martes, 18 de marzo de 2014

Mooladé

Hagamos visible el cine africano

Las hermanas Kamya

Lola Huete Machado

Las hermanas Kamya

Por:  28 de noviembre de 2012
Caroline siguió la tradición familiar y estudió arquitectura, como su padre, pero desde el primer año de universidad se dio cuenta de que lo suyo era el cine. Así que terminada la licenciatura cursó un Máster en Televisión y documentales en el Goldsmiths College de la Universidad de Londres. Después trabajó en televisión en Londres hasta que en 2004 regresó a su país natal, Uganda, con la intención de rodar su primera película.
Al terminar sus estudios de ingeniería, Agnes decidió tomar algunos cursos de escritura creativa, para poder realizar uno de sus grandes deseos: contar historias. Luego, continuó estudiando y, como su hermana, cambió de ramo obteniendo un Doctorado en Antropología, tras lo cual también volvió a su país. Ella sabía escribir y tenía una visión de Uganda forjada a partir de un buen conocimiento de la cultura y sociedad contemporánea. Por eso era la persona ideal para escribir el guión de la película.
Esta no es otra que Imani (fe), una historia de historias que describe a la perfección la cotidianeidad de la sociedad ugandesa a través de un día en la vida de tres personajes y las personas que les rodean: una sirvienta en una casa rica de Kampala, un bailarín de breakdance que tiene un programa social con niños de la calle en los suburbios de la ciudad y un menor soldado que regresa a su aldea cerca de Gulu, en el norte del país.
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Agnes y Caroline Kamya. Foto FCAT.

En 2007, participaron en el  Berlinale Talent Camp, un evento que reúne cada año a personas que están interesadas en dedicarse al mundo del cine. Un par de años más tarde, en 2010, regresaron a Berlín por la puerta grande a presentar su cinta en el Festival internacional de Cine de Berlín. Desde entonces, las hermanas Kamya no han dejado de recibir alabanzas y premios por el trabajo realizado.
Tuve la suerte de encontrarlas en la Sala Berlanga de Madrid, donde la Fundación Mujeres por África, en colaboración con el Instituto Buñuel y el Instituto de Cine y Televisión de Madrid, organizó un pase de la cinta y un coloquio con Caroline y Agnes, moderado por la experta en cine africano Guadalupe Arensburg. Descubrí, con gran agrado, que la Fundación Mujeres por África ha optado por el cine africano como uno de sus campos de trabajo, como dejó bien claro su presidenta,María Teresa Fernández de la Vega, en la presentación del acto. Por eso está muy presentes en el Festival de Cine africano de Córdoba u organizan actos como al que asístí, entre otras muchas cosas.
Como mi conocimiento es muy limitado, me cuesta mucho encajar esta película en la categoría de cine africano, primero porque no sé si existe tal cosa y segundo porque me parece muy distinta a cualquier otra cinta producida en África subsahariana a las que yo he tenido acceso hasta ahora. Nada que ver con las que salen de las factorías de Nollywood, en NIgeria, o el cine que se hace en otras partes; es algo nuevo y muy fresco.
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Cartel de la película. Foto Arteria.
El nudo de la película está en el hecho de que toda persona tiene que tomar decisiones y para ello nunca puede prescindir de su pasado. Al mismo tiempo, todos los personajes se trascienden, tienen fe en que las cosas pueden ser distintas. El guión plantea situaciones que no terminan. Una primera mirada podría dar la impresión de que dos de las historias finalizan en fracaso y que solo la del bailarín concluye bien, sin embargo no creo que sea así; la vida de los personajes continúa, no se detiene con el final de la película.
Esto es lo que le remarca Agnes al hablar de la obra, la fe que tienen todos los personajes, lo cual les que les permite superar su situación. No se refiere a la fe religiosa, a pesar de la iconografía cristiana o musulmana que pueda aparecer en pantalla. Esta no es más que un reflejo de la realidad de muchos ugandeses a los que les gusta rodearse de cuadros y escritos religiosos, aclara la guionista, ante una de las preguntas del público.
Los personajes, Armstrong, el bailarín, Mary, la sirvienta, y Olweny el menor soldado, son muy diferentes entre sí y a través de ellos se refleja la heterogeneidad de Uganda, que al mismo tiempo es igual a la que se experimenta en cualquier lugar del mundo. Podemos conocer a los protagonistas en este tráiler de la película (personalmente pienso que consigue transmitir el poder de la obra).

IEs impresionante descubrir en la película la fuerza de las mujeres, que en tantas partes del África  más tradicional tienen que asumir el rol de liderazgo y de sacar adelante a sus familias, mientras la figura masculina se debilita (en el caso de Olweny) o está ausente (en la historia de Mary), pero esta realidad parece cambiar cuando llegamos a los jóvenes; Armstrong toma la iniciativa, como una señal de que las cosas están cambiando en el continente, quizás gracias a la educación y al trabajo de sensibilización. Este fue otro de los puntos que puso de relieve María Teresa Fernández de la Vega, una vez visionada la cinta.
Agnes dice que ella crea personajes a través de los cuales intenta ver qué elementos les mueven y dan sentido a sus acciones. La línea de base es que a pesar de los diferentes contextos sociales, culturales o políticos en los que vivimos, todos somos humanos, por lo que perfectamente podemos identificarnos con los actores que vemos en la pantalla.
Caroline, por su parte, habla de lo difícil que es hacer una película en un país en el que no existen estructuras para rodar un largometraje. Todo lo que encontró, cuando regresó a Kampala en 2004, fue personas que hacían publicidad o videos musicales. Por eso decidió montar su propia productora, iVAD, para poder rodar la película. Esta también organiza cursos de formación para jóvenes que quieren iniciarse en la industria audiovisual o en el cine.
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Agnes, María Teresa Fernández de la Vega y Caroline Kamya. Foto Fundación Mujeres por África.
Hacer una obra como esta en Uganda supuso todo un reto, no solo por la falta de medios, sino también porque la mayoría del equipo que la acompañó no tenía experiencia en rodar largometrajes. Este fue bastante internacional, comenta Caroline, porque según ella el cine gana con el intercambio de experiencias, así que participaron personas de Uganda, Kenia, Canadá o Reino Unido, que ella había conocido en sus distintos viajes y a las que invitó a ser parte del proyecto.
Cuando se le pregunta por la forma de trabajar con los actores, Caroline, comenta que eligió a personas que no eran profesionales. Hizo un largo casting hasta que dio con lo que buscaba. Piensa que los no-actores pueden dar una actuación más honesta, que te pueden emocionar o tocar de una forma más cercana. Otra curiosidad, tuvo que rodar en algunas lenguas habladas en Uganda, que ella no conoce, para hacer las historias más verosímiles, como el acholi del norte del país. A pesar de ello, logra un buen resultado.
El producto es bueno y ha obtenido muchos premios en distintos festivales. En Uganda tuvo una gran acogida por parte del público y el estreno fue digno de las grandes superproducciones, al tratarse de la primera película ugandesa. Sin embargo, comenta Caroline, que le sorprendió que la gente la tomase como una comedia, que se riese durante la proyección, lo cual contrasta con la reacción del público que la ve en festivales europeos, que suele ser la de quedarse en silencio.
Desgraciadamente, Imani no tiene distribuidora en España y por eso es difícil acceder a la película.
Carolina ha rodado una película en China, Fire Fly, pero parece que lo que más le gusta es trabajar con Agnes, por eso, al preguntarles por sus planes de futuro, las dos hermanas Kamya se muestran muy ilusionadas. La guionista dice que en este momento están trabajando en dos proyectos, uno sobre la vida en un internado de chicas justo en el momento en que Uganda alcanza la independencia y el otro sobre el flamenco. Este último posiblemente se llamará En busca del duende africano. Cuenta Agnes que cuando estaba preparando su doctorado en Londres una amiga la invitó a aprender flamenco para aliviar la tensión. Sin saber muy bien dónde se metía, siguió a su amiga y ya en la primera clase se enamoró de ese arte. Actualmente está viviendo en Sevilla para profundizar en el flamenco y escribir el guión de la película.

Cinematografçias, África

Cinematografías, África

CINEMATOGRAFÍAS, ÁFRICA

EDITORIAL
Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Madrid
MATERIA
Películas, cine
ENCUADERNACIÓN
Tapa blanda o Bolsillo
Nº PÁGINAS
152
ISBN
978-84-95321-99-2
EAN
9788495321992
DIMENSIONES
240 x 170 mm.
FECHA PUBLICACIÓN
01-06-2007
PRECIO
12.00€ (11.54€ sin IVA)

CINE EN AFRICA



domingo, 9 de marzo de 2014

LA PERLA DE CHINA

La Perla de China, de Anchee Min




Sinopsis:


China, principios del s. XX. La historia de dos mujeres, una occidental y una oriental, cuya amistad inquebrantable superó pasiones, tragedias y la separación; inspirada en la vida de la premio Nobel de literatura Pearl S.Buck.

«En esta ambiciosa y emotiva novela, la aclamada autora de La última emperatriz y La azalea roja, Anchee Min, retrata la vida de Pearl S. Buck, una mujer que amó apasionadamente el país de su infancia y que es considerada en China, una moderna heroína.» The Washington Post. 

A finales del siglo XIX, en una pequeña ciudad del sur de China, la vida de la pequeña Sauce, hija única de una familia pobre, está a punto de cambiar. Con la llegada de Pearl, hija de estadounidenses, nacerá entre ellas una amistad que las unirá el resto de su vida. Compartirán confidencias, penas de amores y una época de cambios en la tumultuosa China.

Opinión personal:

Pearl S. Buck es una autora de la que guardo gratos recuerdos. Aún tengo en mi biblioteca tres sus novelas: La madre, Viento del Este, Viento del Oeste y Orgullo de Corazón. Es una pena que, siendo la primera escritora estadounidense galardonada con el Premio Pulizter y Premio Nobel de Literatura en 1938, su obra se esté sumiendo en el ostracismo y no haya editoriales que recuperen el gran legado que nos dejó.

Cuando vi que Anchee Min había escrito una biografía novelada sobre la autora de La madre tierra, no me lo pensé. Me dije que tenía que leerla pero me llevé una cierta desilusión pues, aunque nos aporta datos sobre su estancia de algo más de cuarenta años en China, me encontré con la sorpresa de que apenas hablaba de su obra, más bien la mencionaba de paso y de que era un personaje secundario.  

Aunque, una vez leída la nota de la autora, comprendí el porqué de presentarnos de esta forma la biografía de esta gran escritora. En ella nos relata cómo es obligada a denunciar a Pearl Buck en China y también nos habla de su reacción después de leer La madre tierra, lo que originó el que escribiera La Perla de China

La Perla de China es la historia de Pearl S. Buck narrada desde el punto de vista chino, es una relación de amistad imperecedera entre Sauce y la escritora, entre el pueblo de China y la Premio Nobel estadounidense pues el personaje de ficción, Sauce, es el resultado de combinar en ella varios amigos reales de Pearl en distintas fases de su vida.  

En la sinopsis se nos presenta esta novela como ambiciosa y emotiva, pues con emoción y tintes intimistas está escrita y nos ofrece una visión muy afectiva de la escritora con el pueblo chino, un pueblo que la acoge entre ellos como una más, pues ve que su integración es sincera y, aunque su aspecto externo es el de una mujer blanca y rubia, su interior es totalmente chino, piensa y habla mandarín como ellos y se adapta fácilmente a sus costumbres.  

Anchee Min  reivindica la figura de Pearl S. Buck tras ver cómo en sus novelas trataba al campesinado chino con admiración, cariño y humanidad. Los veía como a sus semejantes. Ellos la habían acogido como una más pero las circunstancias políticas que le tocó vivir en ese turbulento siglo actuaron en su contra y los dirigentes del país hicieron ver a su pueblo que esta mujer era una «imperialista cultural americana». 

Pearl S. Buck llega a China con pocos meses de vida, acompañando a sus padres, Absalom y Carie, misioneros presbiterianos. Su historia es narrada por Sauce en primera persona. La autora nos ofrecerá retazos de la vida de la escritora estadounidense durante su permanencia en China, como la labor misionera de sus padres que lograron la conversión de muchos chinos a la fe cristiana, sus principios como escritora y el fracaso de su matrimonio con Lossing Buck. Como telón de fondo, seremos partícipes de un período tan turbulento en la historia de ese país como lo fue el siglo XX, hechos que pusieron en peligro, en más de una ocasión, la vida de la escritora estadounidense y su familia por su condición de extranjeros pero quienes se vieron ayudados por ellos, no dudaron en ofrecerles su protección en los momentos más difíciles. 

Pearl y Sauce se verán unidas por unos lazos fuertes de amistad, pese a que en algunas ocasiones tendrán sus diferencias y pasarán algún tiempo alejadas una de otra, pues Sauce se verá cada vez más implicada con el régimen comunista de Mao. El final de la novela me encantó, es el final que se merecía, porque en él queda reflejado ese lazo fraternal entre las dos amigas.  

La Perla de China es una novela que, aunque en algún momento se hace un tanto espesa su lectura, merece la pena adentrarse en sus páginas por el gran documento que nos deja Anchee Min sobre la vida en China de esta gran escritora estadounidense. 

La autora:

Anchee Min (1957) nació en Shanghai. A los diecisiete años fue enviada a un campo de trabajos de «reeducación», pero gracias a su talento artístico fue rescatada por una productora cinematográfica para trabajar en sus estudios de Shanghai, donde conoció a la esposa de Mao Zedong. En 1984 se trasladó a vivir a Estados Unidos y empezó su carrera como escritora con el libro de memorias La azalea roja (1994), que fue publicado en más de veinte países y situó firmemente a su autora en el panorama internacional. Años más tarde publicó una biografía novelada tituladaMadame Mao (2000), fruto de una minuciosa investigación sobre la fascinante esposa del dirigente chino. La Ciudad Prohibida (2004), su novela anterior, tuvo de nuevo como protagonista a una mujer de gran personalidad, la emperatriz Tzu Hsi, y la corte imperial en el siglo XIX. La última emperatriz (2007) es su última novela.

Datos técnicos:
Título: La Perla de China
Título original: Pearl of China
Autora: Anchee Min
Editorial: Grijalbo (PHM)
Primera edición: septiembre 2012
ISBN: 978-84-253-4603-3
Nº Páginas: 345

Fuentes: portada, sinopsis y fotografía autora, tomada de megustaleer; fotografías de Pearl S. Buck y Chinkiang, de google imágenes. 

3052

Mamadou Dia: "Me encantaría presentar mi libro '3052' en Canarias"

Un joven senegalés, que llegó a La Gomera en cayuco en 2006, reedita el libro en el que cuenta su aventura para poder volver a casa

BEGOÑA ÁVILA   20-02-2014 - 19:12 CET
Mamadou Dia tenía 22 años cuando, el 11 de mayo de 2006, emprendió la aventura de su vida. No tenía dinero, pero consiguió reclutar a otros pasajeros para un cayuco. Así los patrones le permitieron viajar. Fue un trayecto de ocho días, muy duro, hasta el punto de que uno de sus compañeros falleció antes de llegar. Y "eso marca muchísimo", reconoce. Mamadou no había contado a sus amigos sus intenciones. Optó por otra vía:"Les escribí una carta y les prometí que si salía vivo de ésta escribiría un libro".
Mamadou Dia
Mamadou Dia- (FACEBOOK)
Hoy las ventas del libro se han transformado en una ONG, Hahatay Son Risas De Gandiol, que realiza acciones de cooperación con su país: Senegal. El origen y el fin de una aventura, que tuvo como nexo las Islas Canarias, donde permaneció 12 días. Un lugar sobre el que Mamadou guarda un grato recuerdo: "Tengo muchos amigos allí. Volví a realizar una acción de cooperación hace unos años, pero me encantaría ir a presentar mi libro".

Picoverde

Picoverde, una mirada ingenua sobre la emigración en Suiza y sobre cómo las palabras son la mejor arma para aprender a vivir

Picoverde Monica Cantieni Picoverde, sobre la emigración en Suiza
Picoverde, un libro de Monica Cantieni
Mi padre me compró en la ciudad por 365 francos.
Así empieza la historia de Picoverde, una niña adoptada por una familia de trabajadores emigrantes italianos en Suiza, en los años 1970. Recién llegada desde el orfanato a un mundo del que desconoce todo, incluso el lenguaje, la niña –que es también la narradora- intenta hacerse un hueco es esa minisociedad ayudada por las palabras nuevas que va coleccionado en cajas de fósforos.
Segunda novela de la autora –Monica Cantieni, periodista que trabaja en la televisión suiza-, centrada en la importancia del idioma en el desarrollo de la personalidad y la identidad individual, así como en la imposibilidad de definir completamente la realidad: las palabras a veces contienen todo el significado, pero otras solo nos explican parcialmente lo que pretendemos especificar. Aun así, las palabras son la mejor arma de que disponemos para salir airosos en la importante aventura de vivir.
A mitad de camino entre realidad y ficción (gran parte de las anécdotas son historias reales, y si no podrían serlo), la historia transcurre durante varios años y sigue no solo a la familia donde ha ido a parar la pequeña, sino también a los demás habitantes del inmueble y a un abuelo que reside en otro lugar, durante un tiempo en el que Suiza – un país con un enorme porcentaje de trabajadores extranjeros, procedentes en su mayoría de los países del sur de Europa, Italia, Portugal y España fundamentalmente- conoció un inaudito crecimiento de la xenofobia y vivió inmersa en un clima social y político complicado .
Inmersa en esa sociedad complicada, la mirada de la niña sobre su entorno es, como la de todo los niños, a la vez ingenua y aguda. Con mucho y excelente humor en ocasiones, nos va contando su descubrimiento de ese país, “multicultural y abigarrado”, donde muchos de los trabajadores emigrantes son clandestinos que viven el día a día intentando pasar desapercibidos.
En mi ignorancia no he conseguido establecer la relación que existe entre el título alemán original (Grünschnabel) y su traducción francesa (Blanc-bec), ambas lenguas son oficiales en Suiza, junto con el italiano –que en los dos casos significa joven sin experiencia, novato, y se adecua perfectamente con el contenido de la novela- y el título elegido para esta edición en castellano, Picoverde, que ni siquiera figura en el diccionario de la RAE.
Editorial Minúscula
Colección Tour de force
Traducción del alemán de Carles Andreu
ISBN: 978-84-95587-94-7
232 páginas, 18€

lunes, 17 de febrero de 2014

La generosidad en el aire

Lucía Ríos nos enseña a trabajar en una mesa de cultivo y se desprende de ella tras siete años trabajando en ella.

Teresa Rodríguez la ganadora de la mesa de cultivo, renuncia a ella y me toca a mi, que nunca me ha tocado nada. La cederé al Instituto Cuenca Nalón para que se extienda nuestro huerto y sea más visible.
Mayte  con su mano inocente llevó el sorteo a cabo en su esapcio BIODIETA  en  Gijón.


Gracias Yoli por llevarme a Biodieta y regalarme este hemroso taller de cultivo en el Huerto URBANO