absolutamente incompatible ser feminista y llevar el velo. Me opongo a que el velo sea una forma de liberar a la mujer. Y me enfado cuando escucho que no es un obstáculo para el feminismo, porque el feminismo es un pensamiento político que está basado precisamente en la liberación del cuerpo. Se puede ser militante a favor de los derechos de las mujeres, de la educación de las mujeres, pero no se puede ser feminista con el velo".
Tamzali considera por tanto un oximorón el feminismo islámico, un concepto que entró en el ámbito académico a mediados de los 90 y que bebe del Corán y la tradición musulmana para construir un modelo de emancipación femenina distinto al occidental. "El feminismo es la historia de la emancipación, la revolución del siglo XX, la emergencia de un individuo que se llama mujer. Antes había la madre, la esposa, la hija, la asistenta, la bailadora, la prostituta... Esa es la lucha feminista", resume.

Leyes discriminatorias

La autora de Mi tierra argelina viene denunciando desde hace décadas los elementos discriminatorios hacia la mujer que contiene el Código de Familia de su país, reformado en 2005 y cuya nueva revisión -aún sin concretar- ordenó el presidente Abdelaziz Buteflika en marzo de 2015. "En Argelia, una mujer no es jamás, en toda su vida, capaz de decidir sobre su matrimonio. Una mujer puede ser ministra, piloto de avión, pero no puede decidir casarse por sí misma aunque tenga 60 años. Además, hereda la mitad que el hombre, la poligamia es aún legal y un varón puede divorciarse sin aportar una sola razón, mientras que ellas tienen que aportar tres", enumera antes de concluir que "en Argelia las leyes sobre la mujer tienen un sustrato islamista". Estas limitaciones, dice, proceden más de un uso político y patriarcal del islam que de la religión en si misma. "El control de las mujeres ayuda a los regímenes autoritarios. Los hombres tienen poder sobre las mujeres y el poder tiene poder sobre los hombres", apunta.
Tamzali alaba la sociedad occidental por "no estar basada en la distinción de sexos", pero tampoco ahorra dardos contra ella por su incomprensión de la religión musulmana: "Los occidentales tienen una mirada sesgada del islam. Creo que el islam es un planeta desconocido para el pensamiento occidental. No lo entiende por una forma de racismo: Occidente piensa que el mundo árabe no funciona por el pensamiento".

Cuando el deseirto florece

Cuando el desierto Florece

CUANDO EL DESIERTO FLORECE
ISBN: 9788403516205
Fecha: 2018
Autor: Prem Rawat
Paginas: 120
Encuadernación: Tapa blanda
Editorial: AGUILAR
Idioma: CASTELLANO
Si no entiende que estar vivo es, por sí solo, una fuente de felicidad, aún le falta una pieza del puzzle. Cuando el desierto Flores Es un pequeño libro inspirador escrito por Prem Rewat.
En el cada una de las pequeñas y deliciosas fábulas que lo componen, encontramos pistas sobre cómo utilizar las herramientas interiores de que cada uno de nosotros dispone para ayudarnos a tomar individualmente las decisiones que van condicionando nuestro recorrido. De lectura accesible, es un pequeño tao para comprender el valor de la vida, desde el éxito a la relación con el prójimo. La información que asimilamos es importante, pero para lo que es esencial en la vida, necesitamos conocernos.
Se ha dicho muchas veces que el ser humano nace sin manual de instrucciones – que entra en el mundo sólo con la respiración, necesaria para descubrir las cosas a medida que avanza.Dicho esto, y al contrario de la mayoría de los manuales de instrucciones, el nuevo libro de Prem Rawat “Cuando el desierto florece y otras historias” no hace ningún intento para reducir la profundidad de la vida a listas arbitrarias de cosas para hacer y no hacer. El libro evoca en lugar de prescribir, promoviendo el tipo de mentalidad que hace más fácil al lector percibir, a nivel celular, lo que necesita entender a fin de vivir la vida al máximo.
Gran parte del impacto del libro se puede atribuir a su estructura artística – la confluencia de historias clásicas reconoció hábilmente por Prem Rawat, sus comentarios lúcidos sobre la vida, y las ilustraciones deliciosas de Aya Shiroi. Las historias abren la puerta, los comentarios guían al lector y las ilustraciones humanizan la experiencia de lectura.
La historia como núcleo del libro es una opción inteligente. Desde el comienzo de los tiempos, contar historias ha sido la forma más eficaz de transmitir un mensaje significativo y memorable. Al analizar cualquier libro de sabiduría, independientemente de su cultura de origen, se encuentra una historia en su núcleo.
Si el lector está buscando enseñanzas esotéricas que lo hagan sentir mejor con el estado avanzado de su realización espiritual, vino al lugar equivocado. “Cuando el desierto florece y otras historias” es lo más simple posible. Simple como el agua. Simple como la respiración. “Simplemente como el consejo de una de las mentes más brillantes que el mundo ha conocido, Albert Einstein:” Todo debe ser lo más simple posible “, explicó,” pero no más simple. ”
“Cuando el Desierto florece” realiza incuestionablemente esta noble tarea, destilando la esencia de lo que es más importante en la vida de la manera más simple posible.

Booktrailer del libro Cuando el desierto Florece de Prem Rawat

Acerca del Autor Prem Rawat

Prem Rawat nació en una aldea en el norte de la India, a las afueras de Haridwar, en 1957. Sin embargo, su forma simple y profunda de abordar los temas fundamentales de la vida despertó el interés de Occidente. Así, aún con 13 años fue invitado a desplazarse a Londres desde donde se trasladó a Estados Unidos.
Desde entonces, las invitaciones para hablar, tanto en las más prestigiosas salas e instituciones, ya sea para audiencias en lugares remotos, nunca más se detuvieron, haciendo de él un reconocido orador en los temas de la Paz.
A lo largo de cinco décadas, Prem Rawat ha viajado y hablado con personas de todo el mundo. Comunicando de forma simple y universal, sobrepasa las barreras culturales, sociales, políticas y religiosas, llevándoles un mensaje único: es alcanzar la paz personal que cada uno puede contribuir eficazmente a la paz de la humanidad.

Descargar el libro Cuando el desierto Florece de Prem  Rawat