viernes, 30 de diciembre de 2011

MARIA JOSÉ FLORES


BIOGRAFÍA.
Burguillos del Cerro, Badajoz (España), 1963. Reside en Italia. Dra. Filología. Hispánica. Profesora universitaria de Español. Ensayista. Poemarios publicados: "De tu nombre y la tierra" (1984), "Oscuro acantilado" (1986), "Noche oscura del alma" (plaq, 1986), "Nocturnos" (1989), "El rostro de la piedra" (1992), "Impura claridad" (1995). Premios a poemarios: Adolfo Vargas Cienfuegos (1984), Juan Manuel Rozas (1986), Ciudad. de Barcelona (1991), Ciudad. de Mérida (1994).

Ficha en el I.R.P.E.: E1807.
Correo electrónico: mjflores@libero.it


REMONTABAN EL CURSO incierto de los ríos
y distinguían en sí las llagas de la piedra.

La vida era zozobra
y temor
y milagro;

la palabra
nombraba lo visible confiando en las cosas.
Se creía.
Era un tiempo inclemente y despojado.

(2003)


A VECES
lo miramos
como se miran las cosas imposibles
que duelen y que asombran en los sueños.
Poco sabemos de él y sus honduras.
De ese animal esquivo y solitario
que repite paciente nuestros gestos.

(2002)

Mi Memoria Es Verdor... de María José Flores

Mi memoria es verdor
y hojasy espesura
Mi memoria se yergue frente a mí
y me contempla
Brota en la palidez de mi desnudo
como ángel doliente
una rama de agua
Mi memoria es un árbol

Poema Un Ardiente Rumor Como De Labios... de María José Flores

Un ardiente rumor como de labios
tu voz tu grito es la espesura que arde
que ilumina la orilla
una queja tan dulce que humedece los ojos
que funde las nevadas y los siglos

AUNQUE SEAMOS MALDITAS

Aunque seamos malditas una novela que narra la historia de Ainur una que tras sufrir acoso laboral y recibir la sentencia favorable decide regresar a la aldea de sus antepasados para recuperar la paz. Allí retoma sus estudios de doctorado sobre Selene una comadrona de la Edad Media quemada en la hoguera por la Inquisición.
Nosotras hemos hablado con ella.
¿De donde surgió la idea de hacer este libro?
Llevaba años obsesionada con la caza de brujas. Con el hecho de que una sociedad entera se volviera loca y condenará a muerte a millones de por tener un lunar o ser capaces de curar. Algunas eran personajes fascinantes y otras pobres mujeres. La mayoría eran ambas cosas. Había que hablar de ellas.
Aunque seamos malditas gira principalmente sobre la vida de dos mujeres. Selene y Ainur, que sufren mucho en la vida ¿Es un libro escrito para mujeres?
Cuando un escribe sobre otro hombre se asume que escribe una historia universal que escribe sobre la condición humana. Cuando es una mujer la que escribe se dice que es una novela de mujeres, yo quiero demostrar que una historia escrita por una mujer y donde las protagonistas son mujeres puede ser una historia universal. Es una novela para personas que quieren aprender algo, que quieren vivir otras vidas y ser más grandes.
¿Cree que a las mujeres el hecho de serlo nos supone un punto extra de sufrimiento?
Las malditas son más malditas que los malditos. Si el paria es paria, la mujer del paria es mucho más paria. Las mujeres lo hemos tenido más difícil y lo seguimos teniendo más difícil y eso nos ha hecho más fuertes y también más vulnerables.
¿Por qué todavía debemos luchar para llegar a la altura de los en determinados aspectos como el laboral?
Sigue vigente el “techo de cristal”: la mayoría de las mujeres trabajan, hay muchos medios, muchas secretarias pero pocas jefas. La discriminación más difícil de vencer es esa discriminación sutil con la que se aparta a las mujeres de las decisiones importantes. No se puede demostrar que las discriminan por ser mujeres. Pero esas mujeres valiosas nunca ascienden. La primera discriminación está dentro de mismas: tenemos que convencernos de que podemos vencer todas las barreras. La igualdad comienza en nuestra autoestima.
Comenzó a escribir con 11 años, su primera novela Los amantes tristes fue alabada por la crítica. Ha recibido el premio Azorín y la beca Valle-Inclán. ¿Se considera una privilegiada en el mundo de la literatura?
Yo llevo más de veinte años escribiendo y por escribir he renunciado a muchas cosas: a mi , a la seguridad, al amor. Para que la escritura te dé algo tú tienes que darle todo. Creo que he tenido mucha pero sobre todo he trabajado mucho.
Para un escritor ¿qué es más importante el respaldo de la crítica y los premios o convertirse en un superventas?
Lo más importante para un escritor es tener una historia que contar, algo importante que decir y sentir que ha sido capaz de hacerlo, que ha escrito una historia más grande que la vida. Para un escritor lo importante es decir la verdad y la gran novela siempre es verdad. Son nuestras vidas las que son falsas.
¿Por qué ha optado por una narración fragmentada?
Bueno, todos hemos aprendido de la gran novela del XIX, pero estamos en el SXXI y no tiene sentido que se sigan escribiendo textos que son malas copias de las grandes novelas del XIX. Ha pasado la vanguardia y el “nouveau roman” que no tenían en cuenta al lector pero que nos enseñaron muchas cosas y ahora hay que buscar nuevos caminos para la novela y en eso estoy buscando mi propia forma de novelar.
En su libro uno de los personajes habla de usted como una amiga del colegio ¿esto es un guiño a alguien en concreto, al lector?
Eso es parte del juego metaliterario y de la ironía. Uno tiene que reírse de sí mismo y la literatura tiene que ser juego. Es un guiño a mis lectores y un corte de mangas a los inflexibles que no dejan que la literatura sea libre.
Todos los escritores dejan algo de ellos mismos en sus novelas ¿Qué hay suyo en esta?
La novela es un “golem” es un espíritu muerto que cobra vida y la única vida que el escritor tiene para darle es la suya propia. T.S. Elliot decía que si podías contar la historia de un palo de la luz contando en realidad como perdiste a tu gran eras un escritor. Esta es la historia de las mujeres que llamaron brujas, de las que sufrieron el acoso laboral, de los hombres que pagaron por un crimen que no cometieron y puede que también sea la historia de cómo Eugenia Rico perdió su gran amor pero eso debe subyacer, debe ser el abono para la fuerza de la novela y no la novela misma.
Aunque seamos malditas acaba de salir, ¿Qué proyectos tiene a partir de ahora?
Aunque seamos malditas forma parte de una tetralogía que me impuse sobre los cuatro elementos. El otoño alemán que obtuvó el Premio Ateneo era y Aunque seamos malditas es fuego. Estoy trabajando en la documentación para la novela que será Tierra, pero la tierra tiene que estar en barbecho para producir. Aunque seamos malditas me ha dejado agotada y hay que olvidar una novela para escribir la siguiente. Eso es lo duro de este oficio.
¿Cómo es un día en la vida de Eugenia Rico?
Depende. Si estoy escribiendo una novela mi ideal sería el de Kafka: escribir todo el día y que una mano anónima me trajera los alimentos. Desgraciadamente cuando eres mujer esa mano anónima suele ser la tuya. Me levanto, juego con mi hija y me obligo a leer. Leo muchísimo. Cuando leo soy más feliz que cuando escribo.

http://www.nosotras.com/actualidad/entrevista-eugenia-rico-malditas-son-malditas-malditos-56806/

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Gitanas

Gitanas Hablan las mujeres «roms» de Europa


Claire Auzias


Fotografías de Éric Roset


ISBN: 978-84-939437-2-1




Logroño.2011; 392 págs; 14,5 x 21 cm



PVP: 22 €.Contacto:pepitas@pepitas.net


Este libro —compuesto de catorce entrevistas realizadas a mujeres gitanas del viejo continente y de sesenta fotografías— nos asoma a una realidad muy cercana y a la vez ignorada: la de las mujeres gitanas, a su vida cotidiana, a sus preocupaciones sociales y a sus anhelos personales. Y la suma de todas sus voces —junto a su heterogeneidad geográfica y social— nos da una panorámica del momento que viven las mujeres gitanas, auténticas puntas de lanza del cambio en el mundo «rom».

jueves, 8 de diciembre de 2011

Un cinesasta apasionante

Radu Mihaileanu: "Las 'primaveras árabes'
han sido impulsadas por las mujeres"
Tras alcanzar la fama mundial con 'El concierto', el cineasta rumano estrena 'La fuente de las mujeres', una valiente incursión en el mundo femenino árabe


Juan SARDÁ Publicado el 07/12/2011


El cine del director Radu Mihaileanu (Bucarest, 1958) siempre se ha distinguido por su capacidad para evocar situaciones históricas de enorme dramatismo y encontrar un halo de esperanza que las redima. En el filme que le dio fama mundial, El tren de la vida (1998), trataba el Holocausto sin desdeñar la comedia y elementos de poesía. En Vete y vive (2005) ironizaba sobre las identidades religiosas a partir de un chico etíope que se hace pasar por judío para disfrutar de un futuro mejor en Israel.

Hace dos años, Mihaileanu lograba un inmenso éxito internacional con El concierto, una bella película en la que abordaba las devastadoras consecuencias del comunismo a partir de un director de orquesta. Su nuevo filme, La fuente de las mujeres, vuelve a dar fe de su querencia por contar historias que atrapen los más dolorosos conflictos pero que ofrezcan una puerta de salida. Ambientada en un pueblo árabe, que el propio Mihaileanu considera una abstracción del mundo oriental, la película cuenta la rebelión de un grupo de aldeanas contra sus maridos. Radu Mihaileanu logra un filme que reivindica la belleza de las costumbres y la tradición árabe como un contundente alegato contra la brutal discriminación de la mujer que se vive en esos países.

-¿Le ha cambiado la vida el éxito colosal de El concierto?
-Ha sido una bella sorpresa. Por una parte, me ha ayudado a encontrar financiación para esta nueva película sin tantos problemas. No es fácil levantar un proyecto sobre el mundo árabe. Por otra, siempre es fantástico que la gente disfrute de lo que haces. Cuando la preparaba, todo el mundo me decía que la música clásica no le interesa a nadie. Y lo más maravilloso ha sido su éxito entre los adolescentes, ver cómo se descargaban en su iPod o iPhone piezas de Tchaikovsky.

-Sus películas nos conducen de un lugar a otro del mundo. ¿Qué le ha llevado a Marruecos en esta ocasión?
-Siento un enorme afecto por Marruecos desde que visité el país hace 25 años siendo asistente de Marco Ferreri, en Blancos ser buenos, en 1987. Inmediatamente percibí una gran identificación con sus gentes, sobre todo las de los pueblos. Después lo he visitado en innumerables ocasiones. De todos modos, aunque se pueda reconocer el paisaje no quería hablar de un país en concreto sino realizar un “cuento oriental”.


Poesía y sensualidad
-La fábula siempre ha sido un terreno muy propio de sus películas.
-Aquí me quería ceñir a la tradición oriental, donde las cosas no se cuentan de una manera frontal. La tradición árabe está muy relacionada con la poesía, con la sexualidad, la sensualidad, el placer de la buena comida... nada que ver con esa intransigencia religiosa con la que muchos la identifican.

-No son casuales las continuas referencias a Las mil y una noches...
-Este libro es el canon de los elementos que acabo de señalar. Por otra parte, contiene un mensaje que me gusta mucho. La narradora, Sherezade, sobrevive gracias a que narra todos los días un cuento y así se le perdona la vida. Ahí está, en la raíz de la tradición, la idea de que las mujeres deben expresarse para vivir.

-La fuente de las mujeres plantea una denuncia nada oculta de la situación que vive la mujer en los países árabes en estos momentos.
-Es algo que debe cambiar. Veremos muy pronto cómo va a suceder. Las ‘primaveras árabes' han sido impulsadas, en gran medida, por la fuerza de esas jóvenes que están hartas del sometimiento machista. Desde Occidente no se percibe hasta qué punto están cobrando fuerza. De todos modos, ese machismo no es algo propio sólo de los árabes, lo vemos también en las sociedades católicas o en el mundo judío, que conozco muy bien. Detesto que se utilice este tema para atacar al mundo musulmán, como si no hubiera nada más.

-Parece que el ámbito de las mujeres tiene mucho más color y belleza que el de los hombres. Puede comprobarse a través de sus danzas, sus vestidos...
-Eso es una pura constatación de lo que ves en los pueblos cuando los visitas. Lo femenino está marcado por dos elementos. Como no pueden andar solas en ningún momento eso las obliga a estar muy juntas, a desarrollar grandes lazos de solidaridad entre ellas. Por otra parte, su situación es mucho más ambigua. No tienen el poder real pero sí deciden en casa. Las mujeres manejan los hilos desde la sombra.

En la película vemos cómo se confronta tradición y modernidad. Se produce una mezcla muy curiosa entre elementos atávicos y nuevas tecnologías. Ahí están esos campesinos paupérrimos que tienen un móvil y antena parabólica. “En este sentido, los avances en comunicación están jugando un papel ampliamente positivo”, dice Mihaileanu. “Las revueltas árabes no hubieran sido posibles sin Facebook o Twitter. La democracia es casi inevitable cuando cuentas con estos elementos, es más difícil engañar y controlar a la gente”.

-Usted es judío. ¿Se planteó en algún momento que alguien le echara en cara realizar esta película?
-Si alguien piensa que por ser judío no puedo hacer una película sobre los árabes es un imbécil. Este tipo de actitudes me resultan muy tristes y vivo al margen de ellas. Además, los judíos y los árabes somos hermanos, venimos del mismo lugar y pertenecemos a la misma raza semítica. El propio hebreo nace de la misma raíz que el árabe. Nuestra cultura es muy semejante: las canciones, el sentido de la nostalgia, la comida... Considerarnos enemigos es ridículo. Además, parte de mi legado proviene de Rumanía, de los Balcanes, con una influencia muy poderosa de los turcos. Sí, yo, judío, quería hablar de la belleza de los árabes.

-De su conversación parece deducirse que es todavía más pesimista que sus propias películas.
-Soy las dos cosas. Me aflige la brutalidad de algunos, la intolerancia, hay cosas que sencillamente no entiendo. Ves tantas cosas horribles en el mundo que es imposible no quedarse consternado. De todos modos, en el caso árabe, tengo mucha confianza en las mujeres y en que eduquen a sus hijos de otra manera. Quiero pensar que en este mundo hay mucha gente extraordinaria y que gracias a eso podremos construir un futuro mejor. Nunca he querido renunciar a la idea de que podemos prosperar. Ahora, como le decía, estamos en un momento de cambio radical y depende de nosotros que sea para bien o para mal.
La fuente de las mujeres
TÍTULO ORIGINAL
La source des femmes (The Source)
AÑO
2011
DURACIÓN
Trailers/Vídeos 136 min.
PAÍS
Sección visual
DIRECTOR
Radu Mihaileanu
GUIÓN
Radu Mihaileanu, Alain-Michel Blanc
MÚSICA
Armand Amar
FOTOGRAFÍA
Glynn Speeckaert
REPARTO
Hafsia Herzi, Leïla Bekhti, Zinedine Soualem, Sabrina Ouazani, Malek Akhmiss, Saad Tsouli
PRODUCTORA
Coproducción Bélgica-Francia-Italia; Elzévir Films / Europa Corp. / Indigo Film
PREMIOS
2011: Festival de Cannes: Sección oficial a concurso
GÉNERO
Comedia. Drama Comedia dramática. Vida rural
SINOPSIS
En un pequeño pueblo, en algún lugar entre el norte de África y Oriente Medio, la tradición exige que las mujeres vayan a buscar agua, bajo un sol ardiente, a la fuente que nace en lo alto de una montaña. Leila, una joven casada, propone a las demás mujeres una huelga de sexo: no mantendrán relaciones sexuales hasta que los hombres colaboren con ellas en el transporte del agua hasta la aldea. (FILMAFFINITY)

'La fuente de las mujeres' es una película del director francés de origen rumano Radu Mihaileanu, que cuenta una tradicional lucha de sexos, con huelga de amor incluida, pero con la particularidad de que se desarrolla en una comunidad árabe. Los requisitos estipulados por el ministerio de Cultura para adjudicar la categoría especial de "especialmente recomendada para el fomento de la igualdad de género" a las películas es que promuevan la eliminación de prejuicios, imágenes estereotipadas y roles en función del sexo y que impulsen la construcción y difusión de representaciones plurales y reales de ambos sexos, como diversos son las mujeres y los hombres.
http://www.e-mujeres.net/noticias/fuente-mujeres-primera-pelicula-recomendada-igualdad-genero


lunes, 5 de diciembre de 2011

Entrevista a Thar Ben Jellou tras El retorno

ENTREVISTA: EN PORTADA Tahar ben Jelloun
Autopsia del desarraigo
JAVIER VALENZUELA 24/09/2011
EMIGRADO DESDE una polvorienta aldea bereber del sur de Marruecos, Mohamed lleva cuarenta años trabajando en Francia, en una fábrica de automóviles. Siempre ha vivido en el mismo suburbio parisiense y allí han nacido y crecido sus cinco hijos. Ahora le ha llegado la hora de la jubilación y no sabe qué hacer con lo que pueda quedarle de vida. Así que decide regresar a su aldea natal y construir allí una gran mansión para toda su familia. Pero sus hijos no le siguen en este viaje al sur primigenio, el torbellino de Francia se los ha tragado.
Esta es la historia de El retorno (Alianza), el último libro de Tahar ben Jelloun. Nacido en Fez en 1944 e instalado en París desde muy joven, autor en lengua francesa y premio Goncourt en 1987, de pálido rostro lunar, Ben Jelloun está hoy ligeramente acatarrado, carraspea y tose con frecuencia. Faltan solo dos días para el comienzo oficial del otoño y aunque la luz del sol entra por las ventanas del salón de su apartamento en la Rue Broca, en París hace más bien fresquete y la gente camina ya por las calles con cazadoras de cuero.
PREGUNTA. La de
El retorno,
Tahar, es una historia triste, muy triste, ¿no le parece? RESPUESTA. Es una historia triste, por supuesto. Le pasa a un marroquí, pero, tiempo atrás, podría haberle pasado a un español, un portugués o un italiano, y hoy podría pasarle a un peruano o un chino. Es la historia de alguien que ha dedicado toda su vida al trabajo, un trabajo que, de alguna manera, le protegía, le daba cierta seguridad interior. Y de un día para otro, ya no hay trabajo, ya no hay seguridad, se queda desnudo, sin saber qué hacer con su jubilación. Es patético pero es verdadero. He conocido a gente así, gente de una tristeza desesperada. Para los trabajadores nacidos en este país, para los franceses, la jubilación puede ser una oportunidad para hacer cosas que no podían hacer, como practicar deporte, viajar, desarrollar una afición, pero un inmigrante puede quedarse repentinamente vacío.
P. Cierto,
El retorno
no es solo un libro sobre la jubilación, trata de la jubilación no deseada de un marroquí emigrado a Francia. Mohamed no hacía aquí otra cosa que trabajar, vivía en este país como en una burbuja. Y lo más horrible es que cuando vuelve a Marruecos descubre que ha perdido a sus hijos
R. Sí, Mohamed, que ha sido muy cuerdo en Francia, se vuelve loco al regresar a Marruecos. Construye en su aldea una casa surrealista, inhabitable. Se gasta todo su dinero en esa casa, intentando materializar el sueño de unidad familiar que tenían sus padres y abuelos, un sueño de hace un siglo. Y se va hundiendo en la locura.
P. Es curioso: usted ha escrito de un modo realista las tres cuartas del libro que transcurren en Francia, pero cuando Mohamed vuelve a Marruecos la cosa empieza a ser mágica, cada vez más mágica. Mohamed va a terminar siendo un santo y su casa, un morabito. Y antes han aparecido en la narración los amuletos contra el mal de ojo, los curanderos y los brujos.
R. Es que Francia no es un país que haga soñar. En cambio, sí que hay algo mágico en Marruecos, yo diría que como en la Andalucía de antes. Es la belleza del país y es también la especie de poesía que hay en las relaciones entre la gente. Allí todo es posible.
P. Querría hablar ahora de animales. En
El retorno,
usted escribe que cuando Mohamed está en Francia se comporta como, literalmente, un borrico: laborioso, manso, humilde, rutinario, intentando pasar desapercibido. El propio Mohamed reflexiona así en la novela: "¿Qué podemos hacer? Que se nos vea lo menos posible, somos expertos en no hacernos notar". Y en otro libro suyo publicado hace poco en España,
La primavera árabe
(Alianza), un ensayo sobre las actuales revueltas democráticas en el norte de África y Oriente Próximo, usted dice que los árabes son tratados como perros en sus países por sus propios Gobiernos. El amargo destino del árabe contemporáneo sería, pues, trabajar como un burro en Europa y ser tratado como un perro al sur del Mediterráneo.
R. Algo así. En los países árabes que te llamen perro es el peor de los insultos. En la época de Hassan II, la primera cosa que la Policía le decía a un opositor era: "Acércate, perro". El opositor era un perro o un hijo de perra. Y aquí, en Francia, los inmigrantes magrebíes son considerados como ganado. Para todo: en el trabajo y en la vivienda, en esos suburbios donde uno solo puede sentirse desdichado. Sí, en este lado del Mediterráneo son bestias y en el otro también. Pero, en fin, esa es la condición del pobre. El pobre es el que ha sido desposeído. En el caso de los inmigrantes magrebíes, como antes de los italianos, españoles o portugueses, de lo que se les ha desposeído es del campo, del sitio y de la cultura de donde proceden.
P. Comparto la lectura que hace usted en
La primavera árabe
de las revueltas que han sacudido este año Túnez, Egipto, Libia, Siria y otros países. Son combates por la libertad, los derechos y la democracia, pero sobre todo son combates por la dignidad. Al árabe se le negaba la dignidad en Europa y, lo que es más grave, en su mismísima tierra. Hasta que se puso a reivindicar su humanidad.
R. Así es como yo lo veo y no sé si los europeos se dan cuenta de veras de lo que está pasando. En Siria, por ejemplo, la gente baja desarmada a la calle todos los días para recibir balazos. Sale de su casa sin saber si volverá por la noche. Y sigue saliendo. A manifestarse. Y no por el pan o por el empleo. Se manifiesta por la libertad y la dignidad, para que se respete su integridad física y moral, se le reconozca, como usted dice, su humanidad. Y esto es nuevo. Es la primera vez que en el mundo árabe vemos manifestaciones no contra el exterior, contra el sionismo, contra Occidente, no; las manifestaciones son contra los canallas que nos gobiernan y nos despojan de nuestra condición de seres humanos. Si en Túnez, Egipto o Libia hubiera habido manifestaciones para mejorar los salarios, Ben Ali, Mubarak o Gadafi podrían haber cedido y haberlos subido un diez por ciento. Pero la gente no pedía eso. Pedía mucho más que eso. Llega un momento en que el humillado se niega a seguir viviendo de rodillas, esta es una verdad universal.
P. Vayamos, si le parece, a su país natal, a Marruecos. Usted se ha pronunciado favorablemente sobre el deseo de cambio político del rey Mohamed VI, afirma que ahora se puede respirar allí más libremente y que los emigrantes ya no son desvalijados por los aduaneros cuando regresan a pasar las vacaciones. También se lo hace decir en la novela a Mohamed, quien dice del actual monarca: "Es un buen tipo, lo contrario de su padre".
R. Sí.
P. Pero en
El retorno
también recuerda que allí persisten la pobreza, las desigualdades y la corrupción.
R. Sí.
P. Son cosas que no pueden cambiarse con una mera reforma de la Constitución.
R. No. Y de hecho por eso estoy implicado personalmente en la lucha contra la corrupción en Marruecos. La corrupción lo pudre todo; se puede hacer una nueva Constitución, se pueden celebrar elecciones estupendas que den paso a un nuevo Parlamento, pero mientras persista la corrupción es como si no se hubiera hecho nada. Hay que hacer una Marcha Verde contra la corrupción, hay que cambiar las mentalidades y eso no lo pueden hacer de un plumazo ni el rey ni nadie. Habría que empezar por la escuela primaria. Pido para Marruecos una pedagogía que haga socialmente repugnante la corrupción, que se diga que del mismo modo que no se puede robar, mentir o matar, no se puede corromper ni ser corrompido. Y si no se empieza con los niños, no hay nada que hacer.
P. Esto me trae a la cabeza la visión del islam del protagonista de
El retorno.
Mohamed es un buen musulmán, pero la religión que practica es muy sencilla. n un momento dado, él mismo dice que el islam es fácil de entender: lo importante ante los ojos de Dios es el modo en que tratas a la gente, especialmente a los débiles y los pobres. De modo que lo que hay que hacer, concluye, es rezar y no hacer daño a los demás.
R. Eso es lo que me explicaba mi padre cuando yo era pequeño, cuando tenía cinco o seis años. Vivíamos en Fez y en invierno hacía mucho frío en nuestra casa, que no tenía calefacción ni agua caliente. or las mañanas, el agua para hacer las abluciones antes de la oración estaba helada y yo temblaba de frío. Y un día mi padre me dijo: "Escucha, hijo, puedes saltarte las oraciones. Lo esencial del islam es ser limpio, respetar a tus padres y profesores y no mentir, no robar, etcétera". Creo que, en el fondo, todas las religiones comparten esta misma moral básica. Lo que complica las cosas son algunas interpretaciones que hacen unos y otros. Cuando las interpretaciones son literales, al pie de la letra, entramos de lleno en el fanatismo y la estupidez.
P. Acabo de leer en
Le Monde
de hoy que una treintena de tumbas musulmanas en el cementerio de Carcassonne han sido profanadas. Eran tumbas de magrebíes que habían muerto luchando por Francia en las guerras mundiales y les han pintado encima cruces gamadas. El periódico añade que, hace un año, un vandalismo semejante tuvo lugar en un cementerio de Estrasburgo. Lo llamativo es que la noticia es apenas un breve en página par y bajo la rúbrica
Faits divers,
sucesos. Como si la islamofobia fuera algo banal, sin la menor importancia, sin la menor dimensión ideológica, política, social y cultural. Y sin embargo, la islamofobia se extiende por Europa sustituyendo al viejo antisemitismo. Ahí está la matanza del ultraderechista de Noruega.
R. Hay dos elementos en la satanización actual del islam. Por una parte, la extrema derecha está haciendo sus campañas basándose en el miedo al islam, diciendo que los musulmanes están invadiendo Europa y van a cambiar las vidas cotidianas de los europeos. Y por otra, los islamistas fanáticos les regalan argumentos en un plato de oro. El año pasado estuve en Suecia, en Goteborg, y me reuní con los marroquíes de allí. Me dijeron: "Basta con que dos o tres imbéciles hagan algo escandaloso para que recaiga sobre todos nosotros". El lío que se montó en Francia con lo del velo islámico integral me pareció, por ejemplo, excesivo. ¿Había que hacer todo ese ruido por unas dos mil mujeres que llevaban esa prenda en Francia? ¿Era ese el gran problema de Francia que había que solucionar con urgencia y de modo expeditivo? No soy una persona religiosa y es obvio que estoy en contra del velo integral, pero cuando una determinada versión de una religión se confunde con toda una comunidad y se rechaza a toda esa comunidad por los excesos de algunos, ah, entonces hemos entrado de lleno en el racismo facilón.
P. Afortunadamente ha llegado la
primavera árabe
para comenzar a levantar ciertos velos en las miradas occidentales.
R. Sí, ha habido la primavera árabe y ha habido también muchas matanzas de musulmanes hechas por Al Qaeda. Se calcula que la organización de Bin Laden ha matado a unas 9.500 personas en todo el mundo, de las cuales más de 6.000 eran musulmanes. Ahora, la primavera árabe está expresando de modo formidable el fracaso del islamismo político. Y sobre todo de ese fantasma del islamismo en las cabezas occidentales del que se beneficiaban los Ben Ali y Mubarak.
P. Escribió
El retorno
entre 2005 y 2008. ¿Sería ahora más optimista tras la
primavera árabe?
R. No creo. La primavera árabe no aporta gran cosa a los inmigrantes, su vida está aquí, en Francia, en los países europeos. Pero lo importante es que bastantes de sus hijos han participado en las revueltas árabes en Túnez, Egipto o Libia. Conozco a jóvenes nacidos en Francia o en Inglaterra que han vuelto a los países de sus padres para participar en las luchas actuales. Eso es muy estimulante.
P. Me pregunto si no ha pensado usted en volver a vivir en Marruecos, a ese país de la leche de almendra y el agua de rosas con el que sueña Mohamed.
R. Sí, claro. De hecho, volví a Marruecos en 2006 con la intención de quedarme allí, pero me resultó difícil. Para vivir en Marruecos hay que conocer los códigos y, aunque yo los conozco, me fatigan. Tuve, además, malas experiencias familiares, así que terminé regresando a París. Amo a Marruecos, pero hay dos cosas que no soporto, y son la falta de seriedad y la corrupción.
P. ¿Y qué significa París para usted?
R. Una especie de refugio.
P. Voy a preguntarle muy directamente dónde querría ser enterrado. ¿Aquí, en Francia, o en Marruecos?
R. No se preocupe, mis hijos me lo han preguntado también y les he respondido que en Marruecos. Me gustan los cementerios marroquíes; son caóticos, sí, pero abiertos y luminosos, menos siniestros que los franceses. Jean Genet hizo bien en hacerse enterrar en Larache. Y Claudio Bravo en Tarudant, en su casa en el desierto.

El retorno




El retorno
Tahar Ben Jelloun (Autor/a),

Malika Embarek López (Traductor/a)
Colección: Alianza Literaria (AL)

Contenido
Mohamed Limmigri, un emigrante marroquí, está a punto de jubilarse después de pasar años realizando distintos cometidos en una fábrica de coches francesa. La idea de dejar el trabajo le provoca un difuso malestar. Es el momento de hacer balance de toda una vida, también es la hora de las desilusiones. Hombre comedido, paciente y anónimo, musulmán piadoso y buen trabajador, sin ambiciones y sin estudios, llegó a Francia cuarenta años antes con su Corán pegado al corazón, su única seña de identidad. Recuerda cómo tuvo que adaptarse a un país que no es el suyo y en el que se aprecia una preocupante intolerancia xenófoba. Reflexiona sobre el equilibrio y sosiego que encontró en la religión islámica, y cómo ésta se ha degradado en desviaciones fanáticas y violentas. Pero sobre todo lamenta que su familia se haya desestructurado y el no haber sabido educar a sus hijos para que no perdieran sus señas culturales y religiosas. La afligida nostalgia del pasado le lleva a regresar a su aldea natal con el objetivo de construir una enorme casa en la que pueda reagrupar a su familia. Pero el retorno será muy distinto del que se imaginaba. Tahar Ben Jelloun despliega en "El retorno" todas sus cualidades narrativas, entremezclando el monólogo interior con su sentido del detalle, para sumergirnos en la piel de Mohamed. En sus pesares de hombre resignado a su destino en el atardecer de sus días, que aun así no deja de agarrarse a un viejo sueño. El resultado, una novela emotiva que nos alcanzará de lleno el corazón. “Ben Jelloun completa el ciclo de la vida con una amplia meditación de su etapa final, con su parte de farsa y de tragedia, ambas emotivas e intensas.” The Independent “La novela de Tahar ben Jelloun debe ser declarada de interés público.” Le Figaro “Este libro es un regalo. Un cuento soberbio que uno tiene ganas de estrechar en su corazón.” Le Point “Un libro grave y meláncólico, una novela de acentos beckettianos.” Le Monde

Herta Müller HAMBRE Y SEDA

BIOGRAFÍA
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Herta Müller (Nitzkydorf, 1953), descendiente de suabos emigrados a Rumanía, es uno de los valores más sólidos de la literatura rumana en lengua alemana. Estudió Filología Germánica y Románica en la Universidad de Timisoara y se vio obligada a salir del país por su relevante papel en la defensa de los derechos de la minoría alemana. Desde 1987 vive en Berlín. Herta Müller, Premio Nobel de Literatura 2009, ha sido galardonada también con los premios Aspekte (1984), Ricarda Huch (1987), Roswitha von Gandersheim (1990), Franz Kafka (1999) y Würth (2006), entre otros.

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Título: Hambre y seda Autor: Herta Müller
Traducido por: Isabel García Adánez
Colección: El Ojo del Tiempo. 53.
ISBN: 978-84-9841-802-6
Código de almacén: 8022064
Edición: 1ª, 2011
Formato: Libro electrónico, EPUB 995.0 KB (Disponible en Rústica )
Tema: No ficción histórica
Idioma de publicación: Español
Idioma de traducción: Alemán

SINOPSIS
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«Para quien nunca ha vivido la experiencia de una dictadura muchas cosas suenan casi increíbles. Pero ¿a quién creer, si no es a una escritora de la talla de Herta Müller? Habla de experiencias vividas en carne propia. Lo personal no puede separarse de lo político. De ahí lo absurdo de la pregunta que le hizo el funcionario del campo de acogida en Alemania: siendo suaba del Bánato, ¿solicitaba asilo como alemana o como víctima de la persecución política? (Para ambas cosas a la vez no existe formulario apropiado.) La patente autenticidad de estos relatos es la mejor constatación de las conclusiones políticas y morales que se extraen de ellos. No sólo remiten al pasado en Rumanía, sino también al presente de la Alemania recién reunificada. Por ejemplo, al conflicto entre este y oeste, o a la xenofobia.»

La belleza del agua

domingo, 13 de noviembre de 2011

Mafalda Arnauth

Lne.es » Oviedo Mafalda Arnauth, la voz conquistada
La cantante lisboeta presenta mañana su disco «Fadas»
en el teatro Filarmónica dentro del ciclo «Noches de fado


Aurelio ARGEL

La aclamada intérprete lisboeta Mafalda Arnauth (1974) protagonizará este sábado (20.30 horas) el segundo concierto del ciclo «Divas del fado» en su segunda edición. Mafalda Arnauth es, probablemente, una de las más singulares intérpretes del género, puesto que llegó hasta él -o se dejó seducir- casi finalizados sus estudios universitarios y sin haber pensado que el mundo del espectáculo la acabaría conquistando. Más bien sería ella quien, lentamente, fuera conquistando al espectador y oyente fadista con sus formas. Primero, en el aprendizaje clásico, y posteriormente, con piezas y composiciones propias ya aplaudidas desde un primer disco homónimo de 1999. Su segundo álbum, «Esta voz que me atravessa» (2001), refrendaría el éxito cosechado como «voz revelación» con aquel primero y esta hermosa lisboeta iría asentándose como intérprete de preferencia de un amplísimo público, siendo candidata a varios galardones musicales. «Encantamento», dos años más tarde, «Diario», en 2005, y «Flor de fado», en 2008, además de una antología propia y piezas escogidas para aparecer en recopilaciones de voces del mundo junto a la anglo-india Susheela Raman, Lila Downs, Pepesito Reyes o «Afrocelt Sound System», son testigos de un bagaje musical reconocido en España, Grecia, Francia, Holanda, Italia, Suecia, Turquía, Macao y en el Reino Unido.

Mafalda Arnauth llega hasta el teatro Filarmónica para presentar su reciente y último trabajo, «Fadas», con el que rinde homenaje a las voces y a las letras de mujeres fadistas que marcaron desde niña su interés por la música y su devenir como intérprete. Mafalda Arnauth, que tampoco huye de cierta pose jazzística -baladista incluso- para enriquecer sus creaciones, remata este trabajo que presentará en Oviedo con un clásico «Invierno porteño», intensa versión de Astor Piazzolla con letra de Eladia Blázquez. Contrabajos, acordeones, instrumentos de viento y violonchelos envuelven esta reciente joya que, como bien canta Arnauth, «dan de beber a la alegría».



sábado, 12 de noviembre de 2011

Cuentos desde Japón

Leyenda japonesa contada por Yoshihira Hioki, artista japonés que reside en Barcelona desde hace 16 años./email: superhira@terra.es

Desde Camerun

Entrevista con el narrador oral de Camerún Boni Ofogo, quien participa en el Festival de Cuenteros, de Alajuela, Costa Rica, 2010.



Martha Escudero

Adaptación oral de cuatro Retablos Populares de la escritora mexicana Norma Román Calvo. Grabados en el festival EVA (En veu alta - En voz alta) 2011, en la ermita de Sant Pau, cerca de Vilafranca del Penedès.





DOÑA LOLA por Marta Escudero

Fragmento de la actuación de Martha Escudero en el V Encuentro Internacional de Narradores Orales en el Pirineo (Un Riu de Contes - 2011). Bellver de Cerdanya - 26, 27 y 28 de agosto de 2011.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Ablación en Teruel, .... ¡basta!!!

La fiscalía pide seis años de cárcel para los padres acusados de practicar la ablación a su hija
Los progenitores aseguran que la mutilación fue realizada en su país de origen, Gambia, mientras que el fiscal considera que fue llevada a cabo en España
EFE - Teruel - 09/11/2011

La Audiencia Provincial de Teruel ha juzgado hoy a un matrimonio originario de Gambia acusado de practicar o cooperar en la ablación de su hija cuando esta apenas tenía un año. Durante el juicio, que ha quedado visto para sentencia, el matrimonio ha declarado que la ablación le fue practicada a la niña por los abuelos maternos en Gambia, aunque la fiscalía entiende que se ha realizado en territorio español, ya que no consta que la menor haya salido del país, y ha pedido seis años de cárcel para cada uno de los progenitores.

La fiscal de Alcañiz (Teruel) que ha llevado el caso, María del Carmen Modrego, decía esta mañana a los medios de comunicación antes de comenzar el juicio que la mutilación genital fue detectada por los facultativos que revisaron a la niña a los 12 meses, ya que en la anterior revisión, la de los seis, todo estaba normal.

Los padres de la menor se enfrentan a una condena de seis años de cárcel, una pena "gravísima", según la fiscal, quien no ha solicitado la retirada de la custodia porque existe "una buena relación de afectividad" entre padres e hijo.

El abogado de la defensa, por su parte, ha reclamado la libre absolución de sus clientes alegando que la mutilación genital se produjo fuera del territorio español y que la realizaron los abuelos maternos de la pequeña. No obstante, según la fiscal, la niña entra en España el 4 de septiembre de 2009 y desde entonces ya no consta que salga del país.

Se trata del primer caso de mutilación genital femenina que llega a los tribunales en España, ya que los anteriores casos han sido archivados tras la fase de instrucción al acreditarse que los hechos ocurrieron en los países de origen y "es muy difícil determinar a los autores", según la fiscal.


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Basta ya de barbarie en nombre de la cultura

REPORTAJE: TESTIMONIOS DE MUJERES MUTILADAS
Ablación, silencio y esperanza
Dos mujeres que se han sometido a la operación de reconstrucción de clítoris en la clínica Dexeus de Barcelona relatan su experiencia. El proyecto del doctor Barri Soldevila es un rayo de luz para 130 millones de mujeres que han sufrido la mutilación de sus genitales
JOSEBA ELOLA 28/02/2010

Fatou no sabe a qué edad la mutilaron. Debió de ser a los pocos días de vida, no recuerda nada. Sólo sabe que fue su abuela la que le practicó la ablación, porque ésa es la tradición entre los mandinga, la etnia de la que proviene. Le ha costado 26 años recuperar su vida, esa vida feliz que llevó hasta los 13 años, cuando se dio cuenta de que no era una chica como las demás. Entonces empezó su calvario: 26 años de sufrimiento y de rabia, de mentiras con las amigas para que no se dieran cuenta de lo que le pasaba, de vergüenza al entrar en cualquier consulta médica, de noches sin dormir y pastillas, de falta de ganas de tener relaciones sexuales, de falta de ganas de vivir.

"Este infierno se vive en silencio", explica con la mirada firme, "es como estar en una tumba, incomunicada".

A sus 39 años, ha vuelto a la vida. Ha recuperado la ilusión, las ganas de relacionarse. Ha descubierto las posibilidades de su sexualidad. El pasado septiembre le hablaron de la operación de reconstrucción genital que el doctor Barri Soldevila practica en el Instituto Universitario Dexeus. No pudo dormir en toda la noche. A la mañana siguiente estaba en la clínica. Un mes más tarde entraba en el quirófano: "Dormir, despertar y ser ya otra, el sueño de toda una vida", dice Fatou con una sonrisa. "Si hoy me muero, me muero feliz".

Fatou es un nombre ficticio para proteger la identidad de esta mujer senegalesa. Ella dice que algún día se pondrá al frente en la lucha contra la ablación y no le importará que se la reconozca en la foto, pero aún es pronto para eso.

Su historia es la de más de 100 millones de mujeres a lo largo y ancho del planeta. La inmensa mayoría, procedentes de África. Millones de mujeres a las que se les amputó la vida para seguir ancestrales tradiciones machistas que aún hoy perviven: cada día, 8.000 niñas corren el riesgo de ser sometidas a la amputación de sus genitales, según un informe de Amnistía Internacional.

Entre los mandinga, cuenta Fatou, la ablación viene de tiempos en que los hombres se iban a la guerra. "Lo hacían para evitar que las mujeres tuvieran tentaciones, para evitar que tuvieran ganas".

Fatou nació en Thies, a 70 kilómetros de Dakar, en una familia "moderna". Se crió en un ambiente en el que se estudiaba, en el que se hablaban idiomas: el padre, profesor; la madre, secretaria. Las primeras conversaciones de sexo con las amigas, en plena adolescencia, despertaron los primeros temores. Se daba cuenta de que, anatómicamente, no era como ellas. "Empecé a sentirme un bicho raro", recuerda. En la televisión se empezaba a hablar por aquellos años de la ablación, ese fenómeno al que había que poner freno.

Tenía relaciones con chicos, pero nunca llegaba "hasta el final". No tenía por qué dar más explicaciones; en países como Senegal, de la mujer se espera que llegue virgen al matrimonio. Fue en una visita al ginecólogo, a los 22 años, cuando tomó plena conciencia de lo que le pasaba, la maldita palabra se convirtió en condena: ablación. Fatou entró en estado de shock. No tenía nadie con quien comentarlo. Ni con su familia, ni con sus amigas, ni con sus novios. "La ablación es un tabú: nadie habla de ella, no se ve nada en ningún lado, no se puede sospechar que existe, pero allí está".

Tras años trabajando como profesora en su país de origen, llegó a España en octubre de 1999. Una nueva visita al ginecólogo volvió a desatar el tormento. La especialista no había visto nunca a una mujer víctima de la ablación. Miró, se calló y se fue a cuchichear con la enfermera. Fatou volvió a sentirse, una vez más, un bicho raro. Humillación. Impotencia. Rabia. Una rabia contenida a lo largo de años que aún viaja bajo sus palabras:

"Aquella visita al ginecólogo fue un suplicio para mí. Volví llorando a casa. ¿Por qué? Tenía muchos porqués en mi cabeza. ¿Por qué tengo que vivir yo esto? ¿Acaso alguien me preguntó si yo quería someterme a la ablación? ¡Me hacen una cosa con la que tengo que cargar toda mi vida y la gente, encima, viene a mirarme con curiosidad! Empecé a tener depresiones, duraron muchos años. Sentía tal impotencia, y una rabia interior..., me habían quitado algo que no volvería a tener en mi vida. Las chicas seguían contándome lo bien que se lo habían pasado con sus novios y sus maridos. '¡Y yo no voy a poder vivir eso en mi vida!', me decía a mí misma. Eso era lo más duro. Me daba rabia cada vez que un médico me miraba. Cada vez que me pasaba algo y tenía que ir a urgencias, era un sufrimiento, no lo soportaba. ¡Sí, ya lo sé, soy un bicho raro, esto es lo que me han hecho! Ya no lo soportaba. Durante mucho tiempo dejé de ir al médico. Empecé a investigar en Internet, tenía que haber algo. 'No puedo nacer, vivir y morir sin tener la sensación de qué es ser una mujer', pensaba. No me sentía una mujer completa. Me faltaba algo. Esto es como ver la vida en gris".

Buscando en Internet, se encontró con que en Francia había un médico que realizaba operaciones de reconstrucción de los genitales femeninos, el doctor Pierre Foldes. Ella vivía por aquel entonces en Valencia. Ya estaba dispuesta a irse a Francia cuando se enteró de que en Barcelona había un cirujano que también realizaba esa intervención.

Pere Barri Soldevila se acomoda en la butaca de su consulta en el Instituto Dexeus de Barcelona. Las operaciones de reconstrucción de clítoris son sólo un 1% de su actividad, pero le reportan grandes satisfacciones profesionales. Este cirujano de 33 años conoció la técnica del doctor Foldes durante su estancia en el hospital Bichat-Claude Bernard de París, en 2005.

Existen tres tipos de ablación. La tipo I consiste en la escisión del clítoris. La tipo II añade la amputación de los labios menores y es la más común. La tipo III supone además el sellado de labios mayores, dejando un pequeño orificio para las funciones fisiológicas.

El doctor Pierre Foldes, urólogo, empezó a investigar hace ya 20 años, tras varios de cooperación humanitaria en África. Para reconstruir el clítoris adaptó una técnica de alargamiento de pene. El clítoris mide 10 centímetros, sólo una pequeña parte es externa. Está anclado a la base del pubis mediante un ligamento. Seccionando el ligamento, se consigue que vuelva a emerger. "Luego queda anclarlo a la base del pubis, darle volumen y darle forma", explica Barri Soldevila. "Los resultados son muy buenos. A los chicos les pasa inadvertido que una chica ha sido operada".

La operación que realiza Barri Soldevila es gratuita. Forma parte de la línea de responsabilidad social corporativa de la clínica Dexeus y de la ONG que de ella depende, Matres Mundi. El coste de la operación, en realidad, gira en torno a los 1.800 euros, dice Barri, excluidos los honorarios del cirujano y el anestesista. "Es fundamental que las instituciones se involucren; lo ideal sería que estas operaciones las cubriera la Seguridad Social", reclama. El Departament de Salut de la Generalitat anunció en abril de 2008 su compromiso de financiar la operación a las mujeres que lo soliciten.

El hospital Dexeus tiene asumido seguir haciendo en torno a 15 intervenciones al año. Esperan que la técnica se traslade a otros hospitales de España. La primera reconstrucción la realizaron en 2007. Desde entonces han efectuado más de 20. En el 90% de los casos se consigue una restitución anatómica. En el 75%, una restitución funcional, es decir, la mujer recupera la capacidad de tener orgasmos.

Fatou ha recobrado esa capacidad. "Ahora estoy menos nerviosa, antes tenía mucho carácter. Me siento mucho más guapa y orgullosa de mi cuerpo". Se casó en mayo pasado en su país de origen, Senegal. Su marido, que vive allí y pronto vendrá a España, aún no sabe que ella se ha operado. Han estado juntos hace un mes, él no se ha dado cuenta de nada, ella no le ha dicho nada. "Algún día se lo diré. De momento, quiero disfrutar de mi victoria dentro de mí".

La vida de Aminata también ha cambiado, se siente más valiente, más fuerte que antes. Aminata (nombre ficticio) también decidió pasar por la clínica Dexeus desafiando todas las creencias que le fueron inculcadas. Se operó en junio del año pasado. Nació en España, pero sus padres proceden de Gambia.

A sus 27 años, luce look juvenil y pañuelo en la cabeza; es musulmana. "En nuestra religión, el sexo es tema tabú", cuenta. La operación para ella ha sido muy dolorosa, pero está satisfecha: "Antes no tenía fantasías sexuales", cuenta, "y no me apetecía hacer el amor. Ahora sí".

Aminata sufrió la ablación en territorio europeo. Cerca de Girona. En su caso, fue un auténtico trauma. Se lo hicieron a los nueve años. Fue consciente de lo que le estaba pasando. Recuerda que aquella mañana se subió a un coche y sus padres le dijeron que iban a una fiesta. A ella le extrañó que, si había fiesta, no le acompañaran sus hermanos, pero subió al coche sin darle más vueltas al asunto.

Llegó a una casa. Había una mujer esperando. Le pidió que se desnudara. Ella se resistió. Le taparon la cara. Recuerda que vio un cuchillo.

Cuando acabó la tortura, su padre se la llevó en brazos al coche. Estuvo a punto de morir.

El cuchillo. El arma con la que se siguen practicando ablaciones en África. Una práctica que también se realiza con bisturí y de modo clandestino en hospitales. "En Malí se sigue practicando a escondidas", confirma en conversación telefónica desde Malí Virginie Monkouro, mujer que lleva 25 años luchando contra la ablación en su país desde el Centro Djoliba. La ONG Save the Children, que trabaja de la mano con este centro en Malí, ha conseguido acabar con esta práctica en 40 pueblos de este país en el que el 85% de las mujeres han sido víctimas de la ablación.

Practicar una operación de reconstrucción de clítoris es peligroso en más de un país africano. Los médicos que lo hacen están amenazados. El doctor Barri lo ha podido comprobar en sus viajes de cooperación humanitaria a África; nunca realiza esta operación. De la ablación ha vivido mucha gente durante años, es un negocio para matronas de pueblos remotos y cirujanos que la siguen practicando a pesar de prohibiciones gubernamentales.

"En Gambia, 60 mujeres practicantes han enterrado el cuchillo en diciembre". Lo cuenta Mama Samateh, gran luchadora contra la ablación en Catalunya. Gambiana de 52 años, Samateh trabaja como mediadora cultural y vive en Premià de Mar, cerca de Barcelona.

Desde el año 1998 está al frente de la Asociación de Mujeres Antimutilación. Ya ha podido salvar a unas 30 niñas en territorio español a base de derribar creencias. El último caso que frenó fue en Lloret de Mar, el año pasado.

La lucha de Mama Samateh consiste en recorrer los pueblos y concienciar a comunidades de inmigrantes africanos. Acude a bodas y bautizos, a reuniones sociales en las que pueda divulgar su mensaje. Su objetivo: que los musulmanes entiendan que el Corán no ampara la ablación, una creencia generalizada que ella intenta desmontar. "Me siguen acusando de colaborar con los blancos para ir en contra de la religión musulmana", explica apesadumbrada. Samateh reclama una sede para su asociación, un espacio que le permita continuar con sus actividades.

Hay más de 500.000 mujeres en territorio europeo que han sido víctimas de esta práctica. "Lo consideramos una forma de tortura", clama Giulia Tamayo en la sede de Amnistía Internacional en Madrid.

Tamayo recuerda que las mujeres que corren el peligro de sufrir la ablación ya pueden pedir asilo en Europa, pero muchas veces no están informadas de sus derechos.

Fatou y Aminata han conseguido dar la vuelta al guión que les habían escrito. Gracias al progreso científico, que es capaz de dar bofetadas al curso de la historia y de las tradiciones, han vuelto a ver la luz. Su experiencia es una historia de esperanza para millones de mujeres. Sólo unas pocas consiguen acceder a esta operación y revertir años de sufrimiento.


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lunes, 7 de noviembre de 2011

Poemas del exilio

El horizonte lo sabe
El horizonte lo sabe.
Sabe donde mora aquel corazón
que ondula lejos en los pensamientos de mis paisanos,
que a veces vuelve a movernos,
a llamar, a despertarnos.
Sabe todo de nosotros,

viene de nuestras cenizas
de nuestros futuros pasados.



Gaspar Rodríguez de Francia lo supo antes.

Fue el primero en saberlo.
Por eso gritó. Para que se oyera.

Cerró las puertas del Paraguay
para hablar a los hijos.
Por eso rugió más fuerte que una fiera
en la selva, en todo el país.
Rompió el silencio
cuando supo
que el Paraguay puede latir.


El horizonte lo sabe.
Sabe que podemos los guaraníes
resurgir de la tierra,

renacer de los kurupa’y
que podemos extinguir nuestra sombra,

nuestros desánimos; cambiar.
¡Que somos fénix; fuegos de helios!

Roa Bastos, también…
Por eso luchó, aguantó la gravedad…
Arrastró los pies hasta el final y no se rindió,
lo recitó al viento en la mañana
con la garganta ensangrentada.



Hoy también yo lo sé
por eso quiero cantar.


Nuestro dulce idioma guaraní Aún sigo escuchando y viendo el desprecio de algunos compatriotas por el guaraní. Aún siguen creyendo que este idioma es la rémora, el culpable que no nos permite salir a flote en diversos campos intelectuales, creen que el guaraní es el causante de la falta de progreso de las personas. Aún siguen pensando que el guaraní es signo de bajeza, de campestres, de ignorantes.
Conozco padres de familias que han prohibido a sus hijos hacer uso del guaraní, llegando incluso a castigarles. Yo a eso sí que lo llamo ignorancia.
¿Pero qué clase amor al país es ese, qué orgullo?, me pregunto, ofendido¬ Si el guaraní es lo que nos distingue de los demás… Su ritmo, su acento alegre y musical es lo que hace que estén contentos cuando, entre la multitud, entre los extranjeros, en otro país, dos paisanos que se encuentran y se hablen. Gracias al guaraní tenemos nuestro propio mundo, dentro de él nadie nos puede atacar, porque es la coraza que protege nuestra identidad. El guaraní es el idioma que invita, que ofrece sin pedir nada a cambio. Yo lo hablo todo los días, lo canto, incluso hablo solo conmigo mismo en guaraní, porque soy el único que puede entenderme lejos de mi país. Y es que cuando hablo en guaraní no siento que estoy tan lejos del Paraguay.
El guaraní también ha sufrido persecuciones para llegar vivo hasta aquí, igual que nuestro país. A pesar de todo aún sigue latiendo en nosotros, no hay que apagarlo. Es fuerte, es persistente como nosotros.
Eliminando el guaraní de nuestra vida no vamos a modificar, ni aumentar nuestra inteligencia, lo único que haremos es ser menos paraguayos. Lo que sí deberíamos hacer es aprender bien tanto el castellano como el guaraní. Esa sería la clave para que todo marche mejor. Y cada lengua para su propósito: el español para lo comercial y para relacionarnos con los cuatrocientos millones que hablan esa lengua; el guaraní para los momentos alegres y para preservar nuestra identidad nacional. Más vale tener dos herramientas complementarias que solo una, aunque un idioma es algo más que la mejor de las herramientas, es nuestra manera de ver el mundo.
Rafael Barrett vio su valor, vio en el guaraní nuestra riqueza, y lo calificó como un “dolor paraguayo”, porque fue testigo del acoso a que estaba sometido. Lo defendió a pesar de que no sabía hablarlo. Se ponía feliz cuando escuchaba alguna polka.
Resulta curioso que otros valoren lo que nosotros, que somos sus dueños, no. Dijo Barrett: “Contrariamente a lo que los enemigos del guaraní suponen, juzgo que el manejo simultáneo de ambos idiomas robustecerá y reflexibilizará el entendimiento”.
No hay duda que él vio todo lo que nosotros no vemos. Conocer nuestra cultura, valorarla, es la única forma de crecer y enriquecernos. Es la manera también de conocernos mejor. A veces el estar lejos, como yo y tantos lo estamos de nuestro país, ayuda a ver la realidad. Y a valorar adecuadamente lo que, por estar en contacto con ello todos los días, acostumbramos a despreciar.


CDL
Oviedo-Asturias
19/08/2011


http://cristianparaguayo.blogspot.com/2011_01_01_archive.html

Cristian David López

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Volverte a ver

Sevilla, 21 de Junio de 2011, algo más de 3 meses después de sufrir la perdida de su madre Isabel, Pasión Vega se sube de nuevo al escenario para dedicarle una canción "Volver a verte", junto a J.M.Soto.

SIn compasión PASION VEGA y otra joya Malagueña





LA MALAGUEÑA

Pasion Vega






lunes, 31 de octubre de 2011

cuentos libertinos del magreb

Cuentos libertinos del Magreb
Nora Aceval
Editorial: Planeta
Año publicación: 2011

Cuentos de la tradición oral árabe, que destilan la sabiduría de una cultura auténticamente popular. El verbo es sutil, y oculta más de lo que muestra. Bajo la aparente salacidad y lujuria se oculta también toda una crítica social, de la que no se libra el orden político ni el religioso.

sábado, 29 de octubre de 2011

Saberse olvidado, de Sebastián Hidalgo


Saberse Olvidado
Por Sebastián García Hidalgo
Editial www.lulu.com

Tapa blanda, 167 páginas

Como se puede llegar a recurrir a la soledad para no olvidar nunca el recuerdo de lo que fue un amor de adolescencia que no se llegó a desarrollar por no tener el valor de luchar a contracorriente por ese amor que lo único que tenia de malo era dejarse llevar por los sentimientos de dos jóvenes. A veces el amor es más fuerte que la distancia y el tiempo aunque nos dañe y nos haga morir hasta el fin de nuestros días.


Saberse olvidado, una canción de Pasión Vega, ¿inspiración en Sebas? seguro que sí.


Deseo de ser egipcio


Deseo de ser egipcio

No cabe duda que uno de los países que más suenan en estos últimos meses es Egipto, debido como todos sabemos a esa revolución del pueblo que ha conseguido derrocar a Mubarak. Y qué mejor momento para que conozcamos a esa sociedad egipcia que ha conseguido lo inimaginable. Eso es lo que nos vamos a encontrar en Deseo de ser egipcio, el último libro de Alaa Al Aswany, donde entraremos de lleno en la vida de los habitantes de El Cairo. Lo podemos encontrar desde el pasado ocho de septiembre de la mano de Mondadori, y su precio es de 17,90 euros.

‘Deseo de ser egipcio’ está compuesto por un total de nueve relatos y una novela corta. En ellos rompe un buen puñado de tabúes de la sociedad egipcia e indaga de paso en las almas que se buscan y encuentran en el día a día de una gran ciudad. El Egipto que nos propone es de lo más peculiar, lleno de personajes extravagantes y rincones extraños, donde se pasearán por estas páginas desde políticos retirados hasta extremistas religiosos, pasando por alcohólicos, príncipes arruinados o timadores. En definitiva, un amplio abánico de una cultura inmensa de la que tanto desconocemos.

Además, la historia de este libro de relatos es de lo más curiosa, ya que Aswany lo presentó en la Organización del Libro de Egipto para que lo publicaran. La respuesta fue un rotundo no porque según ellos “contiene opiniones subversivas y se burla de los valores de la sociedad egipcia, el Estado y la patria”. De nada sirvió que nuestro amigo intentará explicar que simplemente era ficción y que había que saber diferenciarla de la realidad. Así las cosas, tuvo que recurrir a un amigo que consiguió imprimirle trescientos ejemplares, pero incluso con esta modesta edición consiguió un gran éxito por parte de la crítica literaria y de los propios lectores.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Saberse olvidado


PRESENTACION HECHA POR EL HUMORISTA, ESCRITOR, PINTOR Y EMPRESARIO MONCHO BORRAJO DEL LIBRO "SABERSE OLVIDADO" DE AUTOR NÓVEL SEBASTIÁN GARCÍA HIDALGO. LIBRO DE AUTOEDICIÓN DE VENTA SOLO EN LA PAGINA WEB DE LA EDITORIAL WWW.LULU.COM. DE FONDO LA VOZ DE PASION VEGA CON LA CANCION DEL MISMO NOMBRE QUE LA NOVELA QUE GRABÓ PARA LA ASOCIACIÓN MIES

domingo, 25 de septiembre de 2011

Helene Henry

http://www.vimeo.com/6535305


Hélène Henry podría haber elegido entre una gran cantidad de vidas… pero eligió la suya, sencilla, humilde, pero sin duda auténtica.Desde su nacimiento en Marruecos en 1937, hasta su exilio voluntario en Formentera al final de la década de los sesenta, pasó a nivel vital, por una montaña rusa: desde los horrores de la segunda guerra mundial vistos con los ojos de una niña de siete años o la dura vida de los emigrantes franceses del África del norte “pieds-noirs”, hasta su relación profesional y personal con algunos de los nombres que escribieron las páginas más épicas del siglo XX: Neil Armstrong, Ray Charles, Yves Saint-Laurent y muchos otros que fueron compañeros de viaje en esta difícil pero agradecida lucha por recuperar una Europa demolida por la guerra y el odio.La batalla que Hélène ha librado toda su vida por la independencia de su espíritu, por la no sumisión a los poderes establecidos, convirtió a esta niña salvaje, que creció entre los berebers del Atlas, en una mujer dulce pero de corazón indomable.Periodista, modelo, madre… pero sobretodo mujer. Una mujer que habría podido optar por la comodidad de las riquezas de un sinfín de pretendientes, pero que prefirió la libertad de vivir su vida con quien le apeteció, sin sentirse jamás sometida a nadie ni a nada.“Luchando Contra el Viento” propone sumergirse en las borrascosas aguas de nuestro pasado y rendir un merecido homenaje a esa generación que venció el miedo y luchó por construir un mundo mejor.

martes, 20 de septiembre de 2011

ASOCIACION GULABI

¿ Por qué se pelea Sampat Pal para los derechos de las mujeres?

Ya lo sabíamos pero ahora la verdad estalla gracias al ministro de Estado de la Unión india :

Uttar Pradesh, donde Sampat Pal declaró la guerra al patriarcado y a las brutalidades masculinas, detiene el récord 2008 para la India en materia de crímenes contra las mujeres.

Revelación choque del 19 de diciembre de 2008, en el Parlamento indio, hecha por Sra Renuka Chowdhury, ministro de los Derechos de las Mujeres y de los Niños. El ministro se apoyaba en cifras abastecidas por la Comisión nacional para las Mujeres (National Commission for Women, NCW). Esta comisión revela que el total de los casos - incluyendo la violación, la tortura por causa de dote, el acoso - asciende a 2381 para Uttar Pradesh. En el territorio de Delhi, este género de asuntos se limita a 724 para el año 2008.

Sra Chowdhury informó al Parlamento que las violencias y los crímenes contra las mujeres se multiplicaron en el país estos tres últimos años. " Las estadísticas del NCW indican un crecimiento del número de quejas para dote, violación y acoso ", dijo Sra Chowdhury. En 2006, el total de los casos para el país entero ascendía a 2155. Esta cifra montó a 4218 el año siguiente y pasó a 4712 para 2008.

En el territorio de Delhi, los casos repertoriados de crímenes y de violencia contra las mujeres ascendía a 343 en 2006, 539 en 2007 y a 724 en 2008. Sra Chowdhury añadió que "el aumento de las quejas se debe posiblemente a una toma de conciencia". Según las declaraciones del ministro, la Comisión Nacional para las Mujeres propone modificar el Acto de Interdicción de la Dote (Dowry Prohibition Act), así como las leyes relativas a la violación, para devolver el conjunto más severo. " Una ley contra el acoso sexual de las mujeres sobre los lugares de trabajo está en preparación ", también declaró.

Por desgracia, Sampat Pal cumple su obra sólo en una región lejana de Uttar Pradesh. El radio de acción de su organización solamente se extiende a los distritos de Banda, de Chitrakoot y de Fatehpur. Ambiciona extender su red.

Nosotros todos deseamos que lo logre y estamos dispuestos a ayudarla en este combate.

Tapas Chakraborty, Lucknow, Uttar Pradesh, India

Tapas Chakraborty es perodista y Miembro de Honor de GULABI


Sampat Pal nos pidió ayudarla: creamos la asociación sin ánimo de lucro GULABI (J.O. du 06/12/2008).
¡Ayudenla con nosotros! Adhiéra a GULABI o haga una donación


Sampat Devi Pal, una campesina india de la Uttar Pradesh, fundó un gang de mujeres, Gulabi Gang, el Ejército de los Saris Rosas.
« Rosa, es el color de las mujeres. ¡ Y gang, para mostrar que no estamos sometidas! »Sampat Devi Pal.
Sampat Pal enrola a aquellas personas a quienes ayuda. Son varios millares, pobres y analfabetas. Se descubrieron fuerza y coraje siguiéndola. Se pelean por la dignidad, el respeto de los derechos de la gente humilde.
Las mujeres en saris rosas del Gulabi Gang, las pink saris, defienden los débiles contra los que abusan de su posición social. Corrigen a los maridos violentos, se interponen en caso de abandono de familia. Obligan a los policías para que registren las quejas de los humildes, combaten la corrupción.
¡Sampat Pal quiere hacer más! Quiere:
Enseñar a leer, escribir y contar a las mujeres de su gang.
Formarlas a la costura para que puedan ganarse la vida.
Sampat Pal nos pidió ayudarla: creamos la asociación sin ánimo de lucro GULABI ¡Ayudenla con nosotros! Adhiéra a GULABI o haga una donación

Revolucion de los saris rosas




March 2010

In Uttar Pradesh, one of the poorest and most feudal areas of India, there is a long history of patriarchy, abuse and corruption. Now, an aggressive and outspoken gang of women are fighting the system.

Sampat Pal is the leader of the Gulabi, or 'Pink', Gang. This feisty crusader is making headlines with her vigilante tactics; when she isnt attacking police, she is teaching women how to wield the 'lathi' - a long, wooden staff - to protect themselves against domestic violence. With over 40,000 members, the Gulabi Gang has quickly become a mass movement. Why do we have to take the law in our hands? I'll tell you. The government doesn't obey its own laws. They're making fools of everyone. The gang are on a mission to ensure that those born into the lowest caste have an education, avoid child marriages, and earn a decent wage. Mahatma Gandhi famously preached non-violence. Sampat Pal says times have changed. I salute Gandhi. He was the father of our nation. But my style is different.

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lunes, 19 de septiembre de 2011

Marcela Serrano vuelve


Escribo sobre la mitad menos contada de la humanidad"
En su última novela, la autora vuelve a los orígenes de su inspiración y reivindica el poder curativo de la palabra y el relato.

Horas antes de viajar a Italia, donde su última novela está saliendo al mismo tiempo que en Chile, Marcela Serrano se reconoce de vuelta tras un largo ostracismo: "Sí, hace ocho años tuve una especie de colapso y no fui capaz de seguir con el ritmo de actividad que estaba llevando. Decidí parar, me retiré al campo, dejé de hacer vida social, me repensé, me dediqué a leer y ahora estoy volviendo, pero en forma muy dosificada".

El pasaporte de su regreso es Diez mujeres (Ed. Alfaguara), una novela que recoge los testimonios de nueve chilenas -distinta edad, distinto estrato y distintos mundos- que han sido reunidas por su terapeuta en un refugio campestre. Cada cual cuenta su historia y cada una daría para una novela aparte.

Su novela reitera una idea que está en el origen de su inspiración literaria: la idea de que el verbo cura, de que la palabra tiene propiedades terapéuticas.

Bueno, siempre creí que la terapia y la literatura son grandes aliadas. El terapeuta y el escritor trabajan desde lugares parecidos. Los dos lo hacen con el lenguaje. Los dos buscan una trama. Los dos se plantean su trabajo en función de un desenlace.

Su planteamiento es que para las minorías culturales el lenguaje importa mucho más.

Por cierto. Las mujeres apelan mucho más que los hombres a la palabra. Las mujeres hablan más, entre otras cosas porque tienen que estar dando cuenta de su "femineidad". Históricamente el hombre siempre fue más de acción y la mujer más verbal. Por eso resulta tan contradictorio que sean los hombres los que más escriben. Ahí hay mucha asimetría; también, mucha misoginia.

Podría ser un consuelo que son las mujeres las que leen más novela que los hombres.
Sí, entiendo que es así. Las mujeres leen más y se buscan más en sus lecturas. Por eso las mujeres tienden a leer más a las mujeres. Yo creo que de cada 10 libros que leo seis o siete deben ser de mujeres. Sé que en esto no caben prejuicios ni inflexibilidades de género y precisamente por eso no puedo entender que queden hombres que por definición no leen a mujeres. Eso no tiene ningún sentido. Tengo amigos que no me leen.

¿Y siguen siendo amigos?
Bueno, sí... No sé por qué les aguanto (risas).

Entonces, ¿qué? ¿Son las mujeres víctimas de una conspiración?

No, pero todas las escritoras dicen que tienen la pista más difícil. Es fácil ningunearlas, así se trate de ganadoras del Nobel. Recordemos nomás lo ocurrido en Chile el 2010 con el premio a Isabel Allende.

De un libro cada dos años ha bajado a uno cada seis. ¿Cómo explicar tanta compulsión antes y tanta parsimonia ahora?

La compulsión inicial tiene que ver con mi condición de escritora tardía. Yo creo que cuando me decidí a escribir tenía demasiada narrativa acumulada, por así decirlo. O al menos, demasiadas ganas acumuladas de escribir.

La voracidad narrativa, el deseo de contar historias dentro de otras historias, es un rasgo muy presente en Diez mujeres.

Bueno, sí, lo que yo hago es contar historias. Más que escritora, yo soy una contadora de historias. De historias que tienen que ver con la mitad de la humanidad, pero con la mitad menos contada. Mis aspiraciones son muy modestas. Nunca pretendí expandir los dominios de la literatura o inventar nuevos recursos expresivos. Yo a los 38 años me largué a contar historias, encontré un público que quería leerlas y me parece que esto es un regalo de los dioses. Que después comprobara que pasaban cosas interesantes con mis libros entre las mujeres es un hecho posterior. Eso nunca estuvo en mis cálculos ni aspiraciones.

Cuando escribe, ¿suspende la lectura para evitar interferencias?
La verdad es que no. Yo estoy leyendo siempre y si supiera que mañana no lo voy a poder hacer me deprimiría. En algún momento -pienso- voy a dejar de escribir. Y cuando eso ocurra, voy a poner como profesión en mi pasaporte "lectora". Leer es lejos lo que más me gusta y me hace más feliz.

Al escribir, ¿se siente parte de un todo mayor, sea en la literatura chilena o en otra tradición?
Ayer precisamente leí un discurso de Javier Marías al recibir un premio en Austria. Creo que él es, por lejos, el primer escritor de lengua española. El discurso se titula El escritor aislado y el planteamiento es que somos aislados y que no podemos sentirnos parte de nada. De otro modo, no escribiríamos. Mientras lo leía, me formulé muchas preguntas a mí misma. ¿De qué soy parte yo? Cuando empecé sentí conexiones con la nueva narrativa chilena. A mí ese sentimiento me ayudó mucho. Es más: cuando los historiadores tengan que historiar la transición, yo creo que los libros de Gonzalo Contreras, Alberto Fuguet o los míos les van a poder decir mucho. Yo creo que la nueva narrativa -desde Fontaine a Collyer, desde Ana María del Río a Carlos Franz- sirvió mucho para entender un país que no se entendía a sí mismo. Pero volviendo a la pregunta, hoy me siento muy desligada. No sé qué esté pasando hoy con la literatura chilena. Lo único que me ha interesado en Chile ahora último ha sido Missing, de Alberto Fuguet.

¿Sospecha su proporción de lectoras mujeres?
Yo creo que más del 90%, pero quizás exagero. En México sentía que también me leían los hombres. Acá, en cambio, muy poco.

Descontado el chileno, ¿cuál sería su mercado más fiel?
Creo que Italia, pero no sé explicarlo. Quizás hay alguna relación con lo que yo quiero a ese país. Mi exilio fue italiano. Tal vez esté correlacionado lo que ellos me quieren a mí con lo que yo los quiero a ellos. Pero también me va bien en México y Argentina, que son países donde es difícil entrar.


http://diario.latercera.com/2011/09/17/01/contenido/cultura-entretencion/30-83947-9-escribo-sobre-la-mitad-menos-contada-de-la-humanidad.shtml

Diez Mujeres


DIEZ MUJERESMarcela Serrano
Editorial: Alfaguara
Categoría/s: Novela
ISBN: 9788420407678
Año: 2011
Edición: 1
Encuadernación: Rustica
312 páginas
19.5€

Nueve mujeres, muy distintas entre sí y que nunca se han visto antes, se reúnen para compartir sus historias. Dan voz a sus conflictos delante de la décima protagonista, su terapeuta, que ha decidido reunirlas en la convicción de que las heridas empiezan a sanar en la medida en que se liberan de las cadenas del silencio.
No importa el origen ni la extracción social, la edad o la profesión, todas acarrean sobre sus hombros el peso del miedo, la soledad, las dudas, las inseguridades. A veces, ante un pasado que no puede dejarse atrás; otras, ante un presente que no se parece a lo que habrían deseado, o un futuro que asusta por el vacío que encierra. Se enfrentan a cargas autoimpuestas o socialmente aceptadas, y no hay otro modo de deshacerse de ellas que tomando las riendas, conscientes de que al final vence el coraje y en esa lucha no están solas.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Tessaout en el Atlas ( Marruecos)

LOS TESSAOUT



Se cree que durante el año 1030, un ejercito arábigo-bereber, parte en dirección del río Senegal, a fin de islamizar la zona, de esa misma aventura, se refuerzan las primeras dinastías beréberes, Almohades y Almoravides. Miles de nómadas son reclutados para esta expedición, mayoritariamente habitantes de las zonas de la Serranía de Ronda, se cree, que muchos de ellos huían de una guerra anunciada y que tubo mayor relevancia hacia el 1090 (Batalla de Zalaca) en la participaron mayoritariamente los Ziries (Tribu Sinhacha) y que tuvo lugar en extremadura, otros salieron también de la serranía instalándose en Córdoba y Sevilla.
Algunos de estos reclutados, una vez en África, se convierten en desertores y parten hacia las cumbres del atlas con la convicción de que en un futuro próximo, el mar alcanzara una altura considerable e inundará todas las planicies. De ahí que aún hoy podemos ver los “agadires” graneros típicos en las cimas de las montañas y siempre en las partes mas elevadas de los pueblos, por ejemplo en Ait Benhadou, hoy inexistente, en lo alto de la montaña, sobre la kasbah se erguía el agadir más impresionante de todo Marruecos. Este hecho se debía única y exclusivamente a salvaguardar el grano ante cualquier inclemencia, tempestad o riada, recordemos que los beréberes son muy susperticiosos.
Las primeras tribus tardan años en llegar a lo que hoy se conoce como Imilchil, lo hacen desde Midelt y ErRich.
Una vez en Imilchil la tribu mayoritaria (Ait Hadiddou) intenta imponer sus leyes y muchos beréberes toman destinos diferentes instalándose en diversas partes del atlas, unos en zonas próximas a Imilchil y otros en zonas mas alejadas, llegando incluso a las zonas de Tafraout (desde donde parten las primeras tribus tuaregs, pero es otro tema) Akka e incluso Tata.
Bien, una de las tribus que se disgregan son los Tessaout, inicialmente se instalan durante años en Anergui, pero deciden continuar en busca de climas más benignos instalándose al final en la cuenca de un río que después se llamara Tessaout . Tribus hermanas, siguiéndoles, se instalan en valles cercanos, los Boulli y los Bouguemez. Se tratan todos ellos de valles cerrados, de difícil acceso y en los que a pesar de las altas cumbres por las que están rodeados, el clima durante todo el año, acostumbra a no ser tan rígido como en los altiplanos de Imilchil, de todas formas, eso provoca un cambio substancial en sus costumbres, el pastoreo en esas zonas es mucho más complicado y el cultivo más aún si cabe, dada la estrechez de sus valles, Los Bouguemez, los Boulli y los Tessaout, se convierten en buenos arquitectos y recorren todo el país construyendo agadires y kasbahs.
En la actualidad, es muy común encontrar entre los pozeros (contrucción de pozos) gentes de esa zona del atlas, ya que son expertos no solo en la construcción sino en la localización del agua.
Estudios arqueológicos (pocos) demuestran que estas tribus practicaron el nomadeo hasta bien entrado el siglo XV ya que no se encuentran edificaciones anteriores en la zona, si múltiples cuevas que falsamente hoy en muchos lugares se definen como “trogloditas”.
Las largas temporadas que las mujeres pasaban solas en los valles mientras los hombres edificaban agadires, provocó que se crease uno de los matriarcados más fuertes dentro de la cultura bereber, a la vez la confección de ropas, alfombras y otros enseres, eran considerados en la época, como los más relevantes del Atlas.

Otras teorías, indican que los famosos cantos de Tassaout, tienen una similitud increíble con unas coplas Rondeñas, que por lo visto están desapareciendo y de las que desafortunadamente no tengo conocimiento.

Existen múltiples recetas de cocina de la zona de Ronda, exactamente iguales que en esos valles, me atrevería incluso a decir que ciertas características fisonómicas avalan parte de estas teorías, siempre con la prudencia que eso supone.

También se dice, que los cantos de Tassaout, eran llamadas de las mujeres, que al atardecer pedían la atención de sus hombres que se encontraban trabajando fuera de los valles.
Aún hoy se pueden escuchar esos cantos, naturalmente la civilización ha llegado hasta allí, pero a titulo personal, puedo decir que conozco a una anciana Akka (curioso se llama como él ,pueblo cercano a Tata) que cada tarde le canta a un nieto que emigro hace años a Francia.
Esto es a grandes muy grandes pinceladas la historia de una de las tribus mas ancestrales del Alto Atlas.

Los Tassaout, una minoría dentro de la minoría, espero algún día poder conocerlos mucho mejor de lo que creo.


FUENTE: http://www.saharayatlas.com/lostessaout.htm

Confesiones a Alá

Saphia Azzedine (Marruecos, 1979) es tan bella como osada a la hora de escribir. Sin pelos en la lengua, el haber nacido a caballo entre dos culturas tan diferentes, le ha hecho percibir la realidad de una forma más lúcida que los demás. Y en ella se apoya. Sus libros han causado furor, una tormenta transmitida a los lectores gracias al boca a boca.

Azzedine, de padre marroquí y madre franco-marroquí, vivió hasta los 9 años en Agadir. A partir de entonces, sus padres se trasladaron al norte de Francia, cerca de Ginebra y pasó de ser una especie de princesa a la pobre del barrio. Ha trabajado en una tienda de piedras preciosas, y colaborado en prensa, guionista, actriz, hasta que se decidió a escribir su primera novela, Confesiones a Alá que sale estos días en español, en la editorial Demipage.

Confesiones a Alá empieza siendo primero un guión cinematográfico, hasta que unos meses más tarde, Azzeddine lo convierte en novela. Se ha representado con un éxito rotundo la obra de teatro en Aviñón, en París, y se ha visto ya en otros teatros europeos.

La historia es la de Jbara, una pastorcilla que vive en las montañas bereberes del Norte de África. Para huir de esa absoluta miseria y de los maltratos a los que se ve sometida por ser mujer, se hace prostituta. Empieza trabajando de mujer de la limpieza hasta decantarse, poco a poco, por el mundo de la prostitución de lujo, los narcotraficantes y la cárcel. En sus múltiples experiencias, la protagonista tiene un confidente que choca con la manera con la que se gana la vida, Alá. “Siempre he hablado mucho con las prostitutas en Marruecos, -cuenta Azzeddine- Me impresionaba que estas chicas se confiaran a Dios de esa manera y con tanta fe”.

Y así es su personaje. Una joven sin recursos que consigue salir del agujero en el que ha nacido gracias a su inmensa fe. Hace de Dios un amigo que le acompaña en sus experiencias existencias.

El lenguaje de Azzedine es muy crudo. Habla sin prejuicios y con las palabras que corresponden aunque sean palabrotas y a veces soeces. Confesiones a Alá, no es un libro que hable del islam. El tema de la novela es la fe. Denuncia la desigualdad, la hipocresía social, la sumisión de las mujeres y el poder corrompido del dinero.

La solución -para acabar con estas injusticias -piensa Azzedine- es terminar con el analfabetismo que aun existe en estos países y que toca a un 40% de la población. Djaba aprende a leer y escribir al final de la novela. A través de ella, se desenmascara la falta de sentido que tienen las normas a las que están supeditadas las mujeres en los países musulmanes. Djaba es esa voz de rebeldía y de esperanza que a través de la autentica fe y amor a Dios, la conduce a la libertad.

Asimismo, en la misma editorial Demipage está prevista la publicación de la última novela de la escritora, Mi padre es mujer de la limpieza, cuyo narrador apenas tiene 9 años. Cuenta la vida de su familia, la única blanca que vive en el extrarradio de una capital esencialmente poblada por musulmanes y africanos. En vez de ir a jugar al futbol, Polo acompaña todos los días a su padre a limpiar un colegio. Allí, se pierde en la biblioteca, se pregunta por su vida y busca las respuestas en los libros. De nuevo la salvación, a través de la lectura.

martes, 30 de agosto de 2011

La piel que habito ( Marisa Paredes, Almodovar)






KITCHEN
«Cuando se le muere la abuela, la jovencísima Mikage queda absolutamente sola en una casa demasiado grande y se refugia en la cocina, pues sólo en ella se siente a salvo ("El lugar donde mejor se duerme es en la nevera", confiesa). Pero un día "ocurre un milagro": Yuichi, "un chico simpático", llama a la puerta de Mikage y le sugiere que vaya a vivir a su casa, con su madre Eriko. Pero esta hermosa y acogedora mujer no es una mujer: es un hombre que pasó a ser mujer cuando la verdadera madre de Yuichi perdió la vida. Esta fábula, que se desarrolla entre ordenadores, electrodomésticos y sobre todo alimentos y guisos, pero también entre sentimientos de amor, amistad y complicidad, es en realidad una historia terrible, en que la soledad y la aridez emocional quedan, como por "milagro", mitigados por la inmensa sabiduría de otro mundo ancestral, afortunadamente aún latente, aún perceptible.»
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TSUGUMI
Maria Shirakawa, la narradora de esta delicada historia, deja Tokio para estudiar en la universidad. Deja atrás el hostal Yamamoto, un lugar idílico a orillas del mar en la península de Izu, donde ha crecido con su madre, y también su amiga de la infancia, Tsgugumi, la hermosísima hija del matrimonio que regenta el hostal. Los carácteres de Maria y Tsugumi son muy diferentes, pero la dulce y serena Maria sabe que, a pesar de la aparente afabilidad de Tsugumi hacia los extraños, su amiga es arisca y caprichosa en la intimidad, y a veces incluso cruel y despótica con los que la envuelven: quizás la dolorosa enfermedad crónica que le impide abandonar la península es la causa. La amistad que las une ya ha superado muchas pruebas cuando Tsugumi invita a Maria a pasar un verano a orillas del mar. Será durante estas vacaciones, mientras ciertos incidentes amenazan con trastocar la vida del hostal, cuando Tsugumi encontrará el amor, y Maria aprenderá el verdadero significado del hogar y la familia.

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SUEÑO PROFUNDO
Tres jóvenes que atraviesan un período difícilde su vida son las protagonistas de estas bellas historias que exploran los abismos que se abren cuando a todo parece desmoronarse y sólo queda el vacío. Sin embargo, las tres, Terako, Shibami y Fumi-chan, cada una a du personalísima manera, sumidas en el sueño, en el dolor o en la soledad, llegan a ver la realidad de una manera nueva y a descubrir relaciones insospechadas entre hechos y personas aparentemente inconexos





Banana Yoshimoto




Pseudónimo de la escritora japonesa Mahoko Yoshimoto, nacida en 1964 en Tokio. Se le conoce como Banana debido a su gusto por las flores rojas del banano y los pseudónimos andróginos. Es hija de Takaaki Yoshimoto, uno de los críticos y filósofos japoneses más influyentes de la década de los 60, y hermana de la dibujante Haruno Yoiko. Comenzó a escribir mientras trabajaba de camarera en el restaurante de un club de golf.Reconoce a Stephen King como una de sus mayores influencias (en concreto por sus obras fuera del género del terror), junto a Truman Capote e Isaac Bashevis Singer. Su primera novela, Kitchen, fue un éxito inmediato (tuvo más de sesenta ediciones en Japón y se ha traducido a más de veinte idiomas), ganó el Premio Umitsubame de Primera Novela y originó dos películas. Sus historias son curiosas y cercanas al lector y se desarrollan alrededor de personajes jóvenes y urbanos, mostrando un gran interés por el detalle y lo cotidiano, tratando temas como la muerte, el adulterio y la sexualidad de manera informal y asequible. Se le ha comparado con escritoras como Marguerite Duras o Isabel Allende; su lenguaje sencillo e ingenuo describe situaciones poco habituales de la cultura japonesa, con una libertad de expresión poco común en las escritoras de su generación, probablemente debido a su educación liberal.


RECUERDOS DE UN CALLEJÓN SIN SALIDA
ED Tusquets
Año 2011
Cinco relatos protagonizados por cinco personajes que, tras vivir momentos dolorosos, se preguntan sobre el sentido de su propia vida y sobre la posibilidad de ser felices. Banana Yoshimoto aborda, una vez más, con ese estilo prístino y sencillo que la caracteriza, temas como el desencanto, la amistad o el amor, encarnados en unos personajes que buscan la serenidad y la fuerza para seguir viviendo.Cinco personajes que, tras vivir momentos dolorosos, se preguntan sobre el sentido de la vida, y sobre la posibilidad de ser felices, vertebran los cinco relatos que componen este volumen. Si, en «La casa de los fantasmas», dos compañeros de universidad traban una intensa amistad que tras una larga separación se convertirá en un amor profundo, el segundo relato, «¡Mamaaa!», narra la historia de una joven que trabaja en una editorial y que, tras un incidente, tardará en recuperar la fe en las relaciones humanas. A su vez, «La luz que hay dentro de las personas» relata una hermosa pero trágica historia de amistad entre niños. En «La felicidad de Tomo-Chan», la ingenua protagonista consigue, pese a la adversidad, no perder jamás la esperanza y disfrutar de lo que le brinda el día a día. Por último, en «Recuerdos de un callejón sin salida», Mimi se desmorona cuando descubre que su novio la ha abandonado, y sólo la relación con Nishiyama, un joven que trabaja en un bar situado en un callejón sin salida, la ayudará a superar la tristeza.